Tu Tiempo con el Número Uno. 10 Abril, Domingo de Ramos, Que no sea una Actuación otra Vez.

Mateo 21:10 NVI Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió….. 

Otra vez nos encontramos ante una celebración anual que nos muestra la entrada de Jesús a Jerusalén y una y otra vez millones de personas acuden a las iglesias como espectadores en medio de un evento que no se pueden perder, pero posiblemente y con la mayor seguridad de olvidarlo una ves mas hasta el próximo año cuando por el calendario se vuelva a cruzar en sus vidas un hombre lleno de humildad, montado en un burro, entrando a Jerusalén, y en este Caso queriendo entrar a nuestras vidas……, pero no de manera pasajera, sino para quedarse, para que no lo veamos como un dia mas para vacacionar, o como un evento mas que apenas termine pasará de moda y una vez mas pase a ser insignificante para muchos…

Hoy es un buen dia para decidir de una ves por todas como lo dice esta palabra, conmovernos con la presencia de Jesús y reconocer que lo necesitamos todos los dias de nuestra vida, no por una semana que apenas comienza y como las otras termina, sino como ese salvador que tanto necesitamos, que nos libra de las cadenas de la depresión, la angustia, la ansiedad, la insatisfacción y una vida sin propósito,

Desde hace mucho tiempo Jesús ha querido entrar a tu vida y no ha hecho mas que llamarte para que lo dejes entrar, por eso no lo dejes pasar, porque es la salvación que estabas esperando, la respuesta a tus inseguridades, lo que estabas buscando para entender por fin lo que debes hacer sin seguir haciéndote daño y dañando a los demás..

Vamos a orar..

Oh Señor, solo tu puedes venir a mi vida sin arrogancia y sin juicio, sino mas bien lleno de humildad y sencillez…perdóname por no mirarte, por no recibirte desde el momento en que estabas tocando A mi puerta…hoy quiero que entres a mi vida y me cambies, solo tu puedes limpiar mi casa, ordenar mi vida y enseñarme a vivir sin dañar a los demás y sin hacerme daño a mi mismo…. quítame todo egoísmo, todo orgullo que no me deja verte ni aceptarte y lléname de ti, de tu presencia y de tu amor…todo esto te lo pido en el nombre de Jesús. amén.

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