Yo, SEÑOR, soy tu siervo; soy siervo tuyo, hijo de tu sierva; ¡tú has roto mis cadenas!
Yo creo que son muchas las cadenas que nosotros mismos hemos entretejido en la vida para hacerla más infeliz y menos libre.
En este sentido, atadura se refiere a cualquier cosa —un hábito, una conducta, una emoción, una relación, una creencia— que limita la libertad de una persona, y que la mantiene «sujeta» o esclavizada de forma que le impide actuar, pensar o vivir con libertad plena.
Algunas formas comunes de las ataduras se pueden percibir en el ámbito emocional como un vínculo: con una persona, un recuerdo, una herida, que mantiene a alguien «enganchado» a algo sin poder soltar o avanzar. Así mismo, una atadura espiritual se refiere a una conducta pecaminosa o una influencia que esclaviza a la persona y le impide vivir en la libertad que Dios ofrece.
Por eso toda adicción es una atadura, o el rencor o el resentimiento también puede ser una atadura. De pronto los pensamientos repetitivos, los traumas, pueden generar ataduras que solo Dios puede desatar, pues Juan 8:36 dice: «Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres», (Isaías 61:1)
Finalmente necesitamos entender que las ataduras no se enmarcan solo en un mal hábito, sino que es algo que tiene cierto poder sobre la persona, y que ella sola, sin la ayuda de Dios, no logra romper.
Vamos a orar.
Gracias, Señor, por dejarme ver lo que sin ti y tu bendita palabra y en mis fuerzas es imposible reconocer. Hoy te pido perdón por mi pecado, mi lujuria y mi abandono. Yo te ruego que me libres de todas mis ataduras y que me des la libertad que solo tú me puedes dar, pues ahora reconozco que tú eres el Espíritu y que donde está tu Espíritu, allí hay libertad. Y eso quiero, Señor, que tu Espíritu me llene completamente, de tal manera que mi mente, mi cuerpo, mi corazón y mi voluntad, sean completamente libres de toda atadura. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Crónicas 17-19
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 28 de Junio. Es una atadura.
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Salmo 116:16 NVI
Yo, SEÑOR, soy tu siervo; soy siervo tuyo, hijo de tu sierva; ¡tú has roto mis cadenas!
Yo creo que son muchas las cadenas que nosotros mismos hemos entretejido en la vida para hacerla más infeliz y menos libre.
En este sentido, atadura se refiere a cualquier cosa —un hábito, una conducta, una emoción, una relación, una creencia— que limita la libertad de una persona, y que la mantiene «sujeta» o esclavizada de forma que le impide actuar, pensar o vivir con libertad plena.
Algunas formas comunes de las ataduras se pueden percibir en el ámbito emocional como un vínculo: con una persona, un recuerdo, una herida, que mantiene a alguien «enganchado» a algo sin poder soltar o avanzar. Así mismo, una atadura espiritual se refiere a una conducta pecaminosa o una influencia que esclaviza a la persona y le impide vivir en la libertad que Dios ofrece.
Por eso toda adicción es una atadura, o el rencor o el resentimiento también puede ser una atadura. De pronto los pensamientos repetitivos, los traumas, pueden generar ataduras que solo Dios puede desatar, pues Juan 8:36 dice: «Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres», (Isaías 61:1)
Finalmente necesitamos entender que las ataduras no se enmarcan solo en un mal hábito, sino que es algo que tiene cierto poder sobre la persona, y que ella sola, sin la ayuda de Dios, no logra romper.
Vamos a orar.
Gracias, Señor, por dejarme ver lo que sin ti y tu bendita palabra y en mis fuerzas es imposible reconocer. Hoy te pido perdón por mi pecado, mi lujuria y mi abandono. Yo te ruego que me libres de todas mis ataduras y que me des la libertad que solo tú me puedes dar, pues ahora reconozco que tú eres el Espíritu y que donde está tu Espíritu, allí hay libertad. Y eso quiero, Señor, que tu Espíritu me llene completamente, de tal manera que mi mente, mi cuerpo, mi corazón y mi voluntad, sean completamente libres de toda atadura. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Crónicas 17-19
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116
MIguel Montes