Los que están dominados por la naturaleza pecaminosa piensan en cosas pecaminosas, pero los que son controlados por el Espíritu Santo piensan en las cosas que agradan al Espíritu.
Muchas personas no tienen el control sobre sus acciones y esto ocurre porque no han disciplinado sus pensamientos, y debemos saber que el pensamiento es quien controla todas nuestras acciones.
De esta manera, cuando no estamos atentos a lo que pensamos y somos permisivos con las ideas, podemos dar acceso fácil a lo que el mundo nos provee por medio de los placeres, el facilismo, las heridas del pasado y muchas cosas más que solo abren la puerta a fortalezas y ataduras en nuestra mente.
Hoy necesitamos reconocer que el campo de batalla del enemigo es la mente, y desde la creación del mundo Satanás ha bombardeado nuestra mente con tentación, temores, negativismo, complejos, dudas, inmoralidades y juicios.
El enemigo no conoce nuestros pensamientos, pero sí sabe cómo poner mentira en nuestra mente y hacernos creer que son pensamientos nuestros. Y de esta manera lo hizo con David, al tentarlo con Betsabé y al poner en él la idea de hacer un censo (1 Crónicas 21:1); y de la misma manera lo hizo con Judas (Juan 13:2) y con Ananías (Hechos 5:3).
De esta manera nos damos cuenta que el pensamiento que el enemigo pone en nuestra mente pasa de ser una influencia a ser una obsesión, hasta que finalmente termina controlándonos, convirtiendo lo que le permitimos en una atadura.
Es por eso que debemos tener mucho cuidado con lo que pensamos, pues si Satanás sabe que puede hacernos creer una mentira, podrá tener control sobre nuestra vida.
Ahora bien, la pregunta del día es: ¿Tienes el control?
Vamos a orar.
Amado Dios, Tú sabes cómo me cuesta controlar lo que pienso y retener el mar de ideas que pueden venir a mí. Hoy yo te pido que me llenes con tu Santo Espíritu, con tu palabra y tu presencia, pues solo quiero estar lleno de ti. Tuyo soy, Señor, y quiero que sanes mi mente, cada pensamiento, cada razón, cada argumento, cada obstinación y cada desaliento; lo entrego en tus manos, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Josué 21-24
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 24 de Abril. ¿Será que tienes el control?
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Romanos 8:5 NTV
Los que están dominados por la naturaleza pecaminosa piensan en cosas pecaminosas, pero los que son controlados por el Espíritu Santo piensan en las cosas que agradan al Espíritu.
Muchas personas no tienen el control sobre sus acciones y esto ocurre porque no han disciplinado sus pensamientos, y debemos saber que el pensamiento es quien controla todas nuestras acciones.
De esta manera, cuando no estamos atentos a lo que pensamos y somos permisivos con las ideas, podemos dar acceso fácil a lo que el mundo nos provee por medio de los placeres, el facilismo, las heridas del pasado y muchas cosas más que solo abren la puerta a fortalezas y ataduras en nuestra mente.
Hoy necesitamos reconocer que el campo de batalla del enemigo es la mente, y desde la creación del mundo Satanás ha bombardeado nuestra mente con tentación, temores, negativismo, complejos, dudas, inmoralidades y juicios.
El enemigo no conoce nuestros pensamientos, pero sí sabe cómo poner mentira en nuestra mente y hacernos creer que son pensamientos nuestros. Y de esta manera lo hizo con David, al tentarlo con Betsabé y al poner en él la idea de hacer un censo (1 Crónicas 21:1); y de la misma manera lo hizo con Judas (Juan 13:2) y con Ananías (Hechos 5:3).
De esta manera nos damos cuenta que el pensamiento que el enemigo pone en nuestra mente pasa de ser una influencia a ser una obsesión, hasta que finalmente termina controlándonos, convirtiendo lo que le permitimos en una atadura.
Es por eso que debemos tener mucho cuidado con lo que pensamos, pues si Satanás sabe que puede hacernos creer una mentira, podrá tener control sobre nuestra vida.
Ahora bien, la pregunta del día es: ¿Tienes el control?
Vamos a orar.
Amado Dios, Tú sabes cómo me cuesta controlar lo que pienso y retener el mar de ideas que pueden venir a mí. Hoy yo te pido que me llenes con tu Santo Espíritu, con tu palabra y tu presencia, pues solo quiero estar lleno de ti. Tuyo soy, Señor, y quiero que sanes mi mente, cada pensamiento, cada razón, cada argumento, cada obstinación y cada desaliento; lo entrego en tus manos, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Josué 21-24
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
MIguel Montes