Isaías 53:5 NVI Él fue traspasado por nuestras rebeliones y molido por nuestras iniquidades. Sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.
Como lo venimos estudiando en este mes, sabemos que la mayoría de nuestras enfermedades son el resultado de una mala administración que hacemos de nuestro cuerpo, traducido en hábitos alimenticios, vicios y maneras de vivir que nos conducen a la enfermedad. Así mismo, sabemos que muchas de nuestras enfermedades son herencias familiares, de las cuales no podemos escapar fácilmente, a menos que sea con la oración y el ayuno.
Aun así, la Biblia nos dice que en la cruz Jesús pagó por todas nuestras enfermedades y nuestras rebeliones; canceló en la cruz toda deuda que había en contra nuestra para darnos vida en abundancia, salud y bienestar en su presencia, por medio de la fe en Cristo Jesús.
Ese fue el precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados. Este versículo es la esencia de la sustitución o expiación divina. El Siervo sufrió, no por su propio pecado, ya que Él no tuvo pecado (cp. He 4:15; 7:26), sino como el sustituto perfecto por los pecadores. Y aquí se recalca que Cristo es el recipiente sustitutivo de la ira de Dios sobre los pecadores (cp. 2 Co 5:21; Gá 1:3-4; He 10:9-10). Castigo de nuestra paz.
Él sufrió el castigo de Dios a fin de procurar nuestra paz con Dios. Por su llaga fuimos nosotros curados. La llaga (dicho así en el hebreo original, de manera singular) que ocasionó su muerte ha traído salvación a aquellos por cuyos pecados Él murió (1 Pedro 2:24).
Vamos a orar.
Gracias, Señor, por el precio que pagaste por mí; moriste por mí en la cruz y terminaste con toda condenación y enfermedad. Hoy puedo decir que ya no soy más un deudor y que estoy libre de condenación. Soy tu propiedad, Señor, y descanso en esta verdad. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Isaías 9-12
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116
Tu Tiempo con el Número Uno 6.ª temporada, 17 de octubre. Fuimos sanados
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Isaías 53:5 NVI Él fue traspasado por nuestras rebeliones y molido por nuestras iniquidades. Sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.
Como lo venimos estudiando en este mes, sabemos que la mayoría de nuestras enfermedades son el resultado de una mala administración que hacemos de nuestro cuerpo, traducido en hábitos alimenticios, vicios y maneras de vivir que nos conducen a la enfermedad. Así mismo, sabemos que muchas de nuestras enfermedades son herencias familiares, de las cuales no podemos escapar fácilmente, a menos que sea con la oración y el ayuno.
Aun así, la Biblia nos dice que en la cruz Jesús pagó por todas nuestras enfermedades y nuestras rebeliones; canceló en la cruz toda deuda que había en contra nuestra para darnos vida en abundancia, salud y bienestar en su presencia, por medio de la fe en Cristo Jesús.
Ese fue el precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados. Este versículo es la esencia de la sustitución o expiación divina. El Siervo sufrió, no por su propio pecado, ya que Él no tuvo pecado (cp. He 4:15; 7:26), sino como el sustituto perfecto por los pecadores. Y aquí se recalca que Cristo es el recipiente sustitutivo de la ira de Dios sobre los pecadores (cp. 2 Co 5:21; Gá 1:3-4; He 10:9-10). Castigo de nuestra paz.
Él sufrió el castigo de Dios a fin de procurar nuestra paz con Dios. Por su llaga fuimos nosotros curados. La llaga (dicho así en el hebreo original, de manera singular) que ocasionó su muerte ha traído salvación a aquellos por cuyos pecados Él murió (1 Pedro 2:24).
Vamos a orar.
Gracias, Señor, por el precio que pagaste por mí; moriste por mí en la cruz y terminaste con toda condenación y enfermedad. Hoy puedo decir que ya no soy más un deudor y que estoy libre de condenación. Soy tu propiedad, Señor, y descanso en esta verdad. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Isaías 9-12
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116
MIguel Montes