Génesis 34:1-2 NVI

En cierta ocasión Dina, la hija que Jacob tuvo con Lea, salió a visitar a las mujeres del lugar. Cuando la vio Siquén, que era hijo de Jamor el heveo, jefe del lugar, la agarró por la fuerza, se acostó con ella y la violó.[2]

Indudablemente, uno de los efectos de la pornografía en esta época sobre la salud mental es la ansiedad y la depresión, lo cual nos muestra una correlación bien documentada entre consumo frecuente de sustancias psicoactivas y niveles elevados de ansiedad y sintomatología depresiva, especialmente cuando hay sentimientos de vergüenza y pérdida de control.

En el caso de este verso, sin existir la pornografía como la conocemos ahora, la historia de Génesis nos muestra el nivel progresivo de degradación de la sexualidad en el hombre por culpa del pecado, la lujuria y la exacerbación sexual.

Es por esto que hoy día podemos encontrar que esta misma exacerbación, explícita en la pornografía, produce también en las personas culpa y baja autoestima, pues el ciclo de consumo-remordimiento-recaída genera un estado sostenido de autopercepción negativa.

Finalmente, como lo podemos ver en muchas personas a nuestro alrededor que son adictas a la pornografía, es común en ellos el aislamiento social, pues ello genera una gratificación fácil y solitaria que puede desplazar progresivamente la inversión en relaciones reales, firmes y estables.

Como resultado de este aislamiento viene la distorsión cognitiva sobre el género y la sexualidad que produce la exposición repetida a la pornografía: dinámicas de poder, objetivación y violencia normalizadas en el contenido pornográfico, lo cual moldea inconscientemente actitudes y expectativas violentas, como en el verso de hoy, un abuso de fuerza que termina en violación.

Vamos a orar.

Amado Dios, solo tú sabes cuánto daño ha traído a esta generación la pornografía y su propagación a través de internet. Yo te pido perdón por cada efecto destructor de esta práctica en las mentes, los cuerpos, las relaciones y los corazones de hombres y mujeres que forman parte de esta cadena de maldad, esclavitud y mentira. Te entrego toda depresión y ansiedad, Señor, toda degradación de mi sexualidad y toda práctica repetitiva de consumo-remordimiento-recaída que me lleva al aislamiento social y al caos. Ordena mi vida y mi mente, Señor, y sana mi sexualidad, mis ojos y todo mi ser, pues libre y puro quiero ser. En el nombre de Jesús. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 2 Crónicas 1-4

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Génesis 6:5-6 NVI Al ver el SEÑOR que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande y que toda inclinación de su corazón tendía siempre hacia el mal, lamentó haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón.[6]

Uno de los efectos de la pornografía en la sexualidad y en las relaciones de pareja es la disfunción eréctil inducida por pornografía, y este efecto está perfectamente documentado, especialmente en hombres jóvenes sin causa orgánica, en el que el cerebro responde a la pantalla pero no a la pareja real, lo que genera incapacidad o dificultad para mantener la erección durante la intimidad.

Así mismo, otro de los efectos de la pornografía es la dificultad para el orgasmo o anorgasmia con una pareja real, porque el umbral de estimulación necesario para alcanzarlo se ha desplazado hacia el estímulo artificial.

Finalmente encontramos que la pornografía genera expectativas sexuales irreales, pues presenta una versión distorsionada del sexo en relación con el rendimiento, duración, cuerpos y dinámicas, lo que genera insatisfacción con la realidad y presión sobre la pareja.

Al lado de estos efectos, la reducción del deseo sexual por la pareja real con el tiempo, a medida que el cerebro asocia la gratificación sexual con la pantalla y no con la persona, se incrementa, y los conflictos de pareja, como infidelidad, pérdida de confianza, sensación de la pareja de ser insuficiente o comparada, no tardan en aparecer.

Como lo dice el verso de hoy, Génesis 6:5-6 NVI: Al ver el SEÑOR que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande y que toda inclinación de su corazón tendía siempre hacia el mal, lamentó haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón.[6]

Vamos a orar.

Perdóname, Señor, perdona tanto pecado, lujuria, desorden, suciedad y exacerbación de mis sentidos por fuera de tu voluntad. Hoy vengo ante ti, arrepentido y consciente de los efectos que la pornografía produce en mi sexualidad y en mis relaciones, desdibujando tu idea pura, perfecta y maravillosa del sexo. Hoy decido regresar a ti y te ruego, Señor, me sanes completamente de toda adicción y práctica malsana de mi sexualidad. Yo te lo pido, en el nombre de Jesús. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 2 Tesalonicenses 1-3

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Romanos 1:32 NVI

Saben bien que, según el justo decreto de Dios, quienes practican tales cosas merecen la muerte; sin embargo, no solo siguen practicándolas, sino que incluso aprueban a quienes las practican.

Y comenzamos esa segunda y última parte de sanidad sexual hablando de pornografía, uno de los temas más polémicos, pero al mismo tiempo más escondido por quienes lo frecuentan, lo cual de entrada nos muestra que, si es una acción que debemos esconder, detrás de ella no hay nada bueno. Y para terminar, este es también uno de los temas en los que fácilmente podemos caer, si no conocemos los verdaderos efectos que esta práctica trae para el alma, el cuerpo, el corazón y para las relaciones interpersonales.

En primer lugar veremos los efectos reales de la pornografía sobre el cerebro, de tal manera que podamos comprobar los efectos nocivos de esta práctica. Y los efectos neurobiológicos nos muestran que el consumo frecuente de pornografía actúa sobre el sistema de recompensa dopaminérgico de forma similar a otras conductas adictivas, y los efectos más documentados son:

1. Tolerancia progresiva: en este caso, el cerebro se habitúa al estímulo y necesita contenido cada vez más intenso, novedoso o extremo para producir la misma respuesta de excitación, exactamente el mismo mecanismo que ocurre con las sustancias psicoactivas.

2. Desensibilización: en donde el umbral de respuesta sexual se eleva, de modo que la intimidad real, sin pantalla, puede parecer insuficiente o poco estimulante.

3. Cambios en la corteza prefrontal: estudios de neuroimagen muestran que el consumo problemático de pornografía se asocia con menor volumen y menor actividad en la corteza prefrontal, la zona responsable del control de impulsos, la toma de decisiones y la regulación emocional, lo mismo que se observa en adicciones a sustancias.

4. Hipersensibilización al estímulo sexual visual: el cerebro aprende a responder de forma casi automática e intensa a imágenes sexuales, lo que genera una urgencia compulsiva independiente del estado emocional o del deseo genuino.

Como lo podemos ver, esta idea del sexo que denigra y exacerba los sentidos, desde la perspectiva espiritual, denigra al hombre y a la mujer, ubicándolos en el lugar de un animal irracional, que se usa y se rebaja no solo en el uso del cuerpo, sino del lenguaje que lo acompaña.

Como lo dice el verso de hoy, quienes practican tales cosas no buscan más que la muerte y saben que esta práctica los conduce a la muerte, y aun así, siguen practicándolas e incluso aprueban a quienes las practican.

Muchas mujeres han perdido a sus esposos y muchos hogares se han destruido porque la pornografía se los ha robado; estos hombres y mujeres encuentran más satisfacción en la pornografía que en las caricias de su cónyuge.

Vamos a orar.

Perdón, Señor, por la ignorancia que me impulsa a este tipo de prácticas que dañan mi mente, mi sexualidad, mi vida espiritual, mis relaciones con los demás y mi corazón. Hoy te pido perdón por mi pecado y te pido que me permitas salir y comenzar de nuevo a tu lado con una sexualidad limpia, pura e inocente. Decido renunciar a toda pornografía en mi vida, y recuperar así mi libertad, mi sensibilidad, mi mente, mis funciones cerebrales, mi tiempo, mi productividad y todo lo bueno que diseñaste en mí desde la creación. En el nombre de Jesús te lo pido. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Crónicas 27-29

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Levítico 18:22 NTV

»No practiques la homosexualidad, al tener relaciones sexuales con un hombre como si fuera una mujer. Es un pecado detestable.

Como parte de la cotidianidad de muchas personas y como rutina que nos conduce a complacer nuestras necesidades, buscamos la manera de inventar excusas para justificar nuestra conducta.

En este caso, la rutina del homosexual se puede iniciar con un deseo que lo impulsa a ir a un bar «gay», en donde empezará a hablar con varias personas hasta encontrar la persona «ideal» para satisfacer su lujuria.

Y por eso te puedes preguntar: ¿Cuál es la rutina que generalmente tienes antes de ceder al pecado sexual? Pues, aunque no seamos adictos al sexo, podemos también tener una rutina hacia el pecado, que se inicia con una mirada, con una visita a algún lugar donde sabemos que vamos a encontrar lo que necesitamos y estamos buscando.

Aun así, el diario de Dios nos advierte que no debemos practicar la homosexualidad, al tener relaciones sexuales con un hombre como si fuera una mujer, pues para Dios es un pecado detestable. Levítico 18:22 NTV.

Vamos a orar.

Perdona, Señor, toda desviación sexual que haya en mí y a la cual le haya dado rienda suelta. Hoy reconozco que tu diseño de la sexualidad fue hecho para que hombres y mujeres se amaran y no para que nosotros lo degradáramos con la lujuria y la perversión. Te pido perdón, Señor, y te ruego me permitas volver a ti, a tu diseño y tu dirección para mi vida en mi área sexual y relacional. Quita de mí toda perversión y degradación de la sexualidad que yo mismo haya creado y provocado en mi vida y cambia mi manera de pensar. Yo te lo pido. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Crónicas 24-26

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Romanos 1:31 NTV

No quieren entrar en razón, no cumplen lo que prometen, son crueles y no tienen compasión.

La crueldad de nuestras acciones, a menudo nos nubla la vista, el entendimiento y la razón y nos deja postrados como animalitos presos de nuestros instintos y pasiones.

Después de toda la degradación que viene al ser humano como resultado de su lujuria, uno de los extremos psicóticos es el del exhibicionista, quien en cualquier lugar, sin importarle nada, se le ocurre la idea de exhibirse para que lo vean, pues este nivel de psicopatía busca placer y excitación con la idea de ser visto.

Lo indescifrable de la situación es que esta condición psiquiátrica y espiritual la pueden experimentar tanto hombres como mujeres y, sin duda alguna, conlleva un trauma sexual no resuelto desde la niñez. Y esta condición la podemos ver claramente en aquellas personas que necesitan exponerse en las redes sociales, desnudas, semidesnudas o también vestidos, pero con una actitud provocadora de mírenme, provocando en quienes los ven, algún sentimiento de seducción o insinuación, que también forma parte de esta extrema, patológica y psicótica manera de exhibición.

Como lo dice el verso, Romanos 1:31 NTV: «No quieren entrar en razón, no cumplen lo que prometen, son crueles y no tienen compasión.»

Vamos a orar.

Amado Dios, tú me conoces y tú me examinas, lo sabes todo de mí y de la intimidad de mi pensamiento y mi corazón. Hoy me presento delante de ti y te ruego, Señor: sana mi sexualidad, sana mi mente, sana mis emociones, mis impulsos, toda mi vida y lo que soy. Hoy decido conocerte más y hacer solo tu voluntad. Enséñame, Señor, en tus manos estoy. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Crónicas 20-23

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Salmo 116:16 NVI

Yo, SEÑOR, soy tu siervo; soy siervo tuyo, hijo de tu sierva; ¡tú has roto mis cadenas!

Yo creo que son muchas las cadenas que nosotros mismos hemos entretejido en la vida para hacerla más infeliz y menos libre.

En este sentido, atadura se refiere a cualquier cosa —un hábito, una conducta, una emoción, una relación, una creencia— que limita la libertad de una persona, y que la mantiene «sujeta» o esclavizada de forma que le impide actuar, pensar o vivir con libertad plena.

Algunas formas comunes de las ataduras se pueden percibir en el ámbito emocional como un vínculo: con una persona, un recuerdo, una herida, que mantiene a alguien «enganchado» a algo sin poder soltar o avanzar. Así mismo, una atadura espiritual se refiere a una conducta pecaminosa o una influencia que esclaviza a la persona y le impide vivir en la libertad que Dios ofrece.

Por eso toda adicción es una atadura, o el rencor o el resentimiento también puede ser una atadura. De pronto los pensamientos repetitivos, los traumas, pueden generar ataduras que solo Dios puede desatar, pues Juan 8:36 dice: «Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres»,  (Isaías 61:1)

Finalmente necesitamos entender que las ataduras no se enmarcan solo en un mal hábito, sino que es algo que tiene cierto poder sobre la persona, y que ella sola, sin la ayuda de Dios, no logra romper.

Vamos a orar.

Gracias, Señor, por dejarme ver lo que sin ti y tu bendita palabra y en mis fuerzas es imposible reconocer. Hoy te pido perdón por mi pecado, mi lujuria y mi abandono. Yo te ruego que me libres de todas mis ataduras y que me des la libertad que solo tú me puedes dar, pues ahora reconozco que tú eres el Espíritu y que donde está tu Espíritu, allí hay libertad. Y eso quiero, Señor, que tu Espíritu me llene completamente, de tal manera que mi mente, mi cuerpo, mi corazón y mi voluntad, sean completamente libres de toda atadura. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Crónicas 17-19

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Génesis 39:7-9 NVI

Después de algún tiempo, la esposa de su amo empezó a mirarlo con deseo y le propuso: ―¡Acuéstate conmigo! Pero José no quiso saber nada, sino que le contestó: ―Mire, señora: mi amo ya no tiene que preocuparse de nada en la casa, porque todo me lo ha confiado a mí. En esta casa no hay nadie más importante que yo. Mi patrón no me ha negado nada, excepto usted, que es su esposa. ¿Cómo podría yo cometer tal maldad y pecar así contra Dios?[8][9]

Pueden ser tantos los puntos de partida, que la verdad, deberíamos reconocerlos y saber en detalle cómo podemos caer en esos lugares, pues solo de esta manera podremos hacerle frente a aquello que siempre nos hace caer.

En este caso, el verso nos muestra cómo una mujer obsesionada con el ayudante de su esposo, se busca las maneras de calmar su lujuria y su deseo, buscando de forma abrupta, impulsiva y sin escrúpulo acostarse con él y simplemente satisfacer su lujuria.

Y el punto de partida pudo ser una frustración en su matrimonio, o una pelea, una traición o una amargura que puede llevar a la persona a sentirse deprimida o aburrida, lo cual hace que esté muy susceptible y que cualquier influencia externa, como en este caso la presencia de otra persona en su casa, la ponga bajo tentación y provocación de lo que indudablemente dañará su matrimonio y su hogar.

De pronto el punto de partida es solo una mirada, un audio, un recuerdo, una llamada o la insinuación de una amiga o de un amigo, o un simple mensaje de texto lo que origina una fantasía o un cuadro mental que puede concluir en adulterio, fornicación, pornografía, masturbación, prostitución, droga, licor o en un encuentro más de paso.

Vamos a orar.

Amado Señor, yo te pido que me permitas encontrar y hacer conciencia de todas aquellas conductas o acciones que me llevan a apartarme de hacer tu bendita voluntad y me dejan al capricho de mis deseos. Enséñame, Señor, a hacer tu voluntad y a conocer cada día más tu palabra que me muestra la manera como puedo salir y huir de todo lugar de riesgo sexual y personal en mi vida. Yo te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Crónicas 13-16

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1 Corintios 10:13 NTV

Las tentaciones que enfrentan en su vida no son distintas de las que otros atraviesan. Y Dios es fiel; no permitirá que la tentación sea mayor de lo que puedan soportar. Cuando sean tentados, él les mostrará una salida, para que puedan resistir.

Cuando nos preguntamos por cuáles pueden ser los comportamientos o las conductas en un adicto sexual, podemos entender varias características; por ejemplo, en el día a día suele tener un patrón que se repite, casi como un guion:

Algo lo dispara: un mal día, estrés, aburrimiento, una discusión, soledad, o incluso sin razón clara aparente. No siempre es «ganas de tener sexo» en el sentido normal; muchas veces es más bien una forma de escapar de un malestar.

Empieza a pensar obsesivamente en sexo y la mente se queda «atascada» dando vueltas alrededor de una imagen, de un sonido o de una persona en especial, como cuando no puedes dejar de pensar en una preocupación, pero aquí es sobre un hecho sexual.

Puede pasar horas, incluso en medio del trabajo o con la familia presente, y hace rituales antes de actuar: busca el momento, el lugar, el dispositivo. Navega contenido, y se asegura de que nadie lo vea y esto puede tomar mucho tiempo, a veces más que la conducta en sí.

El adicto sexual ejecuta entonces la conducta: puede ser pornografía compulsiva, búsqueda de encuentros sexuales, masturbación compulsiva, uso de trabajadoras/trabajadores sexuales, infidelidades repetidas, y muchas cosas más, etc.

Después de todo esto viene la «bajada», representada en un alivio momentáneo, seguido casi siempre de culpa, vergüenza, asco consigo mismo, y promesas de «esta es la última vez». Esto se repite una y otra vez y es el ciclo más característico de todo el cuadro.

Otras señales típicas del día a día en un adicto sexual es que vive una doble vida: una parte «normal» visible para la familia/trabajo, y otra oculta, con cuentas secretas, dispositivos escondidos, dinero que no se sabe en qué se gastó y con el tiempo necesita más cosas porque lo que antes lo satisfacía ya no es suficiente; por eso busca contenido o situaciones cada vez más intensas o arriesgadas y, así lo intente, no puede parar. Por eso borra apps, hace promesas, y vuelve a caer en días o semanas.

Lo cierto es que esta conducta le ha costado cosas importantes a muchas personas, como la pareja, el trabajo, dinero, salud: infecciones de transmisión sexual, etc., y aun así sigue.

Estas personas usan el sexo como «pastilla emocional» y no necesariamente porque tengan ganas, sino para no sentir ansiedad, tristeza o vacío. Finalmente duermen mal, descuidan sus responsabilidades, y se aíslan, porque buena parte de su energía mental y tiempo se va en este ciclo.

Aun así Dios nos dice en su palabra que podemos resistir a todas estas conductas adictivas, pues como lo dice el verso, 1 Corintios 10:13 NTV:

Las tentaciones que enfrentan en su vida no son distintas de las que otros atraviesan. Y Dios es fiel; no permitirá que la tentación sea mayor de lo que puedan soportar. Cuando sean tentados, él les mostrará una salida, para que puedan resistir.

Vamos a orar.

Perdóname, Señor, por cada una de mis acciones sin ti. Yo sé que tú no permitirás que la tentación sea mayor de lo que yo pueda soportar y por eso creo que solo tú me puedes sanar y restaurar completamente de mi adicción. Descanso en la sanidad que viene de tu santo Espíritu y en la manera como puedes cambiar mi manera de pensar y obrar. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Crónicas 9-12

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Romanos 1:29-30 NTV Se llenaron de toda clase de perversiones, pecados, avaricia, odio, envidia, homicidios, peleas, engaños, conductas maliciosas y chismes. Son traidores, insolentes, arrogantes, fanfarrones y gente que odia a Dios. Inventan nuevas formas de pecar y desobedecen a sus padres.

Yo creo que la descripción del verso de Romanos que acabamos de leer, no puede ser más explícita y directa. Y seguramente muchas personas dirán, ¿y eso está escrito en la biblia?, pues claro que sí, porque Dios no se anda con rodeos para mostrarnos hasta dónde puede llegar la degradación del ser humano y no solo eso, sino que también su bendita palabra nos demuestra lo transformados que podemos llegar a ser si vivimos conforme su voluntad.

Por eso debes tener muy claro que si le das cabida a todas estas cosas de la depravación sexual, el resultado se va a notar a leguas y todo el mundo a tu alrededor seguramente podrá ver que en tus comentarios siempre hay amargura, dolor, resentimiento, envidia, avaricia, malicia, chismes, traición, insolencia, arrogancia, fanfarronería, perversiones, lenguaje de doble sentido, morbosidad, displicencia hacia Dios y seguramente una actitud de planear e inventar nuevas formas de hacer el mal y de pecar.

Este panorama puede verse cruel, pero desafortunadamente es la realidad de muchas personas hoy en nuestra sociedad.

Vamos a orar.

Amado Dios, yo te pido que no me dejes caer más en todo este tipo de conductas que solo suman y suman problemas, tristeza y desolación a mi vida. Yo te pido perdón por todas mis conductas arrogantes, envidiosas, insolentes, resentidas, morbosas, displicentes, engañadoras y llenas de dolor y vengo arrepentido ante ti. Cámbiame, Señor, y hazme otra vez, te ruego que me permitas serte fiel, conocerte más y obedecerte. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Crónicas 5-8

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Romanos 1:28 NVI…… él a su vez los entregó a la depravación mental, para que hicieran lo que no debían hacer.

Cuando perdemos toda la sensibilidad al Espíritu Santo, nos convertimos en personas que deliberadamente podemos decir de dientes para afuera que amamos a Dios, cuando en realidad lo que habita en nuestro corazón no es más que capricho, terquedad y depravación.

Como lo dice el verso de Romanos, Dios mismo, cuando estamos en esa actitud de hacer con nuestra vida un desorden completo de voluntades, nos entrega a la depravación mental, para que terminemos haciendo lo que no debemos hacer.

Y no podemos decir que somos inocentes en nuestra conducta, cuando sabemos que planeamos embriagar a alguien para después abusar de esa persona o que planeamos salidas y viajes, y encuentros que parecen inocentes, cuando en realidad las intenciones siempre conducen al sexo desordenado y al abuso de nuestro propio cuerpo al exponerlo a estimulantes y prácticas que ningún bien nos van a dejar.

Todas las cosas que terminamos haciendo, las hacemos porque queremos y porque decidimos hacerlas, no porque inocentemente no nos dimos cuenta de para dónde iba la situación.

A sabiendas decidimos, con plena conciencia nos metemos en el camino sin retorno de la infidelidad, la promiscuidad, la homosexualidad, la perversión, la pornografía, la zoofilia, la pedofilia, el adulterio, la fornicación y muchas cosas más.

Vamos a orar.

Perdóname, Señor, pues hoy puedo reconocer que todo lo que he vivido y experimentado, lo he decidido yo, sin tomar en cuenta tu palabra, tu guía y tu dirección. Hoy reconozco que todo ello no me ha dado más que sufrimiento y dolor, y que además de ello, no he hecho más que desgastar mi cuerpo, mi alma y mi corazón en la trocha del desorden y la lujuria. Hoy decido volver a ti y comprometerme a vivir una vida llena de pureza a tu lado. Límpiame, Señor, y renueva mi manera de pensar, mis hábitos y mi sexualidad. Yo te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Crónicas 1-4

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