Devocional. Tu Tiempo con el Número Uno…¿Y si el Señor viniera hoy?……. 26 Abril

Me preguntaba con inquietud,… ¿y si el Señor viniera hoy?….¿si el Señor viniera hoy?,… ¿estoy preparado?,… ¿puedo esperar su llegada tranquilamente y mis cuentas están completamente claras con lo que siento, lo que pienso de los demás y de mi mismo y lo que estoy haciendo?,….¿He pedido perdón por mis pecados y mis errores y por el daño que he hecho y he perdonado también a quienes me han ofendido?,…En realidad, me temo que cuando vaya a verlos no los encuentre como quisiera, ni ustedes me encuentren a mí como quisieran. Temo que haya peleas, celos, arrebatos de ira, rivalidades, calumnias, chismes, insultos y alborotos. 2 Corintios 12:20 NVI

Posiblemente si hay en nuestra vida situaciones que nos produzcan tristeza, confusión o preocupación, es porque detrás de ello hay pecado, y hay distancia de Dios,… no lo hemos dejado entrar aun en esa área de nuestra vida y seguimos viviendo según nuestro parecer y nuestra voluntad,….Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje; idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos y envidia; borracheras, orgías, y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, *fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos. Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu. No dejemos que la vanidad nos lleve a irritarnos y a envidiarnos unos a otros. Gálatas 5:19-26 NVI.

Cuánta arrogancia, vanidad y dureza que hay en nuestro corazón, cuánto señalamiento y cuanta insatisfacción por la vida que llevamos nosotros o por la vida de los otros,…. Y aun así, seguimos pensando que los equivocados están afuera,… que no soy yo,…. Que yo estoy bien y que no necesito de Dios para cambiarlo, y entonces de nuevo me pregunto,… ¿y si el Señor viniera hoy?….

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