Devocional. Tu Tiempo con el Número Uno. ¿Creo?…. 5 Febrero

Yo creo que muchos de nosotros, hemos pasado por momentos de incredulidad, en los que decimos,…¿pero cómo puede suceder eso?,…¿cómo puedo experimentar la sanidad?,..¿cómo puedo levantarme de esta situación?…y menospreciamos el poder sobrenatural que hay en el nombre de Jesus, y el poder de la fe,…nos ataca la duda,..la desesperanza,..creemos que no va a ser posible.,…nuestra convicción desaparece, y la certeza de lo que estamos esperando, se nubla. 

La biblia nos cuenta como Jesus, de múltiples maneras le enseñaba a sus discípulos los misterios de la fe, y en repetidas ocasiones vuelve a insistir, como lo hace un gran profesor, en premisas que se vuelven realidades si permitimos que la duda no nos aceche y mucho menos que el temor o la incredulidad nos detenga,…por eso una vez mas, le dijo a sus discípulos,…Les aseguro que si alguno le dice a este monte: “Quítate de ahí y tírate al mar”, creyendo, sin abrigar la menor duda de que lo que dice sucederá, lo obtendrá. Marcos 11:23 NVI 

Hoy nuestro padre celestial nos anuncia de nuevo esta lección de fe que nos habla del poder de las palabras, de lo que debe salir de nuestra boca para alcanzar sus promesas, de que debemos ser conscientes de lo que estamos diciendo de nosotros mismos y de los demás, pues la mayoría de las palabras que pronunciamos, son prácticamente ordenes que se ejecutarán mas pronto de lo que nos imaginamos.

Por eso debemos tener cuidado y no declarar la enfermedad sino la vida, la debilidad sino la fuerza, no declarar la ruina sino la abundancia y en ella, entender que Dios nos conducirá siempre por el mejor camino, pues en Dios todo es y ha sido creado para la vida, la salud y el bienestar.

En su plan perfecto no cabe nada diferente a darnos siempre lo mejor, y por eso nos dice, Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán. Marcos 11:24 NVI, porque lo único que espera de nosotros es fe, completa, y absoluta, que nos tomemos de su mano y nos aventuremos a vivir confiados en Él y creer.

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