Devocional. Tu Tiempo con el Número Uno. Tormenta……. 1 Abril

[37] Se desató entonces una fuerte tormenta, y las olas azotaban la barca, tanto que ya comenzaba a inundarse. [38] Jesús, mientras tanto, estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, así que los discípulos lo despertaron. —¡Maestro! —gritaron—, ¿no te importa que nos ahoguemos? [39] Él se levantó, reprendió al viento y ordenó al mar: —¡Silencio! ¡Cálmate! El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo. [40] —¿Por qué tienen tanto miedo? —dijo a sus discípulos—. ¿Todavía no tienen fe? [41] Ellos estaban espantados y se decían unos a otros: —¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen? Marcos 4:37-41 NVI

Cuando se desatan tormentas a nuestro alrededor, el miedo, la incertidumbre y la oscuridad nos invade,… no podemos ver por tanta niebla,… y ademas de eso nos sentimos indefensos ante la fuerza de la naturaleza y nuestra incapacidad para controlarla… así mismo le pasó a los discípulos,… sintieron miedo, y no se daban cuenta de que Jesus estaba a su lado, descansando y tranquilo.

En esos momentos me puedo preguntar,… ¿tengo fe?, ¿creo que Dios esta al control de mi vida?, ¿de la situación actual y en medio de esta tormenta?,… la respuesta la tenemos en este verso, pues Jesus nos pregunta,.. [40] —¿Por qué tienen tanto miedo? —dijo a sus discípulos—. ¿Todavía no tienen fe? Marcos 4:40 NVI,… y entonces como un papá lo hace con sus hijos, [39] Él se levantó, reprendió al viento y ordenó al mar: —¡Silencio! ¡Cálmate! El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo. Marcos 4:39 NVI.

En su angustia clamaron al Señor, y él los sacó de su aflicción. [29] Cambió la tempestad en suave brisa: se sosegaron las olas del mar. [30] Ante esa calma se alegraron, y Dios los llevó al puerto anhelado. Salmos 107:28-30 NVI,… El Señor será un refugio para su pueblo, una fortaleza para los israelitas. Joel 3:16 NVI,… Porque así dice el Señor omnipotente, el Santo de Israel: «En el *arrepentimiento y la calma está su *salvación, en la serenidad y la confianza está su fuerza, ¡pero ustedes no lo quieren reconocer! Isaías 30:15 NVI.

Otra vez, el Señor nos invita a entregarle nuestras cargas, a descansar en Él, a reconocer que no se trata de nuestra fuerza ni capacidad, sino de su misericordia y de su amor,… hoy es un nuevo tiempo para arrepentirnos y para reconocer que sin Él nada podemos hacer.

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