y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.
Cuando renovamos nuestra manera de pensar, nos damos cuenta que hemos creído muchas mentiras acerca de nosotros mismos, sobre las maneras de vivir y de pasarla bien, sobre lo que significa ser aceptado y tener seguridad e importancia.
Realmente, cuando nos desprendemos del qué dirán y de las falsas lógicas de la sociedad, nos damos cuenta que la autenticidad de nuestra vida viene del diseño original de Dios para nosotros, pues todo lo que vemos a nuestro alrededor son simples prefabricaciones de algo que no es el modelo de Dios para nuestras vidas.
Por eso el verso dice que cuando conocemos la verdad eso nos da libertad, y nuestra tarea es la de reconocer entonces tantas mentiras y engaños que hemos creído y reemplazarlos por la verdad que trae el equilibrio perfecto para nuestras vidas.
Juan 14:6 dice que Jesús es la verdad, y Juan 16:13 nos dice que es el Espíritu Santo quien nos guía a toda verdad y Juan 17:11 nos dice que esa verdad nos trae unidad,
Por eso, al llenar nuestra mente con la verdad de Dios, podemos identificar las mentiras y llevarlas cautivas a la obediencia de Cristo, y como lo dice Colosenses 3:16 NVI: Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón. Pues (Salmos 32:2) dice: “Bienaventurado es el hombre en cuyo espíritu no hay engaño”.
Vamos a orar.
Amado Dios, yo te ruego que me ayudes a cambiar mi manera de pensar y de ver la vida y lo que sucede a mi alrededor. Tuyo soy, Señor, y solo Tú sabes de qué he llenado mi mente y mi corazón. Hoy yo te pido que entres en mi vida y barras con todo aquello que solo me aparta de ti y de tu bendita voluntad, pues tuyo soy y nuevo quiero ser. Lléname de ti, Señor, de los pies a la cabeza. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 1 Corintios 3-4
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes. Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo; y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea; pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre.
Es impresionante la manera precisa como la palabra de Dios nos muestra el detalle de las maneras como el diablo, a través de sus múltiples argumentos, nos quiere engañar y enredar. Por eso sabemos que el enemigo trata de programar nuestra mente por medio de la carne, el mundo y las experiencias de la vida.
Como lo podemos ver en el verso, la instrucción primera de Dios para cada uno de nosotros es textualmente: «(15) No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes».
Seguido a esto, el verso sigue diciendo, como si fuera un manual de instrucciones y sí que en realidad lo es, que: «Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones», y que «Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo» (Juan 8:44).
Finalmente, el verso como una carta de navegación única nos dice que debemos tener cuidado y tomar decisiones a tiempo, pues lo expresa textualmente: «este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea; pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre».
En estas tres consideraciones podemos entender que ellas vienen disfrazadas de todas aquellas cosas que producen placer, o aquellas que son fáciles de conseguir. Y así mismo, de cosas como lo que decimos, pensamos y hacemos como resultado de lo que vemos en redes sociales, películas, música, amigos, o personas de influencia en nuestra vida, o nuestros mismos padres y familiares, situaciones que causan en el inconsciente y después en la vida real depresión, ansiedad y menosprecio por la vida.
Finalmente, todo ello muestra las heridas que aún podemos tener como resultado de cada una de estas experiencias de faltantes, abusos físicos, sexuales, frustraciones, humillaciones, rechazo, noviazgos rotos, divorcio, y hasta oraciones no contestadas.
Vamos a orar.
Amado Dios, hoy me presento ante ti pidiéndote que sigas sanando mi vida, mi mente y todo mi ser, pues quiero renovar mi mente para reconocer el engaño que puede habitar en mí en forma de acusación y dolor. Hoy renuncio a toda experiencia de la carne, el mundo, el placer y las apariencias, y decido hacer tu voluntad y someterme a ti como Señor y Creador de mi vida. Renuévame completamente, Señor, yo te lo pido. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 1 Corintios 1-2
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Los que están dominados por la naturaleza pecaminosa piensan en cosas pecaminosas, pero los que son controlados por el Espíritu Santo piensan en las cosas que agradan al Espíritu.
Muchas personas no tienen el control sobre sus acciones y esto ocurre porque no han disciplinado sus pensamientos, y debemos saber que el pensamiento es quien controla todas nuestras acciones.
De esta manera, cuando no estamos atentos a lo que pensamos y somos permisivos con las ideas, podemos dar acceso fácil a lo que el mundo nos provee por medio de los placeres, el facilismo, las heridas del pasado y muchas cosas más que solo abren la puerta a fortalezas y ataduras en nuestra mente.
Hoy necesitamos reconocer que el campo de batalla del enemigo es la mente, y desde la creación del mundo Satanás ha bombardeado nuestra mente con tentación, temores, negativismo, complejos, dudas, inmoralidades y juicios.
El enemigo no conoce nuestros pensamientos, pero sí sabe cómo poner mentira en nuestra mente y hacernos creer que son pensamientos nuestros. Y de esta manera lo hizo con David, al tentarlo con Betsabé y al poner en él la idea de hacer un censo (1 Crónicas 21:1); y de la misma manera lo hizo con Judas (Juan 13:2) y con Ananías (Hechos 5:3).
De esta manera nos damos cuenta que el pensamiento que el enemigo pone en nuestra mente pasa de ser una influencia a ser una obsesión, hasta que finalmente termina controlándonos, convirtiendo lo que le permitimos en una atadura.
Es por eso que debemos tener mucho cuidado con lo que pensamos, pues si Satanás sabe que puede hacernos creer una mentira, podrá tener control sobre nuestra vida.
Ahora bien, la pregunta del día es: ¿Tienes el control?
Vamos a orar.
Amado Dios, Tú sabes cómo me cuesta controlar lo que pienso y retener el mar de ideas que pueden venir a mí. Hoy yo te pido que me llenes con tu Santo Espíritu, con tu palabra y tu presencia, pues solo quiero estar lleno de ti. Tuyo soy, Señor, y quiero que sanes mi mente, cada pensamiento, cada razón, cada argumento, cada obstinación y cada desaliento; lo entrego en tus manos, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Josué 21-24
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
No te sientes a la mesa de un tacaño ni codicies sus manjares, pues él solo piensa en los gastos. «Come y bebe», te dirá, pero no te lo dirá de corazón. Acabarás vomitando lo que hayas comido y tus cumplidos no habrán servido de nada.[7][8]
Muchas veces menospreciamos lo que pensamos, y eso lo hacemos porque no tomamos conciencia de los caminos a donde nos pueden llevar nuestros pensamientos.
Como lo dice el verso, el tacaño siempre está pensando en lo caro que es todo lo que necesita, el morboso siempre está pensando en obscenidades, el prejuicioso siempre anda lanzando juicios que no son más que engaños en su mente, y el insensato anda pensando todo el tiempo que los demás hablan mal de él, que solo lo usan, y que su vida no vale nada para los demás; lo que lo lleva a pelear de manera insensata contra un enemigo que realmente no existe. Todo está en la mente, es así de simple.
Pues bien, en este caso aplica perfectamente la frase que dice: «Lo que haces es el resultado de lo que piensas», y es porque terminamos haciendo en ocasiones cosas tan incoherentes y tan precipitadas que solo son el resultado de algo que habíamos pensado o que veníamos maquinando desde hace mucho tiempo.
Todo esto nos lleva a pensar y a entender que hay cosas de la mente que debemos sanar, restaurar y arreglar de tal manera que podamos tener una vida mucho más estable y segura.
Finalmente, lo que pensamos define lo que hacemos y lo que somos, como lo dice la bendita palabra de Dios en Proverbios 23:7 RVR60: Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él…
Vamos a orar.
Gracias, Señor, por tu palabra precisa y a tiempo. Solo Tú sabes cuánto me engaño a mí mismo con las cosas que pienso y, no solo eso, sino que sabes cuánto me enredo yo mismo con todas las cosas que puedo pensar. Hoy decido sanar mi mente y renovarla con tu palabra, pues reconozco que mi mente se define por lo que le doy como alimento y por eso mismo decido alimentarla completamente de ti y de tu bendita palabra, de tal manera que pueda ser renovado radicalmente por tu Santo Espíritu.
Rechazo todo pensamiento de maldad, lujuria, menosprecio, duda, inconformidad, mentira y engaño que pueda existir hoy en mi mente y me declaro completamente tuyo y con una mente renovada. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Josué 17-20
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
El SEÑOR es como un padre con sus hijos, tierno y compasivo con los que le temen. [14] Pues él sabe lo débiles que somos; se acuerda de que somos tan solo polvo. [15] Nuestros días sobre la tierra son como la hierba; igual que las flores silvestres, florecemos y morimos. [16] El viento sopla, y desaparecemos como si nunca hubiéramos estado aquí. [17] Pero el amor del SEÑOR permanece para siempre con los que le temen. ¡Su salvación se extiende a los hijos de los hijos [18] de los que son fieles a su pacto, de los que obedecen sus mandamientos!
Es hermoso y perfecto detenernos entre líneas al estudiar estos versos, pues con ello podemos identificar y tener claridad una vez más de lo que Dios significa y es en nuestras vidas.
El mismo verso lo dice: El Señor es nuestro papá y nosotros somos sus hijos, además de ello, Él es tierno y compasivo, pues Él sabe que somos débiles, frágiles y que fácilmente nos podemos quebrar y romper.
Dios sabe que hemos sido hechos del polvo de la tierra y que «Nuestros días sobre la tierra son como la hierba; igual que las flores silvestres, florecemos y morimos», y todas esas cosas Dios las tiene completamente bajo su dominio y autoridad.
Pasan tantas cosas en medio de nuestro pasar por este lugar, que podemos reconocer que no somos indispensables, pues como lo dice el verso: «El viento sopla, y desaparecemos como si nunca hubiéramos estado aquí». Pero hay algo de lo que podemos estar seguros y es que «el amor del SEÑOR permanece para siempre con los que le temen. ¡Su salvación se extiende a los hijos de los hijos de los que son fieles a su pacto, de los que obedecen sus mandamientos!».
Indiscutiblemente, de lo que más necesitamos todos nosotros es de Dios, pues sin Dios ni siquiera hubiéramos podido llegar a existir.
Mientras vamos pasando por este camino de la vida, nuestro llamado es a grabar estas palabras en el corazón, de tal manera que en esa conciencia de Dios, no dejemos de dar gracias por la vida y por todo lo que solo Dios nos ha permitido vivir (Deuteronomio 6:6-8 NVI).
Vamos a orar.
Padre Dios, te presento mi infancia; Tú conoces los momentos difíciles, lo que me dolió, pero también lo que me formó como persona. Por eso te entrego todo sentimiento de soledad, rechazo, miedo, rabia, inseguridad y abandono.
Te pido, Espíritu Santo, que reveles cada momento de mi pasado que necesite ser sanado y restaurado durante los primeros días y años de mi vida, de tal manera que sea sustituido por tu gracia. Hoy decido perdonar el abandono, el maltrato, el alcoholismo y el daño que pude recibir.
Me presento ante ti, Señor, y en la cruz dejo toda amargura y resentimiento, pues solo Tú me puedes sanar y cambiar. Dame la protección y la confianza que necesito, Señor, para seguir adelante, pues eres lo único que necesito y quiero. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Josué 13-16
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
»No juzguen y no se les juzgará. No condenen y no se les condenará. Perdonen y se les perdonará.
Creo que yo ya perdí la cuenta de cuántas veces me han perdonado, y por ese mismo número de veces que lo han hecho, tengo que reconocer que también la he embarrado mucho y me he equivocado mucho y he hecho lo malo muchas veces. Y en esta dinámica aparece el perdón de los papás con los hijos, de los hijos con los papás, entre hermanos, entre compañeros de trabajo, entre amigos y hacia nosotros mismos.
Casi siempre miramos hacia afuera, pero pocas veces hacia adentro, y cuando lo hacemos, de verdad necesitamos reconocer lo imperfectos que somos y cuánta misericordia necesitamos.
El recibir perdón de los demás es la clave para que nosotros podamos perdonar, y eso significa dejar de culparnos y de increparnos de la manera como lo hacemos todo el tiempo.
Es hermoso darnos cuenta que podemos perdonar tan rápido como la embarramos, pues es la manera más directa de hacerle el quite a la amargura y al resentimiento.
Hoy le doy gracias a mi mamá y mi papá por los millones de veces que me han perdonado, y a mi hermano y mis hermanas, mis hijas, mi esposa, mis amigos y todos aquellos a quienes he herido, pues es la muestra perfecta de que en realidad me aman. Pues una vez recibimos el perdón, nos damos cuenta que un peso se quita de encima y la oportunidad del amor vuelve.
Vamos a orar.
Amado Señor, gracias por amarme a través del perdón de todas las personas que amo y conozco. Hoy sé que es una manera de mostrarme lo imperfecto que soy y cuánto he fallado, pero así mismo es la manera que has dispuesto para que yo mismo perdone, limpie y con ello permita que el amor vuelva y florezca de nuevo en mi vida. Gracias, Señor, pues no sé cómo poder pagar algo tan sublime y único como el perdón, que en realidad no tiene precio. Oro a ti agradecido, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Josué 9-12
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Pues el SEÑOR disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo».
De pronto de niño fuiste disciplinado y eso nos trae recuerdos difíciles o agradables según haya sido el trato recibido. ¿De pronto recibimos castigos muy fuertes, maltrato, un trato injusto, correcciones hechas con rabia, gritos, amenazas o restricciones muy crueles?
De pronto en tu casa se pusieron límites para la mayoría de las cosas, como por ejemplo los horarios para dormir, comer, salir, entrar, o para hacer las tareas de la casa y del estudio, y gracias a ello aprendiste a ser una persona ordenada, sistemática y dedicada?, o por el contrario, ¿el trauma que ocasionó hizo que tú en este tiempo seas más bien rebelde y desordenado?
Pues bien, yo creo que la disciplina es una forma de amar y que la corrección es buena y necesaria cuando de formar el carácter se trata, pues de lo contrario estaremos sin Dios ni ley, y a la deriva, sin una claridad en el actuar y en el hacer.
Todos necesitamos en nuestra niñez y adultez aprender los límites y rutinas que nos permitan organizar la vida, de tal manera que podamos realizarnos como personas de bien que tengan mucho que aportar a la sociedad.
Todos esos límites y esa disciplina son una manera de dar amor, protección y seguridad, pues por otro lado, una disciplina fuerte y unos padres violentos dejan heridas profundas que traen temor, anulan la voluntad, e impiden que nos relacionemos bien con Dios y con los demás. En este caso, la falta de disciplina también trae consecuencias y genera rebeldía y manipulación a la autoridad.
Vamos a orar.
Señor, tú sabes cuánta disciplina me faltó para ser una persona organizada, dedicada, productiva, independiente y llena de ti. Así mismo, conoces cómo fui formado en mi casa y qué tipo de principios y valores recibí como niño para formar en mí el carácter que hoy en día puedo tener. Hoy te entrego mis heridas y mis traumas en la formación, pero así mismo, agradezco la disciplina que recibí llena de amor, dirección y propósito. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Josué 5-8
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Entonces, ¿busco ganarme la aprobación humana o la de Dios? ¿Piensan que procuro agradar a los demás? Si yo buscara agradar a otros, no sería siervo de Cristo.
Cuando hacemos algo bien o nos destacamos por algo, queremos que nos digan algo, al menos un pequeño reconocimiento, y todo esto obedece a que en parte de nuestra naturaleza humana, queremos ser reconocidos por nuestros logros, títulos, acciones, o por lo que decimos y somos.
Y como siempre, el hogar es como el nido principal donde se modelan nuestras acciones y nuestra manera de ser, el carácter que nos define como personas y que en determinado caso muestra los traumas que sufrimos de niños, pero también lo afirmados y seguros que podemos ser desde la etapa inicial de crianza.
Seguramente muchos de nosotros no fuimos lo suficientemente afirmados por nuestros papás y tuvimos experiencias difíciles de crianza que, en vez de dejarnos con una tranquilidad y neutralidad relacional, nos hace que seamos personas demandantes que buscan todo el tiempo reconocimiento.
Yo creo que cuando buscamos tanta aprobación, eso no hace más que mostrar nuestra inseguridad y nuestra necesidad de aprobación.
Finalmente, como lo dice el verso de hoy, no necesitamos buscar la aprobación de las personas a nuestro alrededor sino la de Dios.
Vamos a orar.
Amado Dios, sabes que en medio de mis inseguridades he buscado la aprobación de los demás y el reconocimiento que ni siquiera merezco. Perdóname por querer llamar la atención de la manera como lo hago y lo he hecho, y te ruego me ayudes a fijar mi mirada en ti, de tal manera que solo quiera agradarte. Tuyo soy, Señor, y te ruego me moldees cada vez más a tu imagen, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Josué 1-4
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
1 Juan 4:7 NTV Queridos amigos, sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios.
En muchas ocasiones he escuchado personas que dicen sentirse solas y necesitan ser amadas, y creo yo que una de las necesidades más imperiosas del ser humano es precisamente la de amar y ser amados. Ahora bien, todos decimos «necesito ser amado», pero lo que sigue a esto es: «yo doy todo el amor que puedo dar».
Cuando aparece esta consideración, ahí sí muchos de nosotros necesitamos reconocer que en verdad no amamos tanto como debiéramos y que esa ley espiritual de «lo que das recibes» se aplica tal y como es.
El verso nos dice que el verdadero amor viene de Dios, y es porque no podemos prefabricar nada en nuestras vidas y mucho menos el amor.
Lo cierto es que necesitamos reconocer por qué somos tan escasos para dar amor, abrazos, tiempo, ternura y tiempo compartido, pues esas razones pueden ser el motivo de que no recibamos tanto amor como el que creemos necesitar.
De pronto no nos expresaron mucho amor de pequeños y tuvimos relaciones más bien frías y distantes con las personas de nuestra familia o, en su defecto, pudieron ser relaciones muy hostiles, con tratos de rechazo y desprecio más que de amor.
Todas esas cosas hacen que tengamos una necesidad aún más grande de sentirnos amados, pero al mismo tiempo son el inicio para identificar el porqué nosotros mismos somos tan secos y distantes a la hora de dar amor.
Vamos a orar.
Amado Señor, yo te necesito y sabes que me siento solo y que a veces pienso no saber cómo amar a los demás. Hoy te pido que me enseñes tu amor y cómo se ama a los demás y a mí mismo, de la manera como tú lo haces conmigo.
Enséñame el verdadero lenguaje del amor, Señor, yo te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Romanos 15-16
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Romanos 15:7 NTV Por lo tanto, acéptense unos a otros, tal como Cristo los aceptó a ustedes, para que Dios reciba la gloria.
Yo creo que una de las cosas que más trabajo nos cuesta es la de aceptar a los demás así tal y como son, pues normalmente estamos criticando y poniendo en tela de juicio lo que los demás hacen, son y hablan.
De todas maneras es claro que todos, y sin excepción, buscamos que nos acepten y ahí sí no importa lo imperfectos que seamos, siempre queremos que nos acepten tal y cual somos.
Yo creo que entonces necesitamos reconocer que tenemos vicios, mañas, defectos, actitudes, maneras de ser, de vestir, de compartir y de opinar que en determinado momento van a ser incómodas para mucha gente y que por eso mismo podemos ser rechazados. Y en este punto es necesario precisar que de la misma manera sucede con los demás, pues Dios nos hizo únicos e irrepetibles.
Más bien creo que cuando Dios nos dice en su bendita Palabra que nos aceptemos los unos a los otros tal como Él lo hace con nosotros, es para mostrarnos que en su perfecta bondad y amor, Dios siempre nos acepta y no nos critica ni nos rechaza, y de la misma manera lo deberíamos hacer nosotros.
De pronto estamos teniendo miramientos por la manera de vestir, de hablar y de comportarse de muchos, cuando en realidad no nos hemos visto con detenimiento en nuestro propio ser.
En la medida en que reconozcamos lo imperfectos que somos, creo que vamos a comenzar a ver a los demás con un poquito más de misericordia que nos permita aceptarlos así como son, pues lo claro es que una persona resentida, rechazada y herida, normalmente va a tender a rechazar a los demás.
Finalmente, necesitamos buscar de la mano de Dios todas aquellas situaciones en las que nos han rechazado y las maneras como nosotros también lo hemos hecho, tanto en la intimidad del hogar como en los contextos sociales en los que hemos vivido, para de esta manera sanar este nuevo grupo de heridas y así mismo nos permitamos entender nuestra propia debilidad y miseria que nos lleva a rechazar a los demás, a criticarlos y a rechazarlos de alguna manera.
Vamos a orar.
Amado Dios, cuánto te necesito. Tú sabes cuánto me cuesta recibir rechazo a mi alrededor, pero así mismo sabes cuánto me cuesta la convivencia con los demás que me lleva a criticarlos y rechazarlos, lo cual solo muestra mi incapacidad para amar, abrazar y dar lo mejor de mí. Ayúdame a tener siempre una mirada como la tuya que me permita aceptar a los demás viendo la historia que hay detrás y sin permitirme excluir. Cuánto me falta, Señor, te ruego que me permitas aprenderlo una vez más de tu mano, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Romanos 13-14
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
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Juan 8:32 NTV
y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.
Cuando renovamos nuestra manera de pensar, nos damos cuenta que hemos creído muchas mentiras acerca de nosotros mismos, sobre las maneras de vivir y de pasarla bien, sobre lo que significa ser aceptado y tener seguridad e importancia.
Realmente, cuando nos desprendemos del qué dirán y de las falsas lógicas de la sociedad, nos damos cuenta que la autenticidad de nuestra vida viene del diseño original de Dios para nosotros, pues todo lo que vemos a nuestro alrededor son simples prefabricaciones de algo que no es el modelo de Dios para nuestras vidas.
Por eso el verso dice que cuando conocemos la verdad eso nos da libertad, y nuestra tarea es la de reconocer entonces tantas mentiras y engaños que hemos creído y reemplazarlos por la verdad que trae el equilibrio perfecto para nuestras vidas.
Juan 14:6 dice que Jesús es la verdad, y Juan 16:13 nos dice que es el Espíritu Santo quien nos guía a toda verdad y Juan 17:11 nos dice que esa verdad nos trae unidad,
Por eso, al llenar nuestra mente con la verdad de Dios, podemos identificar las mentiras y llevarlas cautivas a la obediencia de Cristo, y como lo dice Colosenses 3:16 NVI: Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón. Pues (Salmos 32:2) dice: “Bienaventurado es el hombre en cuyo espíritu no hay engaño”.
Vamos a orar.
Amado Dios, yo te ruego que me ayudes a cambiar mi manera de pensar y de ver la vida y lo que sucede a mi alrededor. Tuyo soy, Señor, y solo Tú sabes de qué he llenado mi mente y mi corazón. Hoy yo te pido que entres en mi vida y barras con todo aquello que solo me aparta de ti y de tu bendita voluntad, pues tuyo soy y nuevo quiero ser. Lléname de ti, Señor, de los pies a la cabeza. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Corintios 3-4
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
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1 Juan 2:15-17 NTV
No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes. Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo; y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea; pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre.
Es impresionante la manera precisa como la palabra de Dios nos muestra el detalle de las maneras como el diablo, a través de sus múltiples argumentos, nos quiere engañar y enredar. Por eso sabemos que el enemigo trata de programar nuestra mente por medio de la carne, el mundo y las experiencias de la vida.
Como lo podemos ver en el verso, la instrucción primera de Dios para cada uno de nosotros es textualmente: «(15) No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes».
Seguido a esto, el verso sigue diciendo, como si fuera un manual de instrucciones y sí que en realidad lo es, que: «Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones», y que «Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo» (Juan 8:44).
Finalmente, el verso como una carta de navegación única nos dice que debemos tener cuidado y tomar decisiones a tiempo, pues lo expresa textualmente: «este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea; pero el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre».
En estas tres consideraciones podemos entender que ellas vienen disfrazadas de todas aquellas cosas que producen placer, o aquellas que son fáciles de conseguir. Y así mismo, de cosas como lo que decimos, pensamos y hacemos como resultado de lo que vemos en redes sociales, películas, música, amigos, o personas de influencia en nuestra vida, o nuestros mismos padres y familiares, situaciones que causan en el inconsciente y después en la vida real depresión, ansiedad y menosprecio por la vida.
Finalmente, todo ello muestra las heridas que aún podemos tener como resultado de cada una de estas experiencias de faltantes, abusos físicos, sexuales, frustraciones, humillaciones, rechazo, noviazgos rotos, divorcio, y hasta oraciones no contestadas.
Vamos a orar.
Amado Dios, hoy me presento ante ti pidiéndote que sigas sanando mi vida, mi mente y todo mi ser, pues quiero renovar mi mente para reconocer el engaño que puede habitar en mí en forma de acusación y dolor. Hoy renuncio a toda experiencia de la carne, el mundo, el placer y las apariencias, y decido hacer tu voluntad y someterme a ti como Señor y Creador de mi vida. Renuévame completamente, Señor, yo te lo pido. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Corintios 1-2
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
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Romanos 8:5 NTV
Los que están dominados por la naturaleza pecaminosa piensan en cosas pecaminosas, pero los que son controlados por el Espíritu Santo piensan en las cosas que agradan al Espíritu.
Muchas personas no tienen el control sobre sus acciones y esto ocurre porque no han disciplinado sus pensamientos, y debemos saber que el pensamiento es quien controla todas nuestras acciones.
De esta manera, cuando no estamos atentos a lo que pensamos y somos permisivos con las ideas, podemos dar acceso fácil a lo que el mundo nos provee por medio de los placeres, el facilismo, las heridas del pasado y muchas cosas más que solo abren la puerta a fortalezas y ataduras en nuestra mente.
Hoy necesitamos reconocer que el campo de batalla del enemigo es la mente, y desde la creación del mundo Satanás ha bombardeado nuestra mente con tentación, temores, negativismo, complejos, dudas, inmoralidades y juicios.
El enemigo no conoce nuestros pensamientos, pero sí sabe cómo poner mentira en nuestra mente y hacernos creer que son pensamientos nuestros. Y de esta manera lo hizo con David, al tentarlo con Betsabé y al poner en él la idea de hacer un censo (1 Crónicas 21:1); y de la misma manera lo hizo con Judas (Juan 13:2) y con Ananías (Hechos 5:3).
De esta manera nos damos cuenta que el pensamiento que el enemigo pone en nuestra mente pasa de ser una influencia a ser una obsesión, hasta que finalmente termina controlándonos, convirtiendo lo que le permitimos en una atadura.
Es por eso que debemos tener mucho cuidado con lo que pensamos, pues si Satanás sabe que puede hacernos creer una mentira, podrá tener control sobre nuestra vida.
Ahora bien, la pregunta del día es: ¿Tienes el control?
Vamos a orar.
Amado Dios, Tú sabes cómo me cuesta controlar lo que pienso y retener el mar de ideas que pueden venir a mí. Hoy yo te pido que me llenes con tu Santo Espíritu, con tu palabra y tu presencia, pues solo quiero estar lleno de ti. Tuyo soy, Señor, y quiero que sanes mi mente, cada pensamiento, cada razón, cada argumento, cada obstinación y cada desaliento; lo entrego en tus manos, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Josué 21-24
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
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Proverbios 23:6-8 NVI
No te sientes a la mesa de un tacaño ni codicies sus manjares, pues él solo piensa en los gastos. «Come y bebe», te dirá, pero no te lo dirá de corazón. Acabarás vomitando lo que hayas comido y tus cumplidos no habrán servido de nada.[7][8]
Muchas veces menospreciamos lo que pensamos, y eso lo hacemos porque no tomamos conciencia de los caminos a donde nos pueden llevar nuestros pensamientos.
Como lo dice el verso, el tacaño siempre está pensando en lo caro que es todo lo que necesita, el morboso siempre está pensando en obscenidades, el prejuicioso siempre anda lanzando juicios que no son más que engaños en su mente, y el insensato anda pensando todo el tiempo que los demás hablan mal de él, que solo lo usan, y que su vida no vale nada para los demás; lo que lo lleva a pelear de manera insensata contra un enemigo que realmente no existe. Todo está en la mente, es así de simple.
Pues bien, en este caso aplica perfectamente la frase que dice: «Lo que haces es el resultado de lo que piensas», y es porque terminamos haciendo en ocasiones cosas tan incoherentes y tan precipitadas que solo son el resultado de algo que habíamos pensado o que veníamos maquinando desde hace mucho tiempo.
Todo esto nos lleva a pensar y a entender que hay cosas de la mente que debemos sanar, restaurar y arreglar de tal manera que podamos tener una vida mucho más estable y segura.
Finalmente, lo que pensamos define lo que hacemos y lo que somos, como lo dice la bendita palabra de Dios en Proverbios 23:7 RVR60: Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él…
Vamos a orar.
Gracias, Señor, por tu palabra precisa y a tiempo. Solo Tú sabes cuánto me engaño a mí mismo con las cosas que pienso y, no solo eso, sino que sabes cuánto me enredo yo mismo con todas las cosas que puedo pensar. Hoy decido sanar mi mente y renovarla con tu palabra, pues reconozco que mi mente se define por lo que le doy como alimento y por eso mismo decido alimentarla completamente de ti y de tu bendita palabra, de tal manera que pueda ser renovado radicalmente por tu Santo Espíritu.
Rechazo todo pensamiento de maldad, lujuria, menosprecio, duda, inconformidad, mentira y engaño que pueda existir hoy en mi mente y me declaro completamente tuyo y con una mente renovada. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Josué 17-20
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
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Salmos 103:13-18 NTV
El SEÑOR es como un padre con sus hijos, tierno y compasivo con los que le temen. [14] Pues él sabe lo débiles que somos; se acuerda de que somos tan solo polvo. [15] Nuestros días sobre la tierra son como la hierba; igual que las flores silvestres, florecemos y morimos. [16] El viento sopla, y desaparecemos como si nunca hubiéramos estado aquí. [17] Pero el amor del SEÑOR permanece para siempre con los que le temen. ¡Su salvación se extiende a los hijos de los hijos [18] de los que son fieles a su pacto, de los que obedecen sus mandamientos!
Es hermoso y perfecto detenernos entre líneas al estudiar estos versos, pues con ello podemos identificar y tener claridad una vez más de lo que Dios significa y es en nuestras vidas.
El mismo verso lo dice: El Señor es nuestro papá y nosotros somos sus hijos, además de ello, Él es tierno y compasivo, pues Él sabe que somos débiles, frágiles y que fácilmente nos podemos quebrar y romper.
Dios sabe que hemos sido hechos del polvo de la tierra y que «Nuestros días sobre la tierra son como la hierba; igual que las flores silvestres, florecemos y morimos», y todas esas cosas Dios las tiene completamente bajo su dominio y autoridad.
Pasan tantas cosas en medio de nuestro pasar por este lugar, que podemos reconocer que no somos indispensables, pues como lo dice el verso: «El viento sopla, y desaparecemos como si nunca hubiéramos estado aquí». Pero hay algo de lo que podemos estar seguros y es que «el amor del SEÑOR permanece para siempre con los que le temen. ¡Su salvación se extiende a los hijos de los hijos de los que son fieles a su pacto, de los que obedecen sus mandamientos!».
Indiscutiblemente, de lo que más necesitamos todos nosotros es de Dios, pues sin Dios ni siquiera hubiéramos podido llegar a existir.
Mientras vamos pasando por este camino de la vida, nuestro llamado es a grabar estas palabras en el corazón, de tal manera que en esa conciencia de Dios, no dejemos de dar gracias por la vida y por todo lo que solo Dios nos ha permitido vivir (Deuteronomio 6:6-8 NVI).
Vamos a orar.
Padre Dios, te presento mi infancia; Tú conoces los momentos difíciles, lo que me dolió, pero también lo que me formó como persona. Por eso te entrego todo sentimiento de soledad, rechazo, miedo, rabia, inseguridad y abandono.
Te pido, Espíritu Santo, que reveles cada momento de mi pasado que necesite ser sanado y restaurado durante los primeros días y años de mi vida, de tal manera que sea sustituido por tu gracia. Hoy decido perdonar el abandono, el maltrato, el alcoholismo y el daño que pude recibir.
Me presento ante ti, Señor, y en la cruz dejo toda amargura y resentimiento, pues solo Tú me puedes sanar y cambiar. Dame la protección y la confianza que necesito, Señor, para seguir adelante, pues eres lo único que necesito y quiero. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Josué 13-16
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Lucas 6:37 NVI
»No juzguen y no se les juzgará. No condenen y no se les condenará. Perdonen y se les perdonará.
Creo que yo ya perdí la cuenta de cuántas veces me han perdonado, y por ese mismo número de veces que lo han hecho, tengo que reconocer que también la he embarrado mucho y me he equivocado mucho y he hecho lo malo muchas veces. Y en esta dinámica aparece el perdón de los papás con los hijos, de los hijos con los papás, entre hermanos, entre compañeros de trabajo, entre amigos y hacia nosotros mismos.
Casi siempre miramos hacia afuera, pero pocas veces hacia adentro, y cuando lo hacemos, de verdad necesitamos reconocer lo imperfectos que somos y cuánta misericordia necesitamos.
El recibir perdón de los demás es la clave para que nosotros podamos perdonar, y eso significa dejar de culparnos y de increparnos de la manera como lo hacemos todo el tiempo.
Es hermoso darnos cuenta que podemos perdonar tan rápido como la embarramos, pues es la manera más directa de hacerle el quite a la amargura y al resentimiento.
Hoy le doy gracias a mi mamá y mi papá por los millones de veces que me han perdonado, y a mi hermano y mis hermanas, mis hijas, mi esposa, mis amigos y todos aquellos a quienes he herido, pues es la muestra perfecta de que en realidad me aman. Pues una vez recibimos el perdón, nos damos cuenta que un peso se quita de encima y la oportunidad del amor vuelve.
Vamos a orar.
Amado Señor, gracias por amarme a través del perdón de todas las personas que amo y conozco. Hoy sé que es una manera de mostrarme lo imperfecto que soy y cuánto he fallado, pero así mismo es la manera que has dispuesto para que yo mismo perdone, limpie y con ello permita que el amor vuelva y florezca de nuevo en mi vida. Gracias, Señor, pues no sé cómo poder pagar algo tan sublime y único como el perdón, que en realidad no tiene precio. Oro a ti agradecido, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Josué 9-12
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Hebreos 12:6 NTV
Pues el SEÑOR disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo».
De pronto de niño fuiste disciplinado y eso nos trae recuerdos difíciles o agradables según haya sido el trato recibido. ¿De pronto recibimos castigos muy fuertes, maltrato, un trato injusto, correcciones hechas con rabia, gritos, amenazas o restricciones muy crueles?
De pronto en tu casa se pusieron límites para la mayoría de las cosas, como por ejemplo los horarios para dormir, comer, salir, entrar, o para hacer las tareas de la casa y del estudio, y gracias a ello aprendiste a ser una persona ordenada, sistemática y dedicada?, o por el contrario, ¿el trauma que ocasionó hizo que tú en este tiempo seas más bien rebelde y desordenado?
Pues bien, yo creo que la disciplina es una forma de amar y que la corrección es buena y necesaria cuando de formar el carácter se trata, pues de lo contrario estaremos sin Dios ni ley, y a la deriva, sin una claridad en el actuar y en el hacer.
Todos necesitamos en nuestra niñez y adultez aprender los límites y rutinas que nos permitan organizar la vida, de tal manera que podamos realizarnos como personas de bien que tengan mucho que aportar a la sociedad.
Todos esos límites y esa disciplina son una manera de dar amor, protección y seguridad, pues por otro lado, una disciplina fuerte y unos padres violentos dejan heridas profundas que traen temor, anulan la voluntad, e impiden que nos relacionemos bien con Dios y con los demás. En este caso, la falta de disciplina también trae consecuencias y genera rebeldía y manipulación a la autoridad.
Vamos a orar.
Señor, tú sabes cuánta disciplina me faltó para ser una persona organizada, dedicada, productiva, independiente y llena de ti. Así mismo, conoces cómo fui formado en mi casa y qué tipo de principios y valores recibí como niño para formar en mí el carácter que hoy en día puedo tener. Hoy te entrego mis heridas y mis traumas en la formación, pero así mismo, agradezco la disciplina que recibí llena de amor, dirección y propósito. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Josué 5-8
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Gálatas 1:10 NVI
Entonces, ¿busco ganarme la aprobación humana o la de Dios? ¿Piensan que procuro agradar a los demás? Si yo buscara agradar a otros, no sería siervo de Cristo.
Cuando hacemos algo bien o nos destacamos por algo, queremos que nos digan algo, al menos un pequeño reconocimiento, y todo esto obedece a que en parte de nuestra naturaleza humana, queremos ser reconocidos por nuestros logros, títulos, acciones, o por lo que decimos y somos.
Y como siempre, el hogar es como el nido principal donde se modelan nuestras acciones y nuestra manera de ser, el carácter que nos define como personas y que en determinado caso muestra los traumas que sufrimos de niños, pero también lo afirmados y seguros que podemos ser desde la etapa inicial de crianza.
Seguramente muchos de nosotros no fuimos lo suficientemente afirmados por nuestros papás y tuvimos experiencias difíciles de crianza que, en vez de dejarnos con una tranquilidad y neutralidad relacional, nos hace que seamos personas demandantes que buscan todo el tiempo reconocimiento.
Yo creo que cuando buscamos tanta aprobación, eso no hace más que mostrar nuestra inseguridad y nuestra necesidad de aprobación.
Finalmente, como lo dice el verso de hoy, no necesitamos buscar la aprobación de las personas a nuestro alrededor sino la de Dios.
Vamos a orar.
Amado Dios, sabes que en medio de mis inseguridades he buscado la aprobación de los demás y el reconocimiento que ni siquiera merezco. Perdóname por querer llamar la atención de la manera como lo hago y lo he hecho, y te ruego me ayudes a fijar mi mirada en ti, de tal manera que solo quiera agradarte. Tuyo soy, Señor, y te ruego me moldees cada vez más a tu imagen, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Josué 1-4
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1 Juan 4:7 NTV Queridos amigos, sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios.
En muchas ocasiones he escuchado personas que dicen sentirse solas y necesitan ser amadas, y creo yo que una de las necesidades más imperiosas del ser humano es precisamente la de amar y ser amados. Ahora bien, todos decimos «necesito ser amado», pero lo que sigue a esto es: «yo doy todo el amor que puedo dar».
Cuando aparece esta consideración, ahí sí muchos de nosotros necesitamos reconocer que en verdad no amamos tanto como debiéramos y que esa ley espiritual de «lo que das recibes» se aplica tal y como es.
El verso nos dice que el verdadero amor viene de Dios, y es porque no podemos prefabricar nada en nuestras vidas y mucho menos el amor.
Lo cierto es que necesitamos reconocer por qué somos tan escasos para dar amor, abrazos, tiempo, ternura y tiempo compartido, pues esas razones pueden ser el motivo de que no recibamos tanto amor como el que creemos necesitar.
De pronto no nos expresaron mucho amor de pequeños y tuvimos relaciones más bien frías y distantes con las personas de nuestra familia o, en su defecto, pudieron ser relaciones muy hostiles, con tratos de rechazo y desprecio más que de amor.
Todas esas cosas hacen que tengamos una necesidad aún más grande de sentirnos amados, pero al mismo tiempo son el inicio para identificar el porqué nosotros mismos somos tan secos y distantes a la hora de dar amor.
Vamos a orar.
Amado Señor, yo te necesito y sabes que me siento solo y que a veces pienso no saber cómo amar a los demás. Hoy te pido que me enseñes tu amor y cómo se ama a los demás y a mí mismo, de la manera como tú lo haces conmigo.
Enséñame el verdadero lenguaje del amor, Señor, yo te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Romanos 15-16
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Romanos 15:7 NTV Por lo tanto, acéptense unos a otros, tal como Cristo los aceptó a ustedes, para que Dios reciba la gloria.
Yo creo que una de las cosas que más trabajo nos cuesta es la de aceptar a los demás así tal y como son, pues normalmente estamos criticando y poniendo en tela de juicio lo que los demás hacen, son y hablan.
De todas maneras es claro que todos, y sin excepción, buscamos que nos acepten y ahí sí no importa lo imperfectos que seamos, siempre queremos que nos acepten tal y cual somos.
Yo creo que entonces necesitamos reconocer que tenemos vicios, mañas, defectos, actitudes, maneras de ser, de vestir, de compartir y de opinar que en determinado momento van a ser incómodas para mucha gente y que por eso mismo podemos ser rechazados. Y en este punto es necesario precisar que de la misma manera sucede con los demás, pues Dios nos hizo únicos e irrepetibles.
Más bien creo que cuando Dios nos dice en su bendita Palabra que nos aceptemos los unos a los otros tal como Él lo hace con nosotros, es para mostrarnos que en su perfecta bondad y amor, Dios siempre nos acepta y no nos critica ni nos rechaza, y de la misma manera lo deberíamos hacer nosotros.
De pronto estamos teniendo miramientos por la manera de vestir, de hablar y de comportarse de muchos, cuando en realidad no nos hemos visto con detenimiento en nuestro propio ser.
En la medida en que reconozcamos lo imperfectos que somos, creo que vamos a comenzar a ver a los demás con un poquito más de misericordia que nos permita aceptarlos así como son, pues lo claro es que una persona resentida, rechazada y herida, normalmente va a tender a rechazar a los demás.
Finalmente, necesitamos buscar de la mano de Dios todas aquellas situaciones en las que nos han rechazado y las maneras como nosotros también lo hemos hecho, tanto en la intimidad del hogar como en los contextos sociales en los que hemos vivido, para de esta manera sanar este nuevo grupo de heridas y así mismo nos permitamos entender nuestra propia debilidad y miseria que nos lleva a rechazar a los demás, a criticarlos y a rechazarlos de alguna manera.
Vamos a orar.
Amado Dios, cuánto te necesito. Tú sabes cuánto me cuesta recibir rechazo a mi alrededor, pero así mismo sabes cuánto me cuesta la convivencia con los demás que me lleva a criticarlos y rechazarlos, lo cual solo muestra mi incapacidad para amar, abrazar y dar lo mejor de mí. Ayúdame a tener siempre una mirada como la tuya que me permita aceptar a los demás viendo la historia que hay detrás y sin permitirme excluir. Cuánto me falta, Señor, te ruego que me permitas aprenderlo una vez más de tu mano, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Romanos 13-14
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
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