Devocional. Tu Tiempo con el Número Uno. Pandemia con la Verdad…. 24 Marzo

En este tiempo de incertidumbre para la mayoría de las personas, sobretodo para aquellos que no lo pueden dimensionar desde la perspectiva de Dios, muchos de nosotros podemos estar inmersos en el temor, la desesperanza, la preocupación y la incertidumbre, por eso vemos como Jesús se dirigió entonces a las personas que habían creído en él, y les dijo: —Si se mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. Juan 8:31-32 NVI, y ese es nuestro llamado principal, el de ser sus discípulos, en esta época de incertidumbre, estamos llamados a buscar las respuestas en el que todo lo sabe y en el que todo lo puede,…estamos llamados a conocer la verdad, y todos necesitamos la verdad, pero sobre todo a sentir libertad con la verdad que tengamos, para seguir adelante en nuestra vida, dirigidos por una palabra confiable, que sin duda, nos va a explicar lo que debemos esperar y lo que debemos hacer.

Posiblemente nos estemos dejando guiar y llevar por lo que los medios de comunicación pueden especular al respecto de la pandemia, de nuestro futuro, de la vida y de la muerte, del contagio masivo y de la incertidumbre en la economía, en el trabajo, en la vida productiva del mundo, en la sostenibilidad del planeta,.. pero mas allá de todo eso que se dice afuera, estamos llamados a dejarnos guiar por Dios, y muchos se preguntarán ¿cómo se puede hacer eso?, o algunos otros dirán, eso es un absurdo en medio de lo que vive la humanidad,… pero precisamente es esta situación extrema la que nos llama a buscar la guía en el lugar correcto, la dirección en el lugar correcto, pues finalmente todo lo que estamos escuchando a nuestro alrededor es construido y dimensionado por hombres.

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Dejemonos guiar por Dios…  Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡*Abba! ¡Padre!» Romanos 8:14-17 NVI …. y por eso no debemos estar sometidos al miedo en este momento, sino pedirle a Dios en oración que nos guíe y nos de la paz que sobrepasa todo entendimiento, pues El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, Romanos 8:14-17 NVI … en este sentido, solo podemos esperar lo mejor, la mejor guía, la mejor dirección, la mayor tranquilidad, y sobre todo la mayor esperanza, de que estamos siendo cuidados, informados y direccionados por el mejor, por el que todo lo sabe y por el que tiene toda la verdad, esa verdad que nos permite vivir confiados, tranquilos, sin alarmarnos mas de lo que debemos estar y mas bien obedientes y ayudadores en todo lugar en donde podamos servir y ser luz en medio de tanta oscuridad.

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