Jeremiah 50:6 NTV

»Mi pueblo ha sido como ovejas perdidas. Sus pastores los llevaron por mal camino y los dejaron sueltos en las montañas. Perdieron su rumbo y no recuerdan cómo regresar al redil.

Cuando nos sentimos enojados con Dios, o de pronto estamos peleando con el esposo o la esposa, o cuando entramos en niveles excesivos de cansancio, podemos estar mucho más expuestos a caer en tentación, o de ceder a situaciones que de otra manera claramente no permitiríamos en nuestra vida.

Con todo esto, necesitamos aprender a reconocer que en la vida vamos a experimentar situaciones en las que vamos a estar expuestos a mucha vulnerabilidad, y que cuando ellos vienen, debemos permanecer más vigilantes que nunca para no ceder y terminar haciendo algo que más adelante nos cueste el matrimonio, el trabajo, los hijos, o la vida misma.

Posiblemente, si las cosas no han salido bien, podemos experimentar frustración y ese sentimiento nos puede llevar al desenfreno. O en otro caso, podemos tener situaciones en las que nos quedamos solos, o viajamos a un lugar lejano donde pensamos que nadie nos ve y eso también nos hace de nuevo frágiles e indefensos, como niños, y resultamos metidos en lo que nunca debió pasar.

Finalmente, una de las situaciones de caos que nos pueden hacer perder el control y con ello pecar y alejarnos de la voluntad de Dios, es cuando pasamos por una enfermedad y nos desilusionamos de Dios, o cuando dejamos de orar y de leer la biblia, o de pasar tiempo real con Dios.

Vamos a orar.

Amado Dios, solo tú sabes lo indefenso que me vuelvo cuando me alejo de ti o cuando dejo que el caos me nuble la vista, el entendimiento y mi corazón.

Hoy decido volver a ti y estar alerta y vigilante a todas estas situaciones que me ponen en riesgo y que solo quieren apartarme de vivir la vida en abundancia que planeaste para mí desde la eternidad. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Gálatas 3-4

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Santiago 1:13 NVI

Que nadie al ser tentado diga: «Es Dios quien me tienta». Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie.

Si nos ponemos a pensar en las tentaciones más comunes, podríamos decir cosas como: bueno, a mí me tienta mucho el traguito, el cigarrillo, la música, los amigos; y otros podrían decir: a mí me tientan las fiestas, el sexo, la pornografía, la infidelidad, el exhibicionismo, las mujeres o los hombres, o en el trabajo me podría tentar mucho los compañeros, los jefes, el dinero, las comisiones, o el dinero fácil. Pero de pronto también me podría tentar la mentira, robar, engañar, la pereza, o el no hacer nada y dejar de luchar, o el hacerme el enfermo, o comer demasiado, cosas dulces, comida chatarra. En fin, sabemos que las listas de tentaciones pueden ser interminables.

Aun así, podemos catalogar entre las tentaciones más comunes las que se refieren al sexo, al dinero y el poder.

Lo crucial del asunto es también entender que cuando todas esas cosas nos pasan, definitivamente no podemos decir, como lo dice el verso de hoy, que es Dios quien nos ha tentado, pues su palabra dice claramente que Dios no puede ser tentado por el mal, ni mucho menos tienta a nadie.

Vamos a orar.

Perdóname, Señor, por tantas maneras como me puedo dejar llevar por la tentación y mis deseos que me arrastran y seducen. Hoy decido por eso conocerte más y aprender a vivir conforme a tu bendita palabra y tus instrucciones, pues en mis fuerzas no lo puedo lograr y sé que solo contigo puedo entender y hacer realidad en mi vida la idea de vivir una vida libre de pecado y de todo aquello que me aparta de ti. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Gálatas 1-2

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Mateo 5:27-28 NVI

»Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio”. Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón.

Como lo dice la bendita palabra de Dios, esto no solo nos puede pasar al mirar a alguien, sea hombre o mujer, sino también con tantas cosas más en la vida, que al momento de vivirlas y experimentarlas, nos damos cuenta de que realmente no caímos ingenuamente en ello, sino que de alguna manera lo planeamos.

De esta forma viene el pecado a nuestras vidas, de manera premeditada y consciente.

Normalmente cuando miramos a alguien o algo, comenzamos a idear muchas cosas que en últimas nos llevan a ambicionar, a desear, a querer más y más y finalmente a quedarnos con lo que deseamos tener.

Es por esto que en el preciso momento en que somos tentados, necesitamos hacer conciencia de ello y de manera inmediata llevar ese pensamiento cautivo a la obediencia de Cristo, porque si permitimos que la tentación permanezca en nuestra mente, se provoca una reacción emocional muy difícil de controlar, que trae como consecuencia una acción o comportamiento.

El pecado es la consecuencia de ceder a esos pensamientos que inicialmente parecen inofensivos, pero que a la larga nos dejan vulnerables e indefensos, pues finalmente lo que hacen es atarnos sin la capacidad de decidir el camino a seguir.

Vamos a orar.

Amado Señor, tú me conoces y me examinas, y conoces hasta el más íntimo de mis pensamientos. Sabes cuándo maquino cosas que no debo maquinar y cada licencia que le permito a mi mente contemplar o ejecutar. Hoy te pido perdón, Señor, y decido rendirme ante tus pies, pues quiero hacer nada más que tu voluntad en mi vida, nada más. Solo eso: obedecerte, amarte y vivir conforme a tu palabra. Hoy te pido que no me permitas contemplar aquello que me aparta de ti y tu perfecta voluntad, en el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Rut 3-4

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Santiago 1:14-15 NTV

La tentación viene de nuestros propios deseos, los cuales nos seducen y nos arrastran. De esos deseos nacen los actos pecaminosos, y el pecado, cuando se deja crecer, da a luz la muerte.

Es muy común que nos hagamos imágenes en nuestra mente, incluyéndole diálogos y secuencias de algo que puede suceder si… nos damos la oportunidad de…..

Y así de simple puede comenzar aquello que llamamos tentación; con un plan que comenzamos a estructurar en la mente y que procesamos y procesamos, hasta que buscamos la manera de llevarlo a la práctica.

Lo cierto es que si le damos rienda suelta a los pensamientos, fácilmente ellos nos van a llevar a caer en la tentación y convertirse en una realidad.

Tentación de tomar, tentación de salir con alguien, de conversar con alguien, de escaparnos de la casa, de probar a ver qué se siente, tentación de mentir y muchas otras tentaciones que seguramente cada uno de nosotros podrá listar, según sean sus intenciones o sus licencias.

Aunque la tentación no es pecado, la tentación inicia en nuestra vida algo que es difícil de detener. Y por eso el verso nos deja bien clara la ruta por la que transita la tentación; y dice (Santiago 1:14-15 NTV) La tentación viene de nuestros propios deseos, los cuales nos seducen y nos arrastran. De esos deseos nacen los actos pecaminosos, y el pecado, cuando se deja crecer, da a luz la muerte.

Vamos a orar.

Señor, yo no sabía que contemplar ideas y el darles permiso de que habiten en mi mente y corazón es el primer espacio que abro de par en par para que la tentación venga. Hoy decido cerrar toda puerta en mi mente y en mi corazón a toda idea que me aparte de hacer tu voluntad y que quiera satisfacer mi maldad y mi mentira. Tuyo soy, Señor, y tuyo también mi pensamiento. Hoy decido cancelar toda imaginación, idea y plan que haya querido contemplar y me entrego a ti, pues quiero hacer solo tu voluntad y no caer en ninguna tentación. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Rut 1-2

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Colosenses 3:2 NVI

Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

Qué difícil es para muchos de nosotros vivir confiadamente en las promesas de Dios, o reposar completamente en la mente y en el corazón porque tenemos la seguridad de lo que Dios nos ha dicho y nos ha mostrado e instruido.

Y es aquí donde tenemos varios problemas; y el primero de ellos es que no vamos a poder vivir confiadamente en las promesas de Dios si no sabemos cuáles son esas promesas, y así mismo, el segundo problema que encontramos aquí es que no vamos a poder reposar en la mente y el corazón si seguimos tomando el control de nuestras situaciones por cuenta propia y dejamos sin la posibilidad de hacer su tarea a Dios.

Por eso el verso nos dice que en la medida en que solo pensemos en las cosas de este mundo, no vamos a tener paz, ni vida, ni reposo. Y para hacer un ejercicio simple podemos preguntar: ¿sabes cuáles son esas cosas en las que últimamente te la pasas pensando? ¿De pronto en comprar eso que quieres, o en lograr eso por lo que tanto has trabajado, o será que piensas todo el tiempo en que lo que tienes es insuficiente, apocado e insignificante para ti?

Con toda esta maraña de ideas podemos llegar a pensar incluso tantas cosas desobligantes de nosotros mismos, que terminamos por vivir y decidir de la manera como pensamos.

Como lo dice el verso de hoy, necesitamos pensar en las cosas de arriba que son eternas, pues pensar en las cosas de este mundo siempre nos va a traer insatisfacción y caos.

Vamos a orar.

Señor, enséñame a concentrar mi atención en ti y con ello a despojarme de tanta vanagloria, egoísmo y apariencia que pueda haber en mí. Quita de mí toda comparación, queja, lujuria, altivez, ambición, duda y toda superficialidad.

Tuyo soy, Señor, y quiero vivir una vida que te agrade a ti en todo, apartado de toda maldad y vacío. Quiero pensar, hablar y actuar de manera diferente a todos los demás y a los del montón. Señor, en el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 2 Corintios 11-13

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

1 Corintios 2:16 NVI «¿Quién ha conocido la mente del Señor para que pueda instruirlo?». Nosotros, por nuestra parte, tenemos la mente de Cristo.

Yo creo que uno de los ideales que tenemos en la vida consiste en tener una mente enfocada, una mente clara, una mente que cree, una mente que descansa, una mente que piensa lo bueno de los demás y medita permanentemente en la bendita Palabra de Dios y con ello una mente que nos ayude a administrar de manera integral y completa la vida.

De todas maneras, sabemos que fluctuamos y que cada día nos presenta retos en el pensar que no sabemos de antemano si lo vamos a hacer bien o si en el camino nos vamos a perder de nuevo.

Es por esto que debemos reconocer cómo somos, pues normalmente en las cosas del pensar existen unas marcas que nos definen y de una u otra manera muestran lo que somos, lo que pensamos y la manera como resolvemos la vida.

Por ejemplo, podemos distraernos con facilidad, o cuando tenemos que tomar decisiones nos volvemos indecisos, nos confundimos y resultamos con un doble parecer que no nos hace mucho bien, y cuando esto pasa, viene la duda, la negatividad, la incredulidad, la ansiedad, la preocupación, la suspicacia, el juicio, la crítica o en el peor de los casos la pasividad y una racionalidad extrema.

Es por esto que el verso de hoy nos dice que necesitamos tener la mente de Cristo, y para lograrlo debemos conocer la palabra de Dios y con ella renovar nuestra mente de tantos vicios, recuerdos y maneras de pensar que definitivamente no nos hacen bien.

Vamos a orar.

Amado Dios, te necesito para que renueves mi mente y me acerques más a ti y a tu perfecta voluntad para mi vida. Hoy te ruego que me permitas tener una mente enfocada, clara, una mente que cree, que descansa, y que piensa lo bueno de los demás y finalmente una mente que medita permanentemente en tu Palabra y encuentra descanso, dicha y paz en tu presencia. Y todo esto te lo pido, agradecido y confiado de que estás haciendo tu perfecta voluntad en mi vida, en el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 2 Corintios 9-10

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Filipenses 4:8 NTV

Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza.

Cuando se trata de establecer hábitos, yo creo que desde pequeños nos enseñaron que debíamos bañarnos todos los días y cepillarnos los dientes y no solo eso, sino también que necesitamos hacer nuestras tareas diarias con lo cual nos volvemos útiles y productivos.

Pues bien, como lo dice el verso de hoy, el baño diario no solo es de agua, sino también de nuevas maneras de pensar, pues si bien necesitamos estar limpios por fuera, también lo necesitamos estar por dentro.

Así que creo yo que es imperioso obligarnos a renovar nuestra mente cada día, como si nos diéramos un baño que renueve nuestra manera de pensar y con ello lograr en la práctica lo que el verso de Filipenses nos enseña: en primer lugar concentrarnos solo en aquello que sea verdadero, honorable y justo y con ello encontrar la pureza que tanto necesitamos.

Finalmente el verso nos dice que debemos fijarnos en todo lo bello, lo admirable, y en aquellas cosas que son excelentes y dignas de alabanza.

Yo creo que uno de los baños que necesitamos a diario y volver de ello un hábito es este, el de cambiar nuestra manera de pensar y dejar de una vez por todas de luchar con la guerra del centavo que nos aturde todos los días con el anzuelo que dice, necesitas más, necesitas dinero, lujos, placer, protagonismo e importancia. Y más bien identificar que hemos estado creyendo y declarando muchas mentiras sobre nuestra vida.

Toda idea contraria a lo que Dios nos enseña en este verso, no hace más que llenarnos de preocupación, ansiedad, duda, confusión y juicio, y todo ello, con el propósito de mantener nuestra mente ocupada para que no seamos sensibles a la dirección del Espíritu Santo.

Vamos a orar.

Gracias, Señor, por enseñarme una vez más. Reconozco que me equivoco y mucho más de lo que la gente puede pensar. Hoy decido hacer de este baño diario un hábito en mi vida, pues quiero estar limpio por fuera y por dentro y llegar con ello a conocer tu voluntad y a obedecerte. Llena mi mente, Señor, de todo lo verdadero, lo honorable, lo justo, lo puro, lo bello y todo lo admirable. Ayúdame a pensar en cosas que sean excelentes y te agraden, pues quiero alabarte con todas mis fuerzas, con todo mi ser y con todo mi pensamiento. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 2 Corintios 7-8

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Romanos 4:17 NTV

A eso se refieren las Escrituras cuando citan lo que Dios le dijo: «Te hice padre de muchas naciones». Eso sucedió porque Abraham creyó en el Dios que da vida a los muertos y crea cosas nuevas de la nada.

En otra versión dice (Romanos 4:17 NVI) Abraham creyó en el Dios que da vida a los muertos y que llama las cosas que no son como si ya existieran.

Seguramente lo que vamos a confesar es todo lo contrario a lo que somos y hacemos y el enemigo nos va a hacer creer que estamos diciendo mentiras; pero debemos recordar que lo que hacemos es el resultado de lo que pensamos y para poder cambiar nuestras acciones, lo primero que tenemos que cambiar es nuestra manera de pensar, confesando lo que Dios dice que somos.

En Romanos 4:17 dice que Dios “llama las cosas que no son como si ya existieran”. Por eso si nuestro pensamiento es “no puedo, no soy capaz…”, nuestra confesión a partir de hoy debe ser “lo voy a lograr, sí puedo”, y el versículo de la Palabra de Dios que vamos a usar para respaldar esa nueva forma de pensar es (Filipenses 4:13) que nos enseña a declarar con el espíritu pero también con el entendimiento, la verdad que dice “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece».

Lo mismo debemos hacer con todos los pensamientos errados que gobiernan nuestra mente, debemos comenzar a reemplazarlos con la verdad que Dios ha dicho de nosotros en su Palabra.

Vamos a orar.

Amado Dios, solo tú sabes cómo lucho con tantas ideas y pensamientos llenos de engaño y perversión. Hoy vengo a ti y te ruego que cambies mi manera de pensar y me permitas instalar en mi mente tu pensamiento, tu amor y tu gracia. Límpiame, Señor, pues reconozco que las cosas que hago son el resultado de lo que pienso. Decido llenar mi mente de ti, Señor, y conocerte más y más cada día de mi vida. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 2 Corintios 4-6

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Juan 8:32 NVI

Y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.

Cuando Jesús se vio tentado en tres ocasiones por Satanás en medio del desierto, el Señor le rechazó diciendo «Escrito está» y es por esta razón que debemos conocer lo que dice la bendita palabra de Dios, para que podamos hacerle frente a tanto engaño que puede venir a nuestras vidas.

Es por esto que la verdad de la bendita palabra de Dios nos ayuda a dilucidar entre lo que es mentira y lo que es verdad, pues Dios nunca nos va a decir cosas como «eres un fracaso», «no tienes arreglo», «nadie te va a perdonar», «estás condenado» o «eres insignificante», o «nadie te ama». Al contrario, si lo buscas bien en su palabra, nos dice reiteradamente cosas como eres importante, eres aceptado, eres un guerrero valiente, eres esforzado, inteligente, eres sal, luz, vida, tesoro de mis ojos, la razón por la cual di mi vida en la cruz.

Y cuando conocemos las verdades de Dios sobre nuestras vidas, claramente encontramos la libertad que tanto necesitamos experimentar. Por eso a medida que vayas leyendo la Biblia el Señor mismo te irá mostrando las verdades de su amor, para que digas en medio de la prueba y de la mentira, escrito está.

Vamos a orar.

Amado Señor, yo te necesito y quiero conocerte más y conocer tu palabra que es fuente de vida. Solo tú sabes lo seco que estoy y lo enredado que ando en medio de tantas cosas que pienso y siento, que en realidad creo que no te agradan. Hoy decido reemplazar tantas mentiras que he creído por la verdad de tu palabra y de ahora en adelante cada vez que me vea tentado, expuesto y sin salida poder decirle al diablo y tentador: escrito está. Vete de aquí. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 2 Corintios 1-3

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Santiago 4:7 NVI

Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo y él huirá de ustedes.

En medio de las luchas mentales y sentimentales que podemos enfrentar, normalmente nos podemos perder buscando soluciones espirituales por fuera del Espíritu Santo de Dios, y eso sí que nos puede traer problemas, pues pensamos que un psicólogo, o un tratamiento psiquiátrico, va a cambiar en nosotros lo que solamente Dios puede tratar.

Esto no significa que en algunos casos necesitemos ayuda psicológica y psiquiátrica, sino más bien que debemos identificar la raíz de nuestros problemas y de esa manera buscar la ayuda que necesitamos en el lugar correcto.

Todos esos ataques que podemos experimentar, de soledad, desilusión, insatisfacción, ambición, envidia, comparación, queja, lujuria y muchos otros más, sabemos que los podemos llevar a la presencia de Dios para que sean sanados y podamos ser restablecidos completamente de aquello que se volvió para nosotros una piedra de tropiezo.

Es necesario entonces renunciar a esos demonios y esas fortalezas, y en el nombre de Jesús echarlos fuera, pues esa es nuestra responsabilidad. (Isaías 54:17) y por eso si no nos entregamos a Dios en cada una de las áreas de nuestra vida, y decidimos conocerle profundamente, no lo vamos a lograr solitos, pues Dios quiere que dependamos completamente de Él.

Son muchas las luchas con las que podemos decidir convivir y que nos harán postrar de rodillas ante ellas, haciéndonos pensar que estamos cogiendo el mundo con las dos manos, cuando en realidad son un engaño de Satanás, quien nos las presenta como si fueran un dios, reinos, tesoros, placeres, diversión, fama, importancia, que solo una respuesta clara como la de Jesús en (Mateo 4:8-10) puede finiquitar.

Vamos a orar.

Señor, gracias por tu palabra que me instruye y me da libertad. Hoy decido como tú, decirle a tanto engaño en mi vida, (Mateo 4:10 NTV)

-Vete de aquí, Satanás -le dijo Jesús-, porque las Escrituras dicen: «Adora al SEÑOR tu Dios y sírvele únicamente a él». En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Jueces 18-21

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