Tu Tiempo con el Número Uno. 3ra Temporada, 11 Enero, Condenad@

Romanos 8:1-2 NTV

Por lo tanto, ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús; [2] y porque ustedes pertenecen a él, el poder del Espíritu que da vida los ha libertado del poder del pecado, que lleva a la muerte.

Muchas personas sin haber estado en una cárcel, literalmente viven en pequeñas prisiones, que despues de mucho tiempo y cuando uno los ve, puede pensar que estan pagando una condena de cadena perpetua, porque siempre estan luchando con las mismas cosas….y si bien es muy dificil ponerse en el lugar de alguien mas, la palabra si nos dice que hay una salida de la condenación y de la cárcel del sufrimiento, del dolor, de la adicción, la mentira, la infidelidad, la locura, el estrés y de todas aquellas cosas que nos produzcan aflicción….

de todas ellas hay salida….como lo dice este verso,….ya no hay ninguna condenación para los que han recibido a Jesus en su vida, pero completamente, no de dientes para afuera, sino en espíritu y en verdad y eso significa teniendo una relación, no solo diciendo si, si , si Dios…sino viviendo una relación diaria con el creador de la vida….

solo en el momento en que hacemos conciencia de esa prision en la que andamos y resolvemos entregársela a Jesus, podemos experimentar la libertad que tanto necesitamos….y permanecer en esa gracia y en esa libertad es parte de nuestra tarea diaria siguiendo a Jesus y no propiamente a los deseos engañosos que nos hacen caer una y otra vez…

si pertenecemos a Jesus, ya no tenemos por que tener dependencia de nada ni de nadie mas….somos libres, perdonados y seguros en Dios….pues su Espíritu nos ha liberado para siempre del poder del pecado y de la muerte.

vamos a orar.

Liberame Señor….solo tu lo puedes hacer….limpiame y quita de mi este lastre que no me deja vivir tranquilo ni cambiar mi vida….solo tu Señor me sanas, me limpias y me renuevas el corazon, la mente y esta voluntad que para mi resulta tan difícil de controlar…hoy decido recibir esa libertad de mi esclavitud y digo ya no soy esclavo ni del temor, ni de la duda ni de mi adiccion, ni de mi infidelidad..ni de ninguna cosa que me produzca aflicción, en el nombre de Jesús lo creo y te lo pido. amen.

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