Lucas 21:1-4 NTV Mientras Jesús estaba en el templo, observó a los ricos que depositaban sus ofrendas en la caja de las ofrendas. [2] Luego pasó una viuda pobre y echó dos monedas pequeñas. [3] «Les digo la verdad —dijo Jesús—, esta viuda pobre ha dado más que todos los demás. [4] Pues ellos dieron una mínima parte de lo que les sobraba, pero ella, con lo pobre que es, dio todo lo que tenía».
Como nos podemos dar cuenta en el verso, identificamos claramente dos tipos de personas que «dan»: por un lado, el rico que de manera escasa da de lo que le queda y no lo hace con abundancia, y por otro lado, las personas que aun teniendo poco para compartir, lo entregan todo.
Ahora bien, en esta realidad de la vida, ¿en cuál de los equipos te puedes ubicar? ¿Eres de esas personas que, aun teniendo poco, de lo poco que tienes das? ¿O más bien puedes pensar que necesitas aprender a dar de manera más generosa y abundante?
Como la viuda pobre de este verso, necesitamos aprender a administrar lo que Dios nos da, de tal manera que siempre tengamos conciencia de que lo que tenemos no es nuestro, sino de Dios, y que en la medida que demos, así mismo vamos a recibir.
Vamos a orar.
Amado Dios, yo te amo y te necesito para aprender a dar y entregar con amplitud de lo que tú me has dado. Hoy te pido que me enseñes a dar con generosidad y a no atesorar aquello que tú me has dado, pues solo soy un administrador. Enséñame, Señor, y pon en mí el querer y el hacer para llevar a cabo esta tarea en mi vida. En el nombre de Jesús. Amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Proverbios 4-6
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116
Tu Tiempo con el Número Uno 6.ª temporada, 26 de septiembre. Dos tipos de personas que dan.
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
Lucas 21:1-4 NTV
Mientras Jesús estaba en el templo, observó a los ricos que depositaban sus ofrendas en la caja de las ofrendas. [2] Luego pasó una viuda pobre y echó dos monedas pequeñas. [3] «Les digo la verdad —dijo Jesús—, esta viuda pobre ha dado más que todos los demás. [4] Pues ellos dieron una mínima parte de lo que les sobraba, pero ella, con lo pobre que es, dio todo lo que tenía».
Como nos podemos dar cuenta en el verso, identificamos claramente dos tipos de personas que «dan»: por un lado, el rico que de manera escasa da de lo que le queda y no lo hace con abundancia, y por otro lado, las personas que aun teniendo poco para compartir, lo entregan todo.
Ahora bien, en esta realidad de la vida, ¿en cuál de los equipos te puedes ubicar? ¿Eres de esas personas que, aun teniendo poco, de lo poco que tienes das? ¿O más bien puedes pensar que necesitas aprender a dar de manera más generosa y abundante?
Como la viuda pobre de este verso, necesitamos aprender a administrar lo que Dios nos da, de tal manera que siempre tengamos conciencia de que lo que tenemos no es nuestro, sino de Dios, y que en la medida que demos, así mismo vamos a recibir.
Vamos a orar.
Amado Dios, yo te amo y te necesito para aprender a dar y entregar con amplitud de lo que tú me has dado. Hoy te pido que me enseñes a dar con generosidad y a no atesorar aquello que tú me has dado, pues solo soy un administrador. Enséñame, Señor, y pon en mí el querer y el hacer para llevar a cabo esta tarea en mi vida. En el nombre de Jesús. Amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Proverbios 4-6
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116
MIguel Montes