Deuteronomio 28:1 NVI. Si realmente escuchas al SEÑOR tu Dios y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el SEÑOR tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra.

En el mundo vas a encontrar personas sumisas y otras que les cuesta someterse, ya sea por el estatus social o por el cargo que ocupen, por el estrato socioeconómico, por la edad o por el rol que desempeñen en donde se encuentren como líderes. Pero, la pregunta ante toda esta vitrina de modos de ser es: ¿Qué actitud vas a asumir tú?

En relación con las autoridades que Dios ha dispuesto en la ciudad, la calle, las instituciones y en cada lugar, ¿qué vas a hacer si toman decisiones con las que tú no estás de acuerdo? ¿Te vas a rebelar, te vas a quejar y a criticar? ¿Vas a irrespetar a la autoridad porque es policía, o porque es servidor general? ¿Te vas a ver obligado a hacer las cosas de mala gana? ¿Vas a ser un rebelde pasivo, de esos que parecen que no rompen un plato pero al final rompen toda la vajilla? ¿Vas a desobedecer la autoridad o vas a buscar alguna manera para no obedecer y hacer una trampita? ¿Vas a mostrar tu desacuerdo o a manipular la situación hasta lograr lo que tú quieras? ¿Vas a decidir llevar tus comentarios, tus sentimientos y tu desacuerdo a Dios, creyendo que si los que están en autoridad están equivocados, Él puede cambiarlos, pero que si aún no lo hace, te vas a someter con una buena actitud? ¿Vas a aceptar por fin la Biblia como autoridad sobre tu vida? ¿O vas a manipular lo que dice para lograr tus propósitos? ¿Qué camino vas a escoger? ¿Estás dispuesto a reconocer que esta actitud hacia la Palabra de Dios es rebeldía?

Vamos a orar.

“Señor, reconozco que no me he sometido y que he sido rebelde contigo y con lo que tu palabra me enseña; confieso que mi desobediencia es lo que me ha impedido verte. Por eso, te pido perdón y reconozco que no me he sometido a la autoridad que has puesto sobre mi vida, y me he rebelado. Sé que esto le ha dado derecho a Satanás, pues su plan es que me rebele, así como él lo hizo. Por eso, declaro que me someto a mi Padre Dios, a su Palabra y a las autoridades que Él ha puesto sobre mi vida. Renuncio en el nombre de Jesús a todo espíritu de rebeldía, división, falta de sumisión, terquedad, obstinación e insensatez; y renuncio a la independencia, y a toda actitud de indiferencia o menosprecio hacia la autoridad. En el nombre de Jesús mando callar toda voz que me dice que debo tenerle miedo a la autoridad o estar a la defensiva. Y te doy gracias, Señor, por perdonar mi rebelión, y decido obedecerte, en el nombre de Jesús. Amén”.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Lucas  23 – 24

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

Salmos 51:15 NTV. Desata mis labios, oh Señor, para que mi boca pueda alabarte.

Al leer este verso por enésima vez, no dejo de asombrarme de las maneras como nosotros, de labios para afuera, decimos amar a Dios, pero en realidad, en nuestras acciones, nuestro corazón está completamente lejos de hacer su voluntad y agradarle.

Cuántas veces prestamos nuestros labios para mentir, dividir, calumniar, envidiar, maldecir, murmurar, enjuiciar, denigrar, humillar, pervertir, seducir, y para proferir cuánta grosería y basura pueda escupir de lo que llevamos dentro. Y desafortunadamente, eso es lo que pasa, de lo que hay en nuestro corazón es de lo que abunda nuestro decir. Como lo dice Santiago 4:1 NVI: ¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos?

Por eso creo yo que muchas personas no pueden alabar a Dios con libertad o simplemente darle gracias, o en el mejor de los casos, no pueden dejar de sentir vergüenza si profesan su fe en Cristo Jesús, y es porque tienen atados sus labios, su corazón, su voluntad y todo su ser al qué dirán, a todo, menos a Dios.

Por eso el verso nos dice: «Desata tus labios». Ya no más mentiras, dobleces, engaños, ya no más palabras ni chistes de doble sentido llenos de morbosidad, lujuria y mediocridad espiritual, ya no más groserías, ni más engaños; desata tus labios para que puedas alabar a Dios con libertad, sin pena, sin miramientos, y sin importar lo que digan los demás. Como lo dice el verso, (Salmos 51:15 NTV): Desata mis labios, oh Señor, para que mi boca pueda alabarte.

Vamos a orar.

Yo te ruego, Señor, que apartes de mi vida, de mi boca, de mi corazón, mi entendimiento, mi voluntad y de todo mi ser, aquello que ate mis labios. Hoy decido dejar atrás todo pensamiento, sentimiento, acción y declaración de mi boca que ate mi libertad para amarte, seguirte, darte gracias y alabarte, pues eso quiero, Señor, declarar con libertad mi amor por ti y nunca más negarte ni avergonzarme de lo que eres en mi vida. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Lucas  21 – 22

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

Salmos 51:17 NTV. El sacrificio que sí deseas es un espíritu quebrantado; tú no rechazarás un corazón arrepentido y quebrantado, oh Dios.

Todo el tiempo, en muchas etapas de la vida, vamos a tener que decidir entre los muchos caminos que se nos presentan para escoger, algunos de ellos, seguramente llenos de éxitos, triunfos, dinero, poder y fama, pero sin Dios; y otros, seguramente planes mucho más austeros, llenos de situaciones por resolver, limitaciones, luchas y batallas por pelear, pero sin duda alguna, llenos de Dios. A veces, el camino que parece ser más promisorio no es el que precisamente nos acerca más a Dios.

Por eso podemos entender que la rebeldía es el camino del enemigo, que nos lleva siempre contra el conocimiento de Dios y el de obedecer su palabra, pero así mismo, necesitamos entender que la sumisión y la obediencia es el camino que nos lleva a conocer la voluntad de Dios.

Dios más que exigir de nosotros una apariencia externa de sumisión, él quiere total sumisión, pues Dios siempre ve nuestro corazón, como lo dice el verso del (Salmos 51:16-17 NTV): Tú no deseas sacrificios; de lo contrario, te ofrecería uno. Tampoco quieres una ofrenda quemada. [17] El sacrificio que sí deseas es un espíritu quebrantado; tú no rechazarás un corazón arrepentido y quebrantado, oh Dios.

Vamos a orar.

Amado Señor, no me dejo de asombrar al ver en mí tantas secuelas, atisbos y arranques de rebeldía, apatía, descontento e inconformidad. Solo tú sabes cómo me debato entre las oportunidades que parecen lo más deslumbrante y tu maravilloso y perfecto amor. Hoy decido hacer mi vida a tu manera y no a la manera del mundo. Te necesito, Señor, enséñame tu voluntad y permíteme llevar a cabo el plan de vida que tú diseñaste para mí desde la eternidad. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Lucas  19 – 20

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

https://open.spotify.com/intl-es/track/03zBrLi4BWMlf09IoK9TIJ?si=030c7932a8f344da

Daniel 9:5 NTV. pero hemos pecado y hemos hecho lo malo. Nos hemos rebelado contra ti y hemos despreciado tus mandatos y ordenanzas. Daniel 9:4-19 NVI.

»Esta fue la oración y confesión que hice al SEÑOR: »“Señor, Dios grande y temible, que cumples tu pacto de fidelidad con los que te aman y obedecen tus mandamientos: [5] Hemos pecado y hecho lo malo; hemos sido malvados y rebeldes; nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus leyes. [6] No hemos prestado atención a tus siervos los profetas que, en tu nombre, hablaron a nuestros reyes y príncipes, a nuestros antepasados y a todos los habitantes de la tierra. [7] »”Señor, tuya es la justicia y nuestra es la vergüenza. Sí, nosotros, pueblo de Judá, habitantes de Jerusalén y de todo Israel, tanto los que vivimos cerca como los que se hallan lejos, en todos los países por los que nos has dispersado por haberte sido infieles. [16]Señor, de acuerdo con tus actos justos, por favor aparta tu ira y tu furor de Jerusalén, tu ciudad y tu monte santo. Por nuestros pecados y por la iniquidad de nuestros antepasados, Jerusalén y tu pueblo son objeto de burla de cuantos nos rodean. [17] »”Y ahora, Dios nuestro, escucha las oraciones y súplicas de este siervo tuyo. Por causa de tu nombre, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre tu santuario que ha quedado desolado. [18] Préstanos oído, Dios nuestro; abre los ojos y mira nuestra ruina y la ciudad sobre la cual se invoca tu Nombre. Al hacerte estas peticiones, no apelamos a nuestra rectitud, sino a tu gran misericordia. [19] ¡Señor, escúchanos! ¡Señor, perdónanos! ¡Señor, atiéndenos y actúa! Dios mío, hazlo por tu honor y no tardes más; tu Nombre se invoca sobre tu ciudad y sobre tu pueblo”.

Vamos a orar.

Perdona, Señor, nuestra inconciencia y la manera ligera como buscamos tener una relación contigo desprovista de tu palabra, de tu verdad y de tu voz. Hoy yo decido conocerte profundamente como mi Señor y Salvador y reconocer en tu palabra los principios de vida que me lleven a ser la persona que tú creaste para que fuera. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Lucas  17 – 18

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

Romanos 13:2 NTV. Por lo tanto, cualquiera que se rebele contra la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido, y será castigado.

Como lo estamos estudiando en estos días, la verdad es que hay gente que se rebela a todo, pues nada les gusta, todo les parece mal, y lo peor de todo es que estas personas suelen ser las menos propositivas del mundo, y por eso la misma Biblia nos muestra los canales más comunes como nosotros, como seres humanos, buscamos ir contra la corriente y de la manera más abierta declaramos nuestra apatía, rebeldía y descontento.

En este caso, la Biblia nos muestra nuestra rebeldía contra Dios (Daniel 9:5-9), contra el gobierno (Romanos 13:1-7, 1 Pedro 2:13-14), contra los padres (Efesios 6:1-3, Proverbios 6:20-23), contra el esposo o la esposa (Efesios 5:21-24,33, 1 Pedro 3:1-7), contra los dirigentes (Hebreos 13:17), contra la Biblia (Lucas 11:28), rebeldía contra los jefes (1 Pedro 2:18, Colosenses 3:22-24) y cuantas más expresiones de la rebeldía que podamos encontrar.

Todas ellas están descritas en la Biblia. Rebeldía con el pensamiento, con el corazón, con lo que decimos y hacemos.

El fin de todo esto es que la Biblia también nos muestra, como lo dice el verso de hoy, que después de la rebeldía vienen las consecuencias por lo hecho y por ir contra las autoridades establecidas (Romanos 13:2 NTV): Por lo tanto, cualquiera que se rebele contra la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido, y será castigado.

Vamos a orar.

Señor, solo tú sabes todas las consecuencias que he tenido que afrontar por causa de mi rebeldía y mi manera de querer hacer mi voluntad, en contra de todo el sistema que claramente busca mantener el orden y preservar la unidad y la paz. Te pido perdón por rebelarme contra las autoridades que tú mismo has establecido y te ruego me enseñes a someterme a las autoridades que tú has puesto para mí en la ciudad, en el trabajo, en mi hogar y en cualquier lugar donde me permitas vivir. Te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Lucas  15 – 16

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

Proverbios 14:12 NTV. Delante de cada persona hay un camino que parece correcto, pero termina en muerte.

El humanismo es una corriente que pone al ser humano como medida central de la verdad, la moral y el sentido, sin referencia necesaria a Dios; y claramente el humanismo nos dice que no necesitamos depender de un Dios, sino que la fuerza vital está en nuestra condición humana, en lo que podemos conocer, dominar y tener, lo que pone al ser humano como el principio y el final de todo.

En este caso, el gran abismo se revela cuando el mismo hombre define lo bueno y lo malo, sin una autoridad absoluta, lo cual normaliza como en esta época cualquier tipo de conducta como los Therians y las conductas que en este momento se vuelven tendencia, simplemente porque van en contra de todo principio, que reconozca a Dios como creador del cielo y de la tierra y de todo lo que hay en ella y además como quien ha creado de manera perfecta los principios de vida que sobre todo propenden por la protección y cuidado integral del ser humano, de su integridad física, mental, emocional y espiritual.

Todo lo demás, con los extremos que los caracteriza, no son más que expresiones de una conducta rebelde sin causa, y llena de egoísmo, que nos comprueba una vez más la incapacidad del hombre para labrar su propio destino, como lo dice (Jeremías 10:23 NTV): Yo sé, SEÑOR, que nuestra vida no nos pertenece; no somos capaces de planear nuestro propio destino.

Vamos a orar.

Perdónanos, Señor, por tanta arrogancia, rebeldía y desconsideración que como género humano tenemos al arbitrar tu creación y el fin último de nuestra existencia. Yo sé que tú conoces la manera como nos estamos destruyendo los unos a los otros y como reina el caos, el egoísmo, la envidia, la competencia, la deslealtad y la soberbia. Perdona, Señor, nuestras maneras equivocadas de tratar de ser dioses de nuestra propia vida y de desconocer tu nombre y tu existencia, pues solo tú sabes que de ninguna manera estamos preparados para deliberar sobre nuestra propia vida ni mucho menos para determinar lo que es mejor para vivir. Hoy yo te pido que olvides el pecado deliberado de nuestra humanidad y nos permitas regresar a ti como Señor y salvador y como la única guía de vida que nos lleva a la vida y no a la muerte. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Lucas  13 – 14

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

1 Samuel 15:23 NTV. La rebelión es tan pecaminosa como la hechicería, y la terquedad, tan mala como rendir culto a ídolos….

A veces nos quedamos escasos en explicar y reconocer lo que es la rebeldía, y por eso mismo es tan común que tengamos actitudes de rebeldía, de rebelión o de anarquía en nuestras vidas, pues pensamos cuando estamos directamente en una actitud como estas, que no lo estamos o la excusamos detrás de cualquier otra justificación. 

La rebeldía claramente, expresa una condición de no querer ninguna autoridad y con ello la decisión de no acatar ninguna instrucción que pueda venir a ordenar lo que en mi vida quiero mantener a mi manera. 

Esta misma actitud de rebeldía, dice «no me quiero someter a nadie y yo mismo quiero decidir qué es lo bueno y lo malo para mí, pues quiero ser el dios de mi propia vida». Con todo esto, el diablo lo que desea de nosotros es distorsionar la imagen de autoridad, cualquiera que sea, con tal de conducirnos a una actitud displicente, egoísta y radicalmente caprichosa de ir contra la corriente sin causa de orden alguna. 

Rebeldía es entonces la actitud de oponerse a toda autoridad, normas o principios establecidos con el ánimo simplemente de desafiar, para lo cual el verso de hoy nos dice (1 Samuel 15:23 NTV): La rebelión es tan pecaminosa como la hechicería, y la terquedad, tan mala como rendir culto a ídolos….

Vamos a orar. 

Perdóname, Señor, tanta rebeldía sin causa y simplemente por ir contra la corriente que yo mismo no entiendo para dónde va. Perdona mi rebeldía sin causa, simplemente por cuestionar, criticar y mostrar mi desacuerdo. Hoy regreso a ti y te pido que me enseñes a recibir el consejo y la dirección de quienes tú has puesto como mis autoridades, de tal manera que pueda apartarme de toda terquedad y rebelión y así entender tu voluntad para mi vida, buena, perfecta y agradable. En el nombre de Jesús. Amén

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Lucas  11 – 12

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

Lucas 6:37 NTV. »No juzguen a los demás, y no serán juzgados. No condenen a otros, para que no se vuelva en su contra. Perdonen a otros, y ustedes serán perdonados.

Algunas de las reacciones más comunes de la crítica y el enojo pueden venir acompañadas de gritos, acusaciones groseras, palabras hirientes, cosas que se tiran, golpes, palabras defensivas, ofensivas y muchas otras más.

Normalmente buscamos confrontar a los otros y especialmente a los de nuestra familia, pues la regularidad es que seamos más duros con quienes más amamos, sin darnos cuenta de lo que el libro de Romanos nos enseña, cuando nos dice (Romanos 2:1 NTV): Tal vez crees que puedes condenar a tales individuos, pero tu maldad es igual que la de ellos, ¡y no tienes ninguna excusa! Cuando dices que son perversos y merecen ser castigados, te condenas a ti mismo porque tú, que juzgas a otros, también practicas las mismas cosas.

Qué difícil y estrecho es el camino del juicio cuando lo miramos a la luz de la bendita palabra de Dios, pues nos gusta criticar pero no que nos critiquen y nos sentimos con el deber de enojarnos, pero no nos gusta que nadie se enoje con nosotros.

Más bien necesitamos conseguir el equilibrio perfecto que viene de Dios al buscar una vida a la manera del Espíritu Santo de Dios, como lo dice (Gálatas 5:22-23 NTV): En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!

Vamos a orar.

“Señor, confieso en el nombre de Jesús, que mi juicio y crítica a los demás es pecado ante Ti, quiero dejar de justificar todo argumento que hace que me queje y vea en otros las faltas, sin ver mis propias debilidades; hoy te pido perdón porque me he quejado de muchas maneras y renuncio a todo demonio que quiera influenciar mi vida e impedir que el amor de Dios fluya a través de mí, renuncio en el nombre de Cristo a ser un buscador de faltas, y al enojo en contra de otros, al resentimiento, a la queja y al juicio.

Renuncio a toda irritabilidad que quiere dominar mi carácter, y a la mentira que he creído de mí mismo, de que soy bravo e irritable y que no puedo cambiar; te pido perdón porque sé que con mis reacciones he lastimado a otros, y por eso declaro que soy libre de toda influencia de las tinieblas y renuncio para siempre al opositor a las relaciones. Decido aceptar el amor de Dios, y pensar todo lo bueno y todo lo justo. Hoy desato la presencia del Espíritu Santo en mi corazón con su paz, bondad y templanza y limpio mi vida de estos pecados de la crítica y el enojo, en el nombre de Cristo Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Lucas  9 – 10

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

Proverbios 10:12 NTV. El odio provoca peleas, pero el amor cubre todas las ofensas.

A veces no sabemos qué dice Dios sobre la crítica y el enojo, y por eso debemos conocer qué es lo que dice la bendita palabra de Dios, para de esta manera poder hacerle frente a lo que sentimos y pensamos y que en determinado momento no nos deja vivir en paz.

En primer lugar, la palabra dice en (1 Pedro 4:8 NTV): Lo más importante de todo es que sigan demostrando profundo amor unos a otros, porque el amor cubre gran cantidad de pecados. Y a eso nos debemos obligar en la mayoría de los casos; a demostrar amor profundo unos a otros, pues solo el amor cubre multitud de pecados.

En segundo lugar, como antídoto, debemos atender lo que dice el libro de Mateo, pues la vara de medir que usemos para los demás, seguramente es la misma que más adelante se usará para con nosotros (Mateo 7:2 NVI): Porque tal como juzguen se les juzgará, y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes.

Tercer antídoto contra la crítica y el enojo, esperar, escuchar y morderse la lengua si es posible, pero no volverla a embarrar, como lo dice (Santiago 1:19 NTV): Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse.

Finalmente, como cuarta estrategia o antídoto para luchar contra la crítica y el enojo, Dios nos habla de perdonar, sí, de perdonar, así nos cueste la vida, pero perdonar y pedir perdón, como lo dice (Efesios 4:26 NVI): «Si se enojan, no pequen». No permitan que el enojo les dure hasta la puesta del sol.

Vamos a orar.

Amado Dios, gracias por tu palabra que me trae libertad. Hoy decido llevar a la práctica tu bendita palabra y demostrar amor profundo y verdadero por las personas que me rodean, sin máscaras ni fingimientos (1 Pedro 4:8 NTV), porque el amor cubre gran cantidad de pecados. Así mismo, decido ser prudente en la manera de juzgar a los demás, pues sé que esa misma medida es la que más adelante se usará para mí (Mateo 7:2 NVI). También te pido, Señor, que me permitas ser una persona más prudente y moderada con mi lengua (Santiago 1:19 NTV): rápido para escuchar, y lento para hablar y para enojarme. Finalmente, te ruego, amado Dios, como cuarta estrategia o antídoto para luchar contra la crítica y el enojo, que me permitas perdonar y no dejar que el enojo me controle o lo deje habitando en mí, pues de ninguna manera quieres que yo lo tenga (Efesios 4:26 NVI). Y todo esto te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Lucas  7 – 8

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

Mateo 7:1-2 NTV. »No juzguen a los demás, y no serán juzgados. [2] Pues serán tratados de la misma forma en que traten a los demás. El criterio que usen para juzgar a otros es el criterio con el que se les juzgará a ustedes.

Cuando decimos cosas como «así somos los paisas, o así somos los costeños o los santandereanos, o así somos en mi casa o así soy yo», no hacemos más que buscar una excusa o una justificación para caer en la dureza, la crítica y el juicio deliberado. Por eso podemos entender que criticar a quienes nos rodean y además de ello enojarnos con los demás se vuelve como algo habitual para muchos, que todo el tiempo se creen con el deber de hacerlo.

Resultamos entonces en un banquillo de jueces, como lo dice el verso de Mateo, pues pensamos que no hay nada de malo en hacerlo y que son más bien los demás los que tienen la culpa o los que siempre están equivocados.

Aun así, la Biblia nos enseña algo completamente distinto a lo que nosotros en la cotidianidad pensamos, y nos dice en la carta de (Mateo 7:1-2 NTV): »No juzguen a los demás, y no serán juzgados. [2] Pues serán tratados de la misma forma en que traten a los demás. El criterio que usen para juzgar a otros es el criterio con el que se les juzgará a ustedes.

Por eso Dios nos llama a amar a los que nos rodean, y a buscar la unidad en el amor que solo el Padre derramó en nuestro corazón, como lo dice (1 Pedro 4:8 NTV): Lo más importante de todo es que sigan demostrando profundo amor unos a otros, porque el amor cubre gran cantidad de pecados.

Vamos a orar.

Perdóname, Señor, mi crítica y mi mordacidad, mi incapacidad de perdonar, mi arrogancia y mi manera de querer juzgarlo todo y a todos. Solo tú me conoces y sabes lo complejo de mi enfermedad. Sáname, Señor, y límpiame de todo atisbo de crítica, rabia y juicio que pueda habitar en mí. Yo te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Lucas  5 – 6

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

Escuchanos en tu plataforma favorita

Déjanos tu testimonio

Contacto General