La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual. Como resultado cada uno controlará su propio cuerpo y vivirá en santidad y honor, no en pasiones sensuales como viven los paganos, que no conocen a Dios ni sus caminos.[4][5]
Uno de los síntomas que nos advierten que no conocemos la voluntad de Dios para nuestras vidas, ni mucho menos el carácter de Dios y lo que sus instrucciones nos dicen, es precisamente el pecado sexual, y con él, toda conducta que nos impida controlar nuestro propio cuerpo.
Vivir en pasiones sensuales como lo dice el verso, nos conduce a una vida de esclavitud en la que no podemos hacer nada más, ni pensar nada más que en sexo y en pasiones sensuales como viven los paganos que no conocen a Dios ni sus caminos.
Es por esto que debemos de manera minuciosa hacer inventarios de todo aquello que se ha vuelto piedra de tropiezo en nuestra área sexual y de una vez por todas entregarle a Dios el control de aquello que para nosotros es inmanejable.
Vamos a orar.
Amado Dios, hoy entiendo que tu voluntad para mi vida es que yo sea santo, alejándome de toda provocación sexual y de toda falta de dominio propio en mi cuerpo y mis deseos. Hoy decido disponerme para controlar mis impulsos, mis deseos, mis instintos y mi cuerpo, para vivir en santidad y honor, no en pasiones sensuales como viven los paganos que no te conocen ni conocen tus caminos. En tus manos estoy, Señor, pues solo no lo puedo lograr. En el nombre de Jesús. Amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Nehemías 11-13
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 23 de Julio. La voluntad de Dios.*
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*1 Tesalonicenses 4:3-5 NTV*
La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual. Como resultado cada uno controlará su propio cuerpo y vivirá en santidad y honor, no en pasiones sensuales como viven los paganos, que no conocen a Dios ni sus caminos.[4][5]
Uno de los síntomas que nos advierten que no conocemos la voluntad de Dios para nuestras vidas, ni mucho menos el carácter de Dios y lo que sus instrucciones nos dicen, es precisamente el pecado sexual, y con él, toda conducta que nos impida controlar nuestro propio cuerpo.
Vivir en pasiones sensuales como lo dice el verso, nos conduce a una vida de esclavitud en la que no podemos hacer nada más, ni pensar nada más que en sexo y en pasiones sensuales como viven los paganos que no conocen a Dios ni sus caminos.
Es por esto que debemos de manera minuciosa hacer inventarios de todo aquello que se ha vuelto piedra de tropiezo en nuestra área sexual y de una vez por todas entregarle a Dios el control de aquello que para nosotros es inmanejable.
Vamos a orar.
Amado Dios, hoy entiendo que tu voluntad para mi vida es que yo sea santo, alejándome de toda provocación sexual y de toda falta de dominio propio en mi cuerpo y mis deseos. Hoy decido disponerme para controlar mis impulsos, mis deseos, mis instintos y mi cuerpo, para vivir en santidad y honor, no en pasiones sensuales como viven los paganos que no te conocen ni conocen tus caminos. En tus manos estoy, Señor, pues solo no lo puedo lograr. En el nombre de Jesús. Amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Nehemías 11-13
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
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MIguel Montes