Tu Tiempo con el Número Uno…Caridad…16 Octubre

Una de las tareas mas difíciles que tenemos en la vida es la de no juzgar a los demás, pero parece que cada vez que nos proponemos hacerlo, caemos de nuevo en el abismo de querer someter a juicio todo lo que los otros hacen, piensan, dicen y deciden, como si fuéramos nosotros los árbitros  de su vida.

Pensamos que los demás están equivocados, que deberían hacer las cosas como nosotros las hacemos, y que nosotros somos los únicos que tenemos las razón,….»No juzguen a nadie, para que nadie los juzgue a ustedes. [2] Porque tal como juzguen se les juzgará, y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes. [3] »¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que está en el tuyo? [4] ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «Déjame sacarte la astilla del ojo», cuando ahí tienes una viga en el tuyo? [5] ¡*Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano. Mateo 7:1-5 NVI

Como nos hace falta mirar con claridad nuestra propia vida y reconocer que somos los primeros equivocados al mirar a los demás,….. que necesitamos la ayuda de Dios, para dejar de juzgar y así ponerle limites a los dedos que señalan, los ojos que miran y el corazón que supone lo malo.

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