La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual.
Los problemas sexuales en el matrimonio empiezan cuando en una relación, en lugar de amor hay lujuria, y usualmente esto sucede con el hombre. La lujuria se expresa en un arrebato sexual masculino lleno de egoísmo e indiferencia hacia los sentimientos y las necesidades de la mujer.
En ese momento el espíritu demoníaco que quiere romper el matrimonio empieza a operar. La mujer empieza a sentir la lujuria de su marido y se siente ofendida. Siente que su esposo se acerca a ella para explorarla y usarla para su propio placer. Ella queda herida e insatisfecha y generalmente se siente sucia y sin valor.
Esto hace que haya un distanciamiento en el contacto sexual que frustra a su esposo, lo llena de enojo y hace que él se sienta rechazado y de la misma manera en la mujer, causa cada vez más distanciamiento afectivo y relacional con su esposo.
Tenemos que ser conscientes de este problema. La relación sexual es una expresión de amor y nuestro propósito debe ser dar; pues la lujuria usa a la otra persona para el placer personal; el amor da, la lujuria toma.
La lujuria también se puede manifestar con la forma de mirar y de hablar, los chistes o comentarios de doble sentido, los sueños eróticos, el exhibicionismo, el sensualismo, la coquetería, y el deseo de llamar la atención.
Para muchos el sexo es la manera de satisfacer su lujuria y toda su vida gira alrededor de cómo ser incitados sexualmente. Y por esta razón, algunos hombres, y yo diría muchos, no se han casado con la mujer que Dios tiene para ellos porque están buscando es solo una mujer que los estimule sexualmente.
Vamos a orar.
Amado Dios, yo te pido perdón por mi egoísmo y mi manera de instrumentalizar el sexo para mi placer. Hoy decido venir a ti y hacerme dócil en tu presencia, de tal manera que tú me permitas ver y entender en el sexo, el complemento perfecto que hay en él para el amor y la construcción diaria del matrimonio. Purifícame, Señor, purifica mi mente, mi corazón, mi cuerpo y todo mi ser, de tal manera que en todos ellos te agrade a ti y pueda yo ser una persona libre de toda lujuria. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 1 Reyes 13-16
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 10 de Junio. La lujuria y el matrimonio.
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1 Tesalonicenses 4:3 NTV
La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual.
Los problemas sexuales en el matrimonio empiezan cuando en una relación, en lugar de amor hay lujuria, y usualmente esto sucede con el hombre. La lujuria se expresa en un arrebato sexual masculino lleno de egoísmo e indiferencia hacia los sentimientos y las necesidades de la mujer.
En ese momento el espíritu demoníaco que quiere romper el matrimonio empieza a operar. La mujer empieza a sentir la lujuria de su marido y se siente ofendida. Siente que su esposo se acerca a ella para explorarla y usarla para su propio placer. Ella queda herida e insatisfecha y generalmente se siente sucia y sin valor.
Esto hace que haya un distanciamiento en el contacto sexual que frustra a su esposo, lo llena de enojo y hace que él se sienta rechazado y de la misma manera en la mujer, causa cada vez más distanciamiento afectivo y relacional con su esposo.
Tenemos que ser conscientes de este problema. La relación sexual es una expresión de amor y nuestro propósito debe ser dar; pues la lujuria usa a la otra persona para el placer personal; el amor da, la lujuria toma.
La lujuria también se puede manifestar con la forma de mirar y de hablar, los chistes o comentarios de doble sentido, los sueños eróticos, el exhibicionismo, el sensualismo, la coquetería, y el deseo de llamar la atención.
Para muchos el sexo es la manera de satisfacer su lujuria y toda su vida gira alrededor de cómo ser incitados sexualmente. Y por esta razón, algunos hombres, y yo diría muchos, no se han casado con la mujer que Dios tiene para ellos porque están buscando es solo una mujer que los estimule sexualmente.
Vamos a orar.
Amado Dios, yo te pido perdón por mi egoísmo y mi manera de instrumentalizar el sexo para mi placer. Hoy decido venir a ti y hacerme dócil en tu presencia, de tal manera que tú me permitas ver y entender en el sexo, el complemento perfecto que hay en él para el amor y la construcción diaria del matrimonio. Purifícame, Señor, purifica mi mente, mi corazón, mi cuerpo y todo mi ser, de tal manera que en todos ellos te agrade a ti y pueda yo ser una persona libre de toda lujuria. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Reyes 13-16
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116
MIguel Montes