Pues el SEÑOR disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo».
De pronto de niño fuiste disciplinado y eso nos trae recuerdos difíciles o agradables según haya sido el trato recibido. ¿De pronto recibimos castigos muy fuertes, maltrato, un trato injusto, correcciones hechas con rabia, gritos, amenazas o restricciones muy crueles?
De pronto en tu casa se pusieron límites para la mayoría de las cosas, como por ejemplo los horarios para dormir, comer, salir, entrar, o para hacer las tareas de la casa y del estudio, y gracias a ello aprendiste a ser una persona ordenada, sistemática y dedicada?, o por el contrario, ¿el trauma que ocasionó hizo que tú en este tiempo seas más bien rebelde y desordenado?
Pues bien, yo creo que la disciplina es una forma de amar y que la corrección es buena y necesaria cuando de formar el carácter se trata, pues de lo contrario estaremos sin Dios ni ley, y a la deriva, sin una claridad en el actuar y en el hacer.
Todos necesitamos en nuestra niñez y adultez aprender los límites y rutinas que nos permitan organizar la vida, de tal manera que podamos realizarnos como personas de bien que tengan mucho que aportar a la sociedad.
Todos esos límites y esa disciplina son una manera de dar amor, protección y seguridad, pues por otro lado, una disciplina fuerte y unos padres violentos dejan heridas profundas que traen temor, anulan la voluntad, e impiden que nos relacionemos bien con Dios y con los demás. En este caso, la falta de disciplina también trae consecuencias y genera rebeldía y manipulación a la autoridad.
Vamos a orar.
Señor, tú sabes cuánta disciplina me faltó para ser una persona organizada, dedicada, productiva, independiente y llena de ti. Así mismo, conoces cómo fui formado en mi casa y qué tipo de principios y valores recibí como niño para formar en mí el carácter que hoy en día puedo tener. Hoy te entrego mis heridas y mis traumas en la formación, pero así mismo, agradezco la disciplina que recibí llena de amor, dirección y propósito. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Josué 5-8
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 20 de Abril. Disciplina.
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Hebreos 12:6 NTV
Pues el SEÑOR disciplina a los que ama y castiga a todo el que recibe como hijo».
De pronto de niño fuiste disciplinado y eso nos trae recuerdos difíciles o agradables según haya sido el trato recibido. ¿De pronto recibimos castigos muy fuertes, maltrato, un trato injusto, correcciones hechas con rabia, gritos, amenazas o restricciones muy crueles?
De pronto en tu casa se pusieron límites para la mayoría de las cosas, como por ejemplo los horarios para dormir, comer, salir, entrar, o para hacer las tareas de la casa y del estudio, y gracias a ello aprendiste a ser una persona ordenada, sistemática y dedicada?, o por el contrario, ¿el trauma que ocasionó hizo que tú en este tiempo seas más bien rebelde y desordenado?
Pues bien, yo creo que la disciplina es una forma de amar y que la corrección es buena y necesaria cuando de formar el carácter se trata, pues de lo contrario estaremos sin Dios ni ley, y a la deriva, sin una claridad en el actuar y en el hacer.
Todos necesitamos en nuestra niñez y adultez aprender los límites y rutinas que nos permitan organizar la vida, de tal manera que podamos realizarnos como personas de bien que tengan mucho que aportar a la sociedad.
Todos esos límites y esa disciplina son una manera de dar amor, protección y seguridad, pues por otro lado, una disciplina fuerte y unos padres violentos dejan heridas profundas que traen temor, anulan la voluntad, e impiden que nos relacionemos bien con Dios y con los demás. En este caso, la falta de disciplina también trae consecuencias y genera rebeldía y manipulación a la autoridad.
Vamos a orar.
Señor, tú sabes cuánta disciplina me faltó para ser una persona organizada, dedicada, productiva, independiente y llena de ti. Así mismo, conoces cómo fui formado en mi casa y qué tipo de principios y valores recibí como niño para formar en mí el carácter que hoy en día puedo tener. Hoy te entrego mis heridas y mis traumas en la formación, pero así mismo, agradezco la disciplina que recibí llena de amor, dirección y propósito. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Josué 5-8
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
MIguel Montes