Juan 17:1 NVI. Después de que Jesús dijo esto, dirigió la mirada al cielo y oró así: «Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti».
Como nos podemos dar cuenta, en este verso, Jesús ora por sí mismo y en medio de su oración no hace más que dar gracias al Padre, aun en medio de su agudo dolor por los pecados de la humanidad.
Por esto mismo, podemos entender que el mundo es un gran campo de batalla en el que las fuerzas bajo el poder de Satanás, motivadas por un amargo odio contra Cristo y sus seguidores, se enfrentan contra los que están bajo la autoridad de Dios, y por eso mismo Jesús oró por todos sus discípulos, incluyendo a quienes lo seguimos hoy en día.
Jesús sabía que en el mundo íbamos a pasar por dificultades y situaciones difíciles y por eso mismo le pidió al Padre que nos protegiera del poder de Satanás, y que nos apartara y nos hiciera puros y santos, y que nos uniera en su verdad, ya que somos sus hijos escogidos.
Es por esto que nosotros mismos debemos seguir el modelo de Jesús y buscar a Dios en oración para darle gracias y exponerle nuestro dolor y nuestra situación, de tal manera que nos pueda dar su dirección y con ella, la paz y el reposo que tanto necesitamos.
Vamos a orar.
Amado Dios, en el nombre de Jesús, me despojo de toda depresión que me quiera llevar a la derrota, al desaliento, al desánimo y a la conmiseración. Creo que solo en tu presencia puedo encontrar la alegría y el descanso que necesito, pues tu Espíritu Santo mora en mí y su paz llena mi vida.
Hoy decido dejar en la cruz estos sentimientos y situaciones de dolor y dificultad y creo que Tú moriste por mí y que por eso mismo ya tengo la victoria. Tú eres el gozo de mi salvación y te doy gracias. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Deuteronomio. 13-16
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Juan 16:32 NVI. Miren que viene la hora, y ya es la hora, en que ustedes serán dispersados; cada uno se irá a su propia casa y a mí me dejarán solo. Sin embargo, solo no estoy, porque el Padre está conmigo.
Como nos podemos dar cuenta en el verso, en medio de la dificultad y de la tristeza, Jesús no dejó que la desolación por causa de la dispersión de sus discípulos, ni mucho menos el abandono explícito de todos ellos, acabaran con su fe, pues precisamente para ese momento se había preparado desde el principio, en su tarea de salvar a la humanidad del pecado.
Una de esas maneras como podemos alentarnos al igual que Jesús, consiste en reconocer que no estamos solos y que el Padre está con nosotros.
Como lo dice el verso, en las palabras de Jesús: «Sin embargo, solo no estoy, porque el Padre está conmigo».
Y a Él, le puedes hacer todas las preguntas y le puedes presentar todos tus descargos, pues solo Él tiene todas las respuestas y todas las salidas.
Vamos a orar.
Amado Dios, cuánto te amo y te necesito en medio de mi dificultad y mi prueba. Hoy presento delante de ti todas mis quejas y mis situaciones sin respuesta, pues todas ellas juntas no las puedo comprender.
Enséñame, Señor, respóndeme, déjame ver lo que mis ojos no pueden ver y entender el propósito que tienes para mí, pues sé que me amas y quieres que viva mi vida conforme a tu voluntad y no a la mía.
Quita de mí todo capricho y toda terquedad de querer hacer mi voluntad y llévame más bien a obedecerte y a ser radical con lo que tu palabra dice que debo ser y hacer. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Deuteronomio 9-12
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Mateo 26:36-39 NVI. Luego fue Jesús con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní y dijo: «Siéntense aquí mientras voy más allá a orar». [37] Se llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y comenzó a sentirse triste y angustiado. [38] «Es tal la angustia que me invade que me siento morir —dijo—. Quédense aquí y manténganse despiertos conmigo». [39] Yendo un poco más allá, se postró rostro en tierra y oró: «Padre mío, si es posible, no me hagas beber este trago amargo. Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú».
Como lo dice el verso, Jesús, en medio de su tristeza, le dijo a sus amigos que lo acompañaban que iba a orar, pues comenzaba a sentirse triste y angustiado.
De la misma manera, nosotros podemos llegar a experimentar situaciones de dolor y tristeza que no podemos entender y, como lo dice el verso, puede ser tal la angustia que nos sentimos morir. Y es justo en esos momentos en los que no sabemos qué hacer ni para dónde ir.
Dice el verso que yendo un poco más allá, Jesús se postró rostro en tierra y oró. Y yo creo que si nos hace falta de vez en cuando, por no decirlo que casi a diario, postrarnos delante del Señor y hablar con Él, para exponerle nuestro caso y recibir en su presencia la bendita dirección que tanto necesitamos y que posiblemente no habíamos querido entender ni escuchar.
Finalmente, Jesús mismo se despojó de su querer y le dijo al Padre, Señor, que no se haga mi voluntad sino la tuya. Y yo creo que de la misma manera necesitamos rendirnos ante el Creador y decirle, Señor, haz tu voluntad en mi vida y líbrame de todo capricho, altivez y orgullo que me quiera llevar a hacer mi vida a mi manera y no a la tuya. Que se haga en mí tu voluntad, Señor.
Vamos a orar.
Amado Dios, yo te necesito y decido buscar tu dirección ahora mismo en tu palabra. Solo tú me puedes entender y guiar de la manera como necesito. Tuyo soy y quiero que se haga en mí tu voluntad y no la mía. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Deuteronomio 5-8
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Juan 13:1-5 NVI. Se acercaba la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre. Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. [2] Llegó la hora de la cena. El diablo ya había incitado a Judas Iscariote, hijo de Simón, para que traicionara a Jesús. [3] Sabía Jesús que el Padre había puesto todas las cosas bajo su dominio, y que había salido de Dios y a él volvía; [4] así que se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura. [5] Luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavarles los pies a sus discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura.
Toda esta historia nos narra cómo Jesús, en medio de la traición de Judas y de lo que le esperaba por parte de sus discípulos, decidió dejar de lado su dolor y enfocarse en los demás, pues como lo dice el verso, Jesús ya sabía que le había llegado su hora y en vez de llorar y desfallecer decidió mirar a los ojos a sus discípulos y lavarles los pies.
Normalmente, cuando estamos en medio de una situación difícil, lo que hacemos es ubicarnos en el lugar de las víctimas y no salir de allí. No sé por qué, pero parece una constante cuando estamos tristes, ponernos a llamar la atención o a dudar de Dios, o a quejarnos o a desear morirnos.
Yo creo que todos esos sentimientos son parte de nuestra naturaleza humana que necesitan ser perfeccionados por Dios para algo mejor.
Necesitamos aprender, como Jesús, a hacerle frente a la tristeza, a enfocar nuestra atención en los demás y a dejar de mirarnos a nosotros mismos.
Vamos a orar.
Perdón, Señor, perdona mi debilidad y mi tristeza a veces sin control y más bien llena de egoísmo y derrota. Enséñame a vivir la vida como tú y a fijar mi mirada en ti y en los demás en medio de la dificultad y la tristeza. Te necesito, Señor. Lléname de tu consuelo, te lo ruego, y ayúdame a descansar a tu lado. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Deuteronomio 1-4
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Juan 12:27 NVI. »Ahora mi alma está angustiada, ¿y acaso voy a decir: “Padre, sálvame de esta hora difícil”? ¡Si precisamente para afrontarla he venido!
Cuando nos preguntamos cómo venció Jesús la tristeza, nos podemos dar cuenta que en medio de su tormento de muerte, Jesús reconoció ante el Padre su angustia y eso mismo necesitamos hacer nosotros cuando nos sobreviene la prueba.
Necesitamos decirle al Padre lo angustiados que estamos, incluso cuando vemos que nos quedamos solos, como lo dice (Juan 16:32 NVI) Aun en ese momento, viendo lo imposibilitados que nos sentimos para afrontar situaciones que no sabemos cómo se pueden resolver, podemos, como Jesús, recordar que así todos nos dejen, el Padre está con nosotros.
Por eso, una de las maneras en que podemos afrontar la tristeza es hablando con el Padre y confesándole nuestro dolor.
Vamos a orar. Amado Dios, yo te necesito y sabes bien que en mis fuerzas no me siento capaz de seguir adelante. Hoy te confieso mi angustia y te ruego me muestres el camino que quieres que siga. Descanso en ti de nuevo Señor, perdona mi debilidad y mi queja. Tuyo soy y me entrego a ti y a tu perfecta voluntad. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Hechos 26-28
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Efesios 5:17 NTV. No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan.
A veces en medio de la depresión parece que no podemos ver claramente todo lo que Dios ha puesto a nuestro alrededor y todo eso trae la depresión.
Pues bien, como para Dios no hay nada imposible, aquí hay algunos tips que te pueden ayudar con el tema.
En primer lugar, puedes dejar de mirar el problema y buscar a Dios; leer la Palabra de Dios y meditar en ella; cantar, alabar y dar gracias a Dios, con eso te animas y puedes animar a los demás.
Así mismo, puedes dar gracias a Dios el Padre por todo en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Efesios 5:19-20) tanto por las cosas malas como por las buenas.
Seguido a esto y entrando un poco más en algunas acciones que puedes hacer para vencer la depresión, puedes rechazar las mentiras del diablo con la Palabra de Dios, pues el diablo te puede decir cosas como «de esto nada bueno va a salir», pero la Palabra de Dios dice que “todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios” (Romanos 8:28).
También, puedes tomar distancia de personas y lugares depresivos, oscuros y negativos, pues los sentimientos negativos se pegan.
Y la verdad es que nosotros no podemos enfrentar a nuestros enemigos si estamos mal rodeados. (Deuteronomio 20:8.)
Finalmente, te puedes rodear de personas sabias. (2 Corintios 1:4) y vencer el orgullo, para que puedas reconocer que necesitas de otros para salir adelante.
Perdona cualquier rencor o resentimiento que pueda estar causando la depresión.
Selecciona cuidadosamente el tipo de música que estás escuchando y motiva tu corazón con las promesas de Dios. (1 Samuel 30:6).
Ayuda a otros, y deja de mirarte a ti, con eso te darás cuenta cuánto propósito ha puesto Dios en ti. Guerrero valiente. (Judas 1:12)
Vamos a orar.
Como te amo Señor, fuerza y alegría mía. Gracias por alegrarme y ayudarme a encontrar salidas para mi depresión. Hoy te entrego todo sentimiento de tristeza y de menosprecio que quiera habitar en mí y decido rendirme a tu perfecta voluntad con alegría y disposición. Tuyo soy Señor, pon en mis manos la tarea para hacer, yo te lo ruego, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Hechos 23-25
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Juan 10:10 NTV. El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante.
Así como el diablo usa el rechazo para apartarnos de Dios y de las personas a nuestro alrededor, de la misma manera usa la depresión, pues es una forma de aislarnos y someternos al aislamiento eterno que nos puede traer la depresión.
Como lo dice el verso de hoy, Juan 10:10 NVI. El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.
Y por eso el diablo no hace más que mandarnos dardos todo el tiempo de rechazo, melancolía, desesperanza y depresión, para que terminemos por pensar en la muerte y no precisamente en la vida en abundancia que Dios tiene para nosotros.
Detrás de toda esta depresión vienen sentimientos de insatisfacción, desprecio, resentimiento, amargura, autocompasión, y derrota que solo quieren destruirnos y acabarnos espiritualmente y emocionalmente.
Como lo venimos estudiando, el rechazo más la amargura y la autocompasión, termina traduciéndose en depresión.
El engaño del diablo en nuestras vidas puede ser tan estratégico de su parte, que la verdad a veces estamos deprimidos simplemente porque no hemos perdonado o porque nos dedicamos a creer mentiras que si las vemos con lupa, realmente son solo películas y argumentos que nosotros mismos hemos abonado con levadura para que parezcan más grandes de lo que en realidad son.
Vamos a orar.
Señor mío y Dios mío, hasta aquí llegó mi depresión. Te entrego mi vida y todo lo que soy y renuncio a toda mentira de rechazo e insignificancia que he creído en mi vida. Decido ver lo bueno y no lo malo y más bien descansar en ti, sabiendo que tú me das vida plena y en abundancia. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Hechos 20-22
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
1 Pedro 2:23 NVI. Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que confiaba en aquel que juzga con justicia.
Yo sé que cuando recibimos un trato injusto, lo que queremos es vengarnos y solucionar todo por cuenta propia, pero eso es lo que el diablo quiere, que nos equivoquemos en el proceder y en el modo como solucionamos los problemas.
Por eso algunas acciones que puedes tener en cuenta cuando de recibir rechazo se trata incluyen en primera instancia, perdonar a quienes nos han rechazado, y después indudablemente perdonarnos a nosotros mismos por lo que sea, pues lo que pasó ya pasó, y lo importante es no hacernos más daño ni mucho menos meternos en el ciclo del rechazo en que nos han metido.
Nos damos cuenta entonces que en el diario de Dios, todas estas cosas que pasan como en el caso de José y la manera como lo rechazaron, obrarán para bien de quienes confiamos en el nombre de Jesús y en su justicia. (Génesis 50:20)
Si de pronto hay patrones de rechazo en nuestra vida, lo que necesitamos hacer es llevar a la cruz ese sentimiento y esa situación, de tal manera que podamos recordar que no somos rechazados por Él y que Él verdaderamente nos hace toda la justicia que necesitamos.
Los viejos hábitos tienen que ser reemplazados por nuevos que debemos repetir una y otra vez hasta que desarrollemos un nuevo patrón de conducta que nos permita creer la verdad y sacar de nuestra vida toda mentira.
Así mismo para vencer el rechazo, podemos creer y admitir en nuestra vida nuestra nueva identidad en Cristo (2 Corintios 5:17) (Romanos 8:38-39), pues no existe nada ni nadie que nos pueda separar del amor de Dios y su incomparable aceptación.
Vamos a orar.
“Señor, te entrego una vez más mi corazón y te presento este sentimiento de rechazo que me hace creer que no valgo, que no soy importante para otros y que no soy digno de tu amor, hoy confieso mi dolor y mi necesidad de sentir tu amor llenando mis vacíos, por eso aunque otros me han rechazado, yo declaro que tú me recibes con los brazos abiertos como mi Padre Dios. Decido creer que soy tu hijo y que soy aceptado por Ti como soy, que nada me separa de tu amor y que Tú sanas el dolor porque Tú moriste por mi rechazo en la cruz. Hoy perdono a los que me han rechazado, los dejo libres en tu nombre. Declaro que tu paz y tu amor llenan mi vida y renuncio a todo demonio que quiere traer complejos, soledad, frustración, inseguridad, auto-rechazo y menosprecio a mi vida, en el nombre de Jesús. Te doy gracias por amarme, amén».
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Hechos 17-19
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Juan 6:37 NVI. Todos los que el Padre me da vendrán a mí; y el que a mí viene no lo rechazo.
Todos sabemos que en algún momento de la vida hemos experimentado rechazo, por a o por b, por c, por grandes, por pequeños, por importantes y populares o por no tener nada, en fin, por muchas razones vamos a experimentar rechazo.
Y yo creo que cuando lo experimentamos podemos entender que no nos aman, que no nos quieren y que somos como indeseables, y con eso terminamos apartándonos de todo el mundo.
Y la verdad es que este rechazo puede aparecer en cualquier lugar; en la casa, el trabajo, en la ciudad, en la universidad, en la iglesia, por parte de los profesores o de los papás, o de los «amigos».
La verdad es que cuando aparece el rechazo solo nos podemos dar cuenta de lo inmaduros que somos al rechazar a alguien, pues eso solo demuestra que tenemos de pronto un complejo que no hemos resuelto, tanto cuando rechazamos como cuando nos rechazan, ya sea de inferioridad, o de superioridad, o un complejo de poder, y eso se vuelve a la larga un obstáculo espiritual para relacionarnos con los demás, que nos impide comunicarnos de manera asertiva y nos vuelve inseguros, indecisos, hipersensibles, y con sentimientos de odio, o de falta de amor propio.
Muchas personas pueden parecer de esas que habitualmente rechazan a todo el mundo, pero más allá de eso, Dios nos permite ver que en ellos puede haber una gran herida que no ha sido sanada, que aunque quisieran compartir con los demás les impide hacerlo.
Finalmente, como lo dice el verso de hoy, Dios mismo dice de nosotros como una lección que debemos aprender para toda la vida «el que viene a mí, no lo rechazo.» Y eso mismo deberíamos hacer en nuestras vidas, reconocer que todo el que venga a nosotros no lo debemos rechazar, sino más bien mirarlo como Dios nos miraría a nosotros, pues el rechazo, es uno de los dardos más comunes que usa Satanás para hacernos daño.
Vamos a orar.
Gracias Señor por sanar en mí una herida más, la del rechazo, la de ser señalado continuamente por a o por b y por c. Yo sé que tú me conoces y como amo que lo hagas y que me permitas tener conciencia de eso, pues me siento amado y aceptado; y si tú me aceptas Señor, con eso para mí es más que suficiente. Ayúdame a ver a los demás como tú me miras y a aceptar a las personas a mi alrededor. Y todo esto te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Hechos 13-16
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Romanos 12:19 NVI. No tomen venganza, queridos hermanos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la venganza; yo pagaré», dice el Señor.
Cuando decidimos perdonar, es mejor mantener en reserva y con prudencia la decisión que hemos tomado, y eso incluye no advertirle a la persona que perdonamos, que lo hicimos, pues lo mejor que podemos hacer es guardarlo como algo entre Dios y nosotros.
De esta manera vamos a darnos cuenta que poco a poco podemos experimentar en nosotros mismos, los resultados positivos de haber perdonado, traducido en un semblante más liviano, y en un carácter más tranquilo en el que ya no sentimos dolor y el resentimiento y el odio se van menguando.
Cuando esto sucede podemos compartir espacios juntos con esas personas que nos hicieron tanto daño sin que ello nos genere traumatismos.
Finalmente, aunque el perdón me libera de toda opresión y dolor, no debemos esperar resultados inmediatos en la otra persona, ni mucho menos desanimarnos, pues Dios mismo hará el proceso con él o con ella.
En este sentido, necesitamos como parte del proceso seguir intercediendo y orando por esa persona que hemos perdonado, confiando en que Dios hará el trabajo de manera directa y personal sin necesidad de nuestra intervención.
Vamos a orar.
Gracias Señor por el perdón que traes a mi vida y todo lo que puedo experimentar al perdonar a quienes me han hecho daño. Hoy dejo en tus manos el proceso con ellos, pues confío en que así como lo has hecho conmigo, lo harás con ellos. Gracias por la paz que sobrepasa todo entendimiento y te ruego que esa misma experiencia pueda venir a todo aquel que perdone. Yo te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Hechos 10-12
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
Juan 17:1 NVI. Después de que Jesús dijo esto, dirigió la mirada al cielo y oró así: «Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti».
Como nos podemos dar cuenta, en este verso, Jesús ora por sí mismo y en medio de su oración no hace más que dar gracias al Padre, aun en medio de su agudo dolor por los pecados de la humanidad.
Por esto mismo, podemos entender que el mundo es un gran campo de batalla en el que las fuerzas bajo el poder de Satanás, motivadas por un amargo odio contra Cristo y sus seguidores, se enfrentan contra los que están bajo la autoridad de Dios, y por eso mismo Jesús oró por todos sus discípulos, incluyendo a quienes lo seguimos hoy en día.
Jesús sabía que en el mundo íbamos a pasar por dificultades y situaciones difíciles y por eso mismo le pidió al Padre que nos protegiera del poder de Satanás, y que nos apartara y nos hiciera puros y santos, y que nos uniera en su verdad, ya que somos sus hijos escogidos.
Es por esto que nosotros mismos debemos seguir el modelo de Jesús y buscar a Dios en oración para darle gracias y exponerle nuestro dolor y nuestra situación, de tal manera que nos pueda dar su dirección y con ella, la paz y el reposo que tanto necesitamos.
Vamos a orar.
Amado Dios, en el nombre de Jesús, me despojo de toda depresión que me quiera llevar a la derrota, al desaliento, al desánimo y a la conmiseración. Creo que solo en tu presencia puedo encontrar la alegría y el descanso que necesito, pues tu Espíritu Santo mora en mí y su paz llena mi vida.
Hoy decido dejar en la cruz estos sentimientos y situaciones de dolor y dificultad y creo que Tú moriste por mí y que por eso mismo ya tengo la victoria. Tú eres el gozo de mi salvación y te doy gracias. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Deuteronomio. 13-16
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
Juan 16:32 NVI. Miren que viene la hora, y ya es la hora, en que ustedes serán dispersados; cada uno se irá a su propia casa y a mí me dejarán solo. Sin embargo, solo no estoy, porque el Padre está conmigo.
Como nos podemos dar cuenta en el verso, en medio de la dificultad y de la tristeza, Jesús no dejó que la desolación por causa de la dispersión de sus discípulos, ni mucho menos el abandono explícito de todos ellos, acabaran con su fe, pues precisamente para ese momento se había preparado desde el principio, en su tarea de salvar a la humanidad del pecado.
Una de esas maneras como podemos alentarnos al igual que Jesús, consiste en reconocer que no estamos solos y que el Padre está con nosotros.
Como lo dice el verso, en las palabras de Jesús: «Sin embargo, solo no estoy, porque el Padre está conmigo».
Y a Él, le puedes hacer todas las preguntas y le puedes presentar todos tus descargos, pues solo Él tiene todas las respuestas y todas las salidas.
Vamos a orar.
Amado Dios, cuánto te amo y te necesito en medio de mi dificultad y mi prueba. Hoy presento delante de ti todas mis quejas y mis situaciones sin respuesta, pues todas ellas juntas no las puedo comprender.
Enséñame, Señor, respóndeme, déjame ver lo que mis ojos no pueden ver y entender el propósito que tienes para mí, pues sé que me amas y quieres que viva mi vida conforme a tu voluntad y no a la mía.
Quita de mí todo capricho y toda terquedad de querer hacer mi voluntad y llévame más bien a obedecerte y a ser radical con lo que tu palabra dice que debo ser y hacer. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Deuteronomio 9-12
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
Mateo 26:36-39 NVI. Luego fue Jesús con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní y dijo: «Siéntense aquí mientras voy más allá a orar». [37] Se llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo y comenzó a sentirse triste y angustiado. [38] «Es tal la angustia que me invade que me siento morir —dijo—. Quédense aquí y manténganse despiertos conmigo». [39] Yendo un poco más allá, se postró rostro en tierra y oró: «Padre mío, si es posible, no me hagas beber este trago amargo. Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú».
Como lo dice el verso, Jesús, en medio de su tristeza, le dijo a sus amigos que lo acompañaban que iba a orar, pues comenzaba a sentirse triste y angustiado.
De la misma manera, nosotros podemos llegar a experimentar situaciones de dolor y tristeza que no podemos entender y, como lo dice el verso, puede ser tal la angustia que nos sentimos morir. Y es justo en esos momentos en los que no sabemos qué hacer ni para dónde ir.
Dice el verso que yendo un poco más allá, Jesús se postró rostro en tierra y oró. Y yo creo que si nos hace falta de vez en cuando, por no decirlo que casi a diario, postrarnos delante del Señor y hablar con Él, para exponerle nuestro caso y recibir en su presencia la bendita dirección que tanto necesitamos y que posiblemente no habíamos querido entender ni escuchar.
Finalmente, Jesús mismo se despojó de su querer y le dijo al Padre, Señor, que no se haga mi voluntad sino la tuya. Y yo creo que de la misma manera necesitamos rendirnos ante el Creador y decirle, Señor, haz tu voluntad en mi vida y líbrame de todo capricho, altivez y orgullo que me quiera llevar a hacer mi vida a mi manera y no a la tuya. Que se haga en mí tu voluntad, Señor.
Vamos a orar.
Amado Dios, yo te necesito y decido buscar tu dirección ahora mismo en tu palabra. Solo tú me puedes entender y guiar de la manera como necesito. Tuyo soy y quiero que se haga en mí tu voluntad y no la mía. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Deuteronomio 5-8
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
Juan 13:1-5 NVI. Se acercaba la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre. Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. [2] Llegó la hora de la cena. El diablo ya había incitado a Judas Iscariote, hijo de Simón, para que traicionara a Jesús. [3] Sabía Jesús que el Padre había puesto todas las cosas bajo su dominio, y que había salido de Dios y a él volvía; [4] así que se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura. [5] Luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavarles los pies a sus discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura.
Toda esta historia nos narra cómo Jesús, en medio de la traición de Judas y de lo que le esperaba por parte de sus discípulos, decidió dejar de lado su dolor y enfocarse en los demás, pues como lo dice el verso, Jesús ya sabía que le había llegado su hora y en vez de llorar y desfallecer decidió mirar a los ojos a sus discípulos y lavarles los pies.
Normalmente, cuando estamos en medio de una situación difícil, lo que hacemos es ubicarnos en el lugar de las víctimas y no salir de allí. No sé por qué, pero parece una constante cuando estamos tristes, ponernos a llamar la atención o a dudar de Dios, o a quejarnos o a desear morirnos.
Yo creo que todos esos sentimientos son parte de nuestra naturaleza humana que necesitan ser perfeccionados por Dios para algo mejor.
Necesitamos aprender, como Jesús, a hacerle frente a la tristeza, a enfocar nuestra atención en los demás y a dejar de mirarnos a nosotros mismos.
Vamos a orar.
Perdón, Señor, perdona mi debilidad y mi tristeza a veces sin control y más bien llena de egoísmo y derrota. Enséñame a vivir la vida como tú y a fijar mi mirada en ti y en los demás en medio de la dificultad y la tristeza. Te necesito, Señor. Lléname de tu consuelo, te lo ruego, y ayúdame a descansar a tu lado. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Deuteronomio 1-4
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
Juan 12:27 NVI. »Ahora mi alma está angustiada, ¿y acaso voy a decir: “Padre, sálvame de esta hora difícil”? ¡Si precisamente para afrontarla he venido!
Cuando nos preguntamos cómo venció Jesús la tristeza, nos podemos dar cuenta que en medio de su tormento de muerte, Jesús reconoció ante el Padre su angustia y eso mismo necesitamos hacer nosotros cuando nos sobreviene la prueba.
Necesitamos decirle al Padre lo angustiados que estamos, incluso cuando vemos que nos quedamos solos, como lo dice (Juan 16:32 NVI) Aun en ese momento, viendo lo imposibilitados que nos sentimos para afrontar situaciones que no sabemos cómo se pueden resolver, podemos, como Jesús, recordar que así todos nos dejen, el Padre está con nosotros.
Por eso, una de las maneras en que podemos afrontar la tristeza es hablando con el Padre y confesándole nuestro dolor.
Vamos a orar. Amado Dios, yo te necesito y sabes bien que en mis fuerzas no me siento capaz de seguir adelante. Hoy te confieso mi angustia y te ruego me muestres el camino que quieres que siga. Descanso en ti de nuevo Señor, perdona mi debilidad y mi queja. Tuyo soy y me entrego a ti y a tu perfecta voluntad. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Hechos 26-28
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
Efesios 5:17 NTV. No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan.
A veces en medio de la depresión parece que no podemos ver claramente todo lo que Dios ha puesto a nuestro alrededor y todo eso trae la depresión.
Pues bien, como para Dios no hay nada imposible, aquí hay algunos tips que te pueden ayudar con el tema.
En primer lugar, puedes dejar de mirar el problema y buscar a Dios; leer la Palabra de Dios y meditar en ella; cantar, alabar y dar gracias a Dios, con eso te animas y puedes animar a los demás.
Así mismo, puedes dar gracias a Dios el Padre por todo en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Efesios 5:19-20) tanto por las cosas malas como por las buenas.
Seguido a esto y entrando un poco más en algunas acciones que puedes hacer para vencer la depresión, puedes rechazar las mentiras del diablo con la Palabra de Dios, pues el diablo te puede decir cosas como «de esto nada bueno va a salir», pero la Palabra de Dios dice que “todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios” (Romanos 8:28).
También, puedes tomar distancia de personas y lugares depresivos, oscuros y negativos, pues los sentimientos negativos se pegan.
Y la verdad es que nosotros no podemos enfrentar a nuestros enemigos si estamos mal rodeados. (Deuteronomio 20:8.)
Finalmente, te puedes rodear de personas sabias. (2 Corintios 1:4) y vencer el orgullo, para que puedas reconocer que necesitas de otros para salir adelante.
Perdona cualquier rencor o resentimiento que pueda estar causando la depresión.
Selecciona cuidadosamente el tipo de música que estás escuchando y motiva tu corazón con las promesas de Dios. (1 Samuel 30:6).
Ayuda a otros, y deja de mirarte a ti, con eso te darás cuenta cuánto propósito ha puesto Dios en ti. Guerrero valiente. (Judas 1:12)
Vamos a orar.
Como te amo Señor, fuerza y alegría mía. Gracias por alegrarme y ayudarme a encontrar salidas para mi depresión. Hoy te entrego todo sentimiento de tristeza y de menosprecio que quiera habitar en mí y decido rendirme a tu perfecta voluntad con alegría y disposición. Tuyo soy Señor, pon en mis manos la tarea para hacer, yo te lo ruego, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Hechos 23-25
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
Juan 10:10 NTV. El propósito del ladrón es robar y matar y destruir; mi propósito es darles una vida plena y abundante.
Así como el diablo usa el rechazo para apartarnos de Dios y de las personas a nuestro alrededor, de la misma manera usa la depresión, pues es una forma de aislarnos y someternos al aislamiento eterno que nos puede traer la depresión.
Como lo dice el verso de hoy, Juan 10:10 NVI. El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.
Y por eso el diablo no hace más que mandarnos dardos todo el tiempo de rechazo, melancolía, desesperanza y depresión, para que terminemos por pensar en la muerte y no precisamente en la vida en abundancia que Dios tiene para nosotros.
Detrás de toda esta depresión vienen sentimientos de insatisfacción, desprecio, resentimiento, amargura, autocompasión, y derrota que solo quieren destruirnos y acabarnos espiritualmente y emocionalmente.
Como lo venimos estudiando, el rechazo más la amargura y la autocompasión, termina traduciéndose en depresión.
El engaño del diablo en nuestras vidas puede ser tan estratégico de su parte, que la verdad a veces estamos deprimidos simplemente porque no hemos perdonado o porque nos dedicamos a creer mentiras que si las vemos con lupa, realmente son solo películas y argumentos que nosotros mismos hemos abonado con levadura para que parezcan más grandes de lo que en realidad son.
Vamos a orar.
Señor mío y Dios mío, hasta aquí llegó mi depresión. Te entrego mi vida y todo lo que soy y renuncio a toda mentira de rechazo e insignificancia que he creído en mi vida. Decido ver lo bueno y no lo malo y más bien descansar en ti, sabiendo que tú me das vida plena y en abundancia. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Hechos 20-22
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
1 Pedro 2:23 NVI. Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que confiaba en aquel que juzga con justicia.
Yo sé que cuando recibimos un trato injusto, lo que queremos es vengarnos y solucionar todo por cuenta propia, pero eso es lo que el diablo quiere, que nos equivoquemos en el proceder y en el modo como solucionamos los problemas.
Por eso algunas acciones que puedes tener en cuenta cuando de recibir rechazo se trata incluyen en primera instancia, perdonar a quienes nos han rechazado, y después indudablemente perdonarnos a nosotros mismos por lo que sea, pues lo que pasó ya pasó, y lo importante es no hacernos más daño ni mucho menos meternos en el ciclo del rechazo en que nos han metido.
Nos damos cuenta entonces que en el diario de Dios, todas estas cosas que pasan como en el caso de José y la manera como lo rechazaron, obrarán para bien de quienes confiamos en el nombre de Jesús y en su justicia. (Génesis 50:20)
Si de pronto hay patrones de rechazo en nuestra vida, lo que necesitamos hacer es llevar a la cruz ese sentimiento y esa situación, de tal manera que podamos recordar que no somos rechazados por Él y que Él verdaderamente nos hace toda la justicia que necesitamos.
Los viejos hábitos tienen que ser reemplazados por nuevos que debemos repetir una y otra vez hasta que desarrollemos un nuevo patrón de conducta que nos permita creer la verdad y sacar de nuestra vida toda mentira.
Así mismo para vencer el rechazo, podemos creer y admitir en nuestra vida nuestra nueva identidad en Cristo (2 Corintios 5:17) (Romanos 8:38-39), pues no existe nada ni nadie que nos pueda separar del amor de Dios y su incomparable aceptación.
Vamos a orar.
“Señor, te entrego una vez más mi corazón y te presento este sentimiento de rechazo que me hace creer que no valgo, que no soy importante para otros y que no soy digno de tu amor, hoy confieso mi dolor y mi necesidad de sentir tu amor llenando mis vacíos, por eso aunque otros me han rechazado, yo declaro que tú me recibes con los brazos abiertos como mi Padre Dios. Decido creer que soy tu hijo y que soy aceptado por Ti como soy, que nada me separa de tu amor y que Tú sanas el dolor porque Tú moriste por mi rechazo en la cruz. Hoy perdono a los que me han rechazado, los dejo libres en tu nombre. Declaro que tu paz y tu amor llenan mi vida y renuncio a todo demonio que quiere traer complejos, soledad, frustración, inseguridad, auto-rechazo y menosprecio a mi vida, en el nombre de Jesús. Te doy gracias por amarme, amén».
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Hechos 17-19
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
Juan 6:37 NVI. Todos los que el Padre me da vendrán a mí; y el que a mí viene no lo rechazo.
Todos sabemos que en algún momento de la vida hemos experimentado rechazo, por a o por b, por c, por grandes, por pequeños, por importantes y populares o por no tener nada, en fin, por muchas razones vamos a experimentar rechazo.
Y yo creo que cuando lo experimentamos podemos entender que no nos aman, que no nos quieren y que somos como indeseables, y con eso terminamos apartándonos de todo el mundo.
Y la verdad es que este rechazo puede aparecer en cualquier lugar; en la casa, el trabajo, en la ciudad, en la universidad, en la iglesia, por parte de los profesores o de los papás, o de los «amigos».
La verdad es que cuando aparece el rechazo solo nos podemos dar cuenta de lo inmaduros que somos al rechazar a alguien, pues eso solo demuestra que tenemos de pronto un complejo que no hemos resuelto, tanto cuando rechazamos como cuando nos rechazan, ya sea de inferioridad, o de superioridad, o un complejo de poder, y eso se vuelve a la larga un obstáculo espiritual para relacionarnos con los demás, que nos impide comunicarnos de manera asertiva y nos vuelve inseguros, indecisos, hipersensibles, y con sentimientos de odio, o de falta de amor propio.
Muchas personas pueden parecer de esas que habitualmente rechazan a todo el mundo, pero más allá de eso, Dios nos permite ver que en ellos puede haber una gran herida que no ha sido sanada, que aunque quisieran compartir con los demás les impide hacerlo.
Finalmente, como lo dice el verso de hoy, Dios mismo dice de nosotros como una lección que debemos aprender para toda la vida «el que viene a mí, no lo rechazo.» Y eso mismo deberíamos hacer en nuestras vidas, reconocer que todo el que venga a nosotros no lo debemos rechazar, sino más bien mirarlo como Dios nos miraría a nosotros, pues el rechazo, es uno de los dardos más comunes que usa Satanás para hacernos daño.
Vamos a orar.
Gracias Señor por sanar en mí una herida más, la del rechazo, la de ser señalado continuamente por a o por b y por c. Yo sé que tú me conoces y como amo que lo hagas y que me permitas tener conciencia de eso, pues me siento amado y aceptado; y si tú me aceptas Señor, con eso para mí es más que suficiente. Ayúdame a ver a los demás como tú me miras y a aceptar a las personas a mi alrededor. Y todo esto te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Hechos 13-16
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
Romanos 12:19 NVI. No tomen venganza, queridos hermanos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la venganza; yo pagaré», dice el Señor.
Cuando decidimos perdonar, es mejor mantener en reserva y con prudencia la decisión que hemos tomado, y eso incluye no advertirle a la persona que perdonamos, que lo hicimos, pues lo mejor que podemos hacer es guardarlo como algo entre Dios y nosotros.
De esta manera vamos a darnos cuenta que poco a poco podemos experimentar en nosotros mismos, los resultados positivos de haber perdonado, traducido en un semblante más liviano, y en un carácter más tranquilo en el que ya no sentimos dolor y el resentimiento y el odio se van menguando.
Cuando esto sucede podemos compartir espacios juntos con esas personas que nos hicieron tanto daño sin que ello nos genere traumatismos.
Finalmente, aunque el perdón me libera de toda opresión y dolor, no debemos esperar resultados inmediatos en la otra persona, ni mucho menos desanimarnos, pues Dios mismo hará el proceso con él o con ella.
En este sentido, necesitamos como parte del proceso seguir intercediendo y orando por esa persona que hemos perdonado, confiando en que Dios hará el trabajo de manera directa y personal sin necesidad de nuestra intervención.
Vamos a orar.
Gracias Señor por el perdón que traes a mi vida y todo lo que puedo experimentar al perdonar a quienes me han hecho daño. Hoy dejo en tus manos el proceso con ellos, pues confío en que así como lo has hecho conmigo, lo harás con ellos. Gracias por la paz que sobrepasa todo entendimiento y te ruego que esa misma experiencia pueda venir a todo aquel que perdone. Yo te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Hechos 10-12
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Escuchanos en tu plataforma favorita
Déjanos tu testimonio