El SEÑOR es como un padre con sus hijos, tierno y compasivo con los que le temen. [14] Pues él sabe lo débiles que somos; se acuerda de que somos tan solo polvo. [15] Nuestros días sobre la tierra son como la hierba; igual que las flores silvestres, florecemos y morimos. [16] El viento sopla, y desaparecemos como si nunca hubiéramos estado aquí. [17] Pero el amor del SEÑOR permanece para siempre con los que le temen. ¡Su salvación se extiende a los hijos de los hijos [18] de los que son fieles a su pacto, de los que obedecen sus mandamientos!
Es hermoso y perfecto detenernos entre líneas al estudiar estos versos, pues con ello podemos identificar y tener claridad una vez más de lo que Dios significa y es en nuestras vidas.
El mismo verso lo dice: El Señor es nuestro papá y nosotros somos sus hijos, además de ello, Él es tierno y compasivo, pues Él sabe que somos débiles, frágiles y que fácilmente nos podemos quebrar y romper.
Dios sabe que hemos sido hechos del polvo de la tierra y que «Nuestros días sobre la tierra son como la hierba; igual que las flores silvestres, florecemos y morimos», y todas esas cosas Dios las tiene completamente bajo su dominio y autoridad.
Pasan tantas cosas en medio de nuestro pasar por este lugar, que podemos reconocer que no somos indispensables, pues como lo dice el verso: «El viento sopla, y desaparecemos como si nunca hubiéramos estado aquí». Pero hay algo de lo que podemos estar seguros y es que «el amor del SEÑOR permanece para siempre con los que le temen. ¡Su salvación se extiende a los hijos de los hijos de los que son fieles a su pacto, de los que obedecen sus mandamientos!».
Indiscutiblemente, de lo que más necesitamos todos nosotros es de Dios, pues sin Dios ni siquiera hubiéramos podido llegar a existir.
Mientras vamos pasando por este camino de la vida, nuestro llamado es a grabar estas palabras en el corazón, de tal manera que en esa conciencia de Dios, no dejemos de dar gracias por la vida y por todo lo que solo Dios nos ha permitido vivir (Deuteronomio 6:6-8 NVI).
Vamos a orar.
Padre Dios, te presento mi infancia; Tú conoces los momentos difíciles, lo que me dolió, pero también lo que me formó como persona. Por eso te entrego todo sentimiento de soledad, rechazo, miedo, rabia, inseguridad y abandono.
Te pido, Espíritu Santo, que reveles cada momento de mi pasado que necesite ser sanado y restaurado durante los primeros días y años de mi vida, de tal manera que sea sustituido por tu gracia. Hoy decido perdonar el abandono, el maltrato, el alcoholismo y el daño que pude recibir.
Me presento ante ti, Señor, y en la cruz dejo toda amargura y resentimiento, pues solo Tú me puedes sanar y cambiar. Dame la protección y la confianza que necesito, Señor, para seguir adelante, pues eres lo único que necesito y quiero. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Josué 13-16
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 22 de Abril. Necesitas de Dios.
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Salmos 103:13-18 NTV
El SEÑOR es como un padre con sus hijos, tierno y compasivo con los que le temen. [14] Pues él sabe lo débiles que somos; se acuerda de que somos tan solo polvo. [15] Nuestros días sobre la tierra son como la hierba; igual que las flores silvestres, florecemos y morimos. [16] El viento sopla, y desaparecemos como si nunca hubiéramos estado aquí. [17] Pero el amor del SEÑOR permanece para siempre con los que le temen. ¡Su salvación se extiende a los hijos de los hijos [18] de los que son fieles a su pacto, de los que obedecen sus mandamientos!
Es hermoso y perfecto detenernos entre líneas al estudiar estos versos, pues con ello podemos identificar y tener claridad una vez más de lo que Dios significa y es en nuestras vidas.
El mismo verso lo dice: El Señor es nuestro papá y nosotros somos sus hijos, además de ello, Él es tierno y compasivo, pues Él sabe que somos débiles, frágiles y que fácilmente nos podemos quebrar y romper.
Dios sabe que hemos sido hechos del polvo de la tierra y que «Nuestros días sobre la tierra son como la hierba; igual que las flores silvestres, florecemos y morimos», y todas esas cosas Dios las tiene completamente bajo su dominio y autoridad.
Pasan tantas cosas en medio de nuestro pasar por este lugar, que podemos reconocer que no somos indispensables, pues como lo dice el verso: «El viento sopla, y desaparecemos como si nunca hubiéramos estado aquí». Pero hay algo de lo que podemos estar seguros y es que «el amor del SEÑOR permanece para siempre con los que le temen. ¡Su salvación se extiende a los hijos de los hijos de los que son fieles a su pacto, de los que obedecen sus mandamientos!».
Indiscutiblemente, de lo que más necesitamos todos nosotros es de Dios, pues sin Dios ni siquiera hubiéramos podido llegar a existir.
Mientras vamos pasando por este camino de la vida, nuestro llamado es a grabar estas palabras en el corazón, de tal manera que en esa conciencia de Dios, no dejemos de dar gracias por la vida y por todo lo que solo Dios nos ha permitido vivir (Deuteronomio 6:6-8 NVI).
Vamos a orar.
Padre Dios, te presento mi infancia; Tú conoces los momentos difíciles, lo que me dolió, pero también lo que me formó como persona. Por eso te entrego todo sentimiento de soledad, rechazo, miedo, rabia, inseguridad y abandono.
Te pido, Espíritu Santo, que reveles cada momento de mi pasado que necesite ser sanado y restaurado durante los primeros días y años de mi vida, de tal manera que sea sustituido por tu gracia. Hoy decido perdonar el abandono, el maltrato, el alcoholismo y el daño que pude recibir.
Me presento ante ti, Señor, y en la cruz dejo toda amargura y resentimiento, pues solo Tú me puedes sanar y cambiar. Dame la protección y la confianza que necesito, Señor, para seguir adelante, pues eres lo único que necesito y quiero. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Josué 13-16
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
MIguel Montes