3 Juan 1:2 NVI Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.

Comienza un nuevo mes y ya casi estamos terminando esta serie de doce meses para la sanidad total y, como nos podemos dar cuenta, durante el mes de octubre estaremos orando y estudiando la palabra, de tal manera que podamos encontrar la sanidad física que tanto necesitamos. 

Oro, como lo dice Juan, para que nos vaya bien en todos nuestros asuntos y para que gocemos de buena salud, así como seguimos prosperando espiritualmente.

Pues bien, la sanidad física es el diseño de Dios para nosotros, como lo dice el verso de Juan, y así mismo lo reafirma (Isaías 53:4-5 NVI) al decir: «Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios y humillado. [5] Él fue traspasado por nuestras rebeliones y molido por nuestras iniquidades. Sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz y gracias a sus heridas fuimos sanados».

La sanidad física es, pues, uno de los beneficios de la salvación, y para apropiarnos de él tenemos que empezar con la sanidad espiritual, que es lo que hemos venido tratando durante todo este año: sanar en todas las áreas principales de la vida, de tal manera que podamos experimentar la libertad, sanidad y equilibrio completo en Cristo Jesús.

Ahora pues, ya sabemos que el anhelo de Dios es que podamos experimentar la salud física como resultado de una sanidad espiritual integral, ya sea en esta vida o en la vida eterna, pero llegarla a experimentar.

Vamos a orar.

Amado Dios, gracias por la manera integral como te encargas de todas las aflicciones que experimento y vivo. Hoy reconozco que necesito sanar mi vida espiritual para conseguir de esta manera la sanidad de mi cuerpo, y por eso hoy decido venir a ti para ser libre de toda enfermedad, dolor y desequilibrio que pueda haber en mi cuerpo, pues solo tú tienes palabras de vida y eres la fuente de la vida y quien le da vigor y vida a mis huesos secos y cansados. Sáname, Señor, y sana mi mente, mi corazón y mi voluntad, pues sano quiero ser. Me dispongo y quiero ser dócil ante ti, Señor, para ser sanado, y todo esto te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Proverbios 19-21

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

1 Timoteo 3:7 NVI
Se requiere además que hablen bien de él los que no pertenecen a la iglesia, para que no caiga en descrédito y en la trampa del diablo.

Existen muchas maneras de avergonzar el nombre de Jesús, y una de ellas se camufla detrás de todas aquellas estrategias que solo buscan conseguir y conseguir recursos y recursos, supuestamente para la obra del Señor.

Son muchas las estrategias que la mayoría de las iglesias usan para conseguir dinero, y en esa tarea se ocupa más tiempo que el que se emplea en compartir la palabra de Dios y en discipular a todos aquellos que están buscando respuestas en Dios y su bendita palabra.

Es indudablemente sospechoso para un ministro del evangelio que constantemente esté preocupado por las finanzas y por las cosas materiales, cuando en realidad lo que debemos hacer es solamente estar en la presencia de Dios, buscar respuestas en Él y pedirle a Él todo lo que necesitamos, pues la palabra dice que Él sabe lo que necesitamos antes de que se lo pidamos (Mateo 6:8).

Es por esto que, si hablamos de sanidad financiera, necesitamos entender que la iglesia debe estar completamente sana en este sentido, para que los demás miembros de la iglesia puedan alcanzar la libertad financiera que necesitan; en este caso, libres de toda ambición y amor por el dinero.

Solo ruego a Dios que de ninguno de nosotros se diga: «Es un ladrón», «Me engañó», «Me vendió algo defectuoso», «Cobró demasiado», «Es un incumplido», «Ama el dinero», «Es codicioso», «Es un interesado», «Es un aprovechado», «No hace sino pedir plata», «Es orgulloso» o «No se deja ayudar», pues todo ello no hace más que avergonzar el nombre de Jesús y apartar de la fe a quienes con necesidad vienen buscando respuestas en el Señor.

Vamos a orar.

Perdóname, Señor, por pensar que yo debo hacer lo posible para conseguir algo que solo tú me puedes dar, pues tú eres el dueño, el administrador y el único que provee. Te ruego, Señor, que me permitas descansar completamente en ti y me permitas ser diligente con lo que debo hacer al estudiar la palabra, al enseñarla y al llevarla a la práctica, pues sé que el resto lo haces tú y es algo de lo que no me debo preocupar. Descanso en ti, Señor, y te pido perdón por todo aquello que solo muestra una imagen de la iglesia llena de interés y con necesidad de buscar un salario que tu misma palabra rechaza y lo muestra como una práctica de asalariados. Hoy descanso en ti, pues tú siempre me das lo mejor, y decido estar alegre y realizado con lo que me das y lo que me permites experimentar al ser tu siervo fiel y tu discípulo. Perdón, Señor, por tanta ignorancia de tu palabra que nos lleva equivocadamente a desdecir de tu nombre y con ello a ser estorbo a tu bendito plan de redención. En el nombre de Jesús. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Proverbios 16-18

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

Lucas 19:8 NTV
Mientras tanto, Zaqueo se puso de pie delante del Señor y dijo: —Señor, daré la mitad de mi riqueza a los pobres y, si estafé a alguien con sus impuestos, le devolveré cuatro veces más.

Como lo dice el verso, con el caso de Zaqueo, necesitamos restituir y devolver todo aquello que nos hemos robado o que ha sido resultado de aprovecharnos de la pobreza de alguien o de la calamidad para conseguir dinero o beneficio.

Por eso, en el tema de las deudas, estas no constituyen solo lo que nos están cobrando, sino todo lo que nos han prestado o hemos robado.

Lo cierto es que el hecho que una persona no nos cobre no nos exime de nuestra responsabilidad de pagar, y en este caso Zaqueo, delante de Jesús, resolvió devolver el doble y restituir.

Finalmente, es completamente cierto que para tener libertad financiera debemos conocer lo que tenemos y lo que debemos, nuestros gastos, y saber con precisión lo que debemos, pues no solo se trata de pagar las deudas, sino de implementar una cultura del ahorro, pues la Biblia dice (Deuteronomio 28:12 NTV): «El SEÑOR enviará lluvias en el tiempo oportuno desde su inagotable tesoro en los cielos y bendecirá todo tu trabajo. Tú prestarás a muchas naciones, pero jamás tendrás necesidad de pedirles prestado».

Vamos a orar.

Amado Dios, yo te pido que me hagas libre de toda deuda y me permitas vivir confiado y tranquilo en tu voluntad. Ordena mi vida, Señor, mis gastos y mis prioridades, de tal manera que no te avergüence a ti con mi manera desordenada de administrar lo que me has dado. En el nombre de Jesús. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Proverbios 13-15

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

Romanos 13:8 NTV
No deban nada a nadie, excepto el deber de amarse unos a otros. Si aman a su prójimo, cumplen con las exigencias de la ley de Dios.

El tema de las deudas es tan profundo y tan difícil en muchos de nosotros que, como lo dice el verso, incluso le estamos debiendo a mucha gente todo el amor que le debemos dar.

Yo sé que el anhelo de muchos de nosotros es el de no tener ni una sola deuda, y qué dicha que lo pudiéramos lograr como una meta determinada por cumplir en este año.

Por eso el verso nos dice que no le debamos a nadie, excepto el deber de amarnos los unos a los otros, pues de esta manera cumplimos con las exigencias de la ley.

El tema es que no vamos a poder iniciar nuestro camino a la libertad financiera si no sabemos cuánto debemos y a quién.

Vamos a orar.

Perdóname, Señor, mis deudas, y te ruego me ayudes a encontrar salidas para pagar y ponerme a cuentas con todo aquel a quien yo le deba. Así mismo, dame conciencia de las deudas de amor que tengo con las personas que amo. Te necesito, Señor, y solo tú puedes alivianar mi carga y limpiarme de toda iniquidad financiera. En el nombre de Jesús. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Proverbios 10-12

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

2 Tesalonicenses 3:11-12 NVI
Nos hemos enterado de que entre ustedes hay algunos que andan de vagos, sin trabajar en nada, y que solo se meten en lo que no les importa. [12] A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo que tranquilamente se pongan a trabajar para ganarse la vida.

En la Biblia se hacen muchas referencias a la importancia de trabajar para ganar el sustento diario en la vida y, así mismo, el diario de Dios nos muestra en detalle las implicaciones que tiene para la vida el no trabajar.

Por ejemplo, (2 Tesalonicenses 3:10 NVI) nos dice: «El que no quiera trabajar, que tampoco coma», y (Proverbios 10:14 NTV) dice: «Las personas sabias atesoran el conocimiento, pero el hablar por hablar del necio invita al desastre». Así mismo, (Proverbios 18:9 NTV): «El perezoso es tan malo como el que destruye cosas». Y para mostrarnos que el trabajo es un principio establecido por Dios, (Juan 5:17 NTV), en la voz de Jesús, nos dice: «Mi Padre siempre trabaja, y yo también».

Por eso nada nos exime de trabajar, pues la prosperidad es un privilegio exclusivamente para los que trabajan. Aunque no consigamos trabajo, es necesario levantarnos temprano seis días de la semana y hacer algo para ser útiles y productivos, más que tener dinero, pues es necesario tener algo que nos motive a despertarnos temprano.

Finalmente, si no tienes trabajo o no lo necesitas para sobrevivir, sirve al Señor en la iglesia, visita a los enfermos, haz obra social, limpia la casa, embellece tu ciudad, pues el Señor nos dice (Éxodo 20:9 NTV): «Tienes seis días en la semana para hacer tu trabajo habitual». Una persona no deja de trabajar por estar viejo, sino que se envejece por dejar de trabajar.

Vamos a orar.

Gracias, Señor, por tu amor incondicional y amoroso que me indica el camino a seguir. Ayúdame a ser útil y productivo en la vida, primeramente en mi hogar y con las personas que amo, para su beneficio y crecimiento. Así mismo, te pido, Señor, que me permitas trabajar para ayudar a las personas que me rodean y a la ciudad donde vivo. Útil quiero ser y poner en práctica mis talentos. Ayúdame, Señor, enséñame, muéstrame, condúceme y ponme en el lugar de servicio que tengas para mí. En el nombre de Jesús. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Proverbios 7-9

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

Lucas 21:1-4 NTV
Mientras Jesús estaba en el templo, observó a los ricos que depositaban sus ofrendas en la caja de las ofrendas. [2] Luego pasó una viuda pobre y echó dos monedas pequeñas. [3] «Les digo la verdad —dijo Jesús—, esta viuda pobre ha dado más que todos los demás. [4] Pues ellos dieron una mínima parte de lo que les sobraba, pero ella, con lo pobre que es, dio todo lo que tenía».

Como nos podemos dar cuenta en el verso, identificamos claramente dos tipos de personas que «dan»: por un lado, el rico que de manera escasa da de lo que le queda y no lo hace con abundancia, y por otro lado, las personas que aun teniendo poco para compartir, lo entregan todo.

Ahora bien, en esta realidad de la vida, ¿en cuál de los equipos te puedes ubicar? ¿Eres de esas personas que, aun teniendo poco, de lo poco que tienes das? ¿O más bien puedes pensar que necesitas aprender a dar de manera más generosa y abundante?

Como la viuda pobre de este verso, necesitamos aprender a administrar lo que Dios nos da, de tal manera que siempre tengamos conciencia de que lo que tenemos no es nuestro, sino de Dios, y que en la medida que demos, así mismo vamos a recibir.

Vamos a orar.

Amado Dios, yo te amo y te necesito para aprender a dar y entregar con amplitud de lo que tú me has dado. Hoy te pido que me enseñes a dar con generosidad y a no atesorar aquello que tú me has dado, pues solo soy un administrador. Enséñame, Señor, y pon en mí el querer y el hacer para llevar a cabo esta tarea en mi vida. En el nombre de Jesús. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Proverbios 4-6

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

2 Corintios 9:7-8 (NTV)

«Cada uno debe decidir en su corazón cuánto dar; y no den de mala gana ni bajo presión, «porque Dios ama a la persona que da con alegría»». [8] «Y Dios proveerá con generosidad todo lo que necesiten. Entonces siempre tendrán todo lo necesario y habrá bastante de sobra para compartir con otros».

Este verso lo dice claramente: la primera tarea que debemos hacer es decidir en el corazón cuánto dar, y reconocer que no podemos dar ni por lástima, ni por presión, ni de mala gana, porque Dios ama a la persona que da con alegría.

Qué dicha que cada vez que demos algo lo hagamos con alegría total, por el privilegio que Dios nos da de ser una extensión de sus brazos. Pero la realidad es que mucha gente da con interés, o con la intención de que, al dar, esa persona pueda conseguir algún beneficio adicional por lo dado.

De todas maneras, las cosas con Dios siempre son tan exuberantes que el mismo verso lo dice: si damos con alegría, Dios mismo proveerá con generosidad todo lo que necesitemos, y entonces siempre tendremos todo lo necesario y habrá bastante de sobra para compartir con otros.

Vamos a orar.

Gracias, Señor, porque tú siempre has sido un Dios abundante y generoso, y me das más de lo que yo pueda imaginar o pensar. Sé que tú conoces mis necesidades antes de que me atreva a pedírtelas, y aun así me cuesta trabajo dar a los demás y entregar con alegría, como lo dice tu palabra. Te pido, Señor, que me enseñes a dar con convicción, alegría y entereza, de tal manera que pueda ser obediente a tu palabra y con ello reflejar el amor mismo que tú me das. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Proverbios 1-3

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

2 Corintios 9:6 (NTV)

«Recuerden lo siguiente: un agricultor que siembra solo unas cuantas semillas obtendrá una cosecha pequeña. Pero el que siembra abundantemente obtendrá una cosecha abundante».

Una de las características de las personas que han sido víctimas de la tacañería de sus padres es que difícilmente logran salir de ese paradigma, ni siquiera en tiempos de abundancia.

Por esa razón vemos personas con plata que no invierten en ellas mismas, se sienten mal si compran algo, todo el tiempo están justificándose o disculpándose por la prosperidad que Dios les está dando, y a veces no son capaces de darse el gusto de repetir un postre o un plato de comida.

Todo el tiempo están midiendo, calculando, haciendo cuentas y sufriendo por haber gastado algo de lo que tenían.

Por eso, como lo dice el verso de hoy, si sembramos unas cuantas semillas, lo que recibamos va a ser muy pequeño, pero si sembramos abundantemente, la cosecha será abundante.

Vamos a orar.

Gracias, Señor, por todo lo que tú me das y por sanar las heridas de mi corazón que vinieron a causa de la escasez en mi hogar. Hoy decido presentarme de nuevo ante ti y rogarte que me enseñes a sembrar y me permitas restituir a quien deba hacerlo, con una mentalidad más abundante y segura, y confiado en tu provisión. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Santiago 3-5

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

Lucas 6:38 (NTV)

«Den, y recibirán. Lo que den a otros les será devuelto por completo: apretado, sacudido para que haya lugar para más, desbordante y derramado sobre el regazo. La cantidad que den determinará la cantidad que recibirán a cambio».

Este es uno de los principios espirituales que podemos aprender el día de hoy, pues, como sabemos, la Biblia siempre nos muestra el panorama de las consecuencias que pueden tener nuestras acciones, y por eso reiteradamente nos recuerda que si hacemos las cosas mal vamos a cosechar mal, pero si nos damos a la tarea de hacer las cosas bien, todo a nuestro alrededor estará bien.

Por eso el verso de hoy nos dice que demos para que podamos recibir, pues lo que demos a otros nos será devuelto en una medida apretada y desbordante, ya que con la medida que damos, Dios mismo nos dará cada vez más.

Existen personas que, aun teniéndolo todo, nunca dan nada y más bien se quejan todo el tiempo de la dificultad de la vida, que para ellos realmente no existe. Se acostumbran a quejarse todo el tiempo y nunca se dan la oportunidad de ayudarle a alguien.

Por eso el tamaño de nuestra cosecha lo determina la cantidad de semilla que sembremos. Si sembramos mucho, recibiremos abundancia. Si plantamos poco, recibiremos escasez.

Vamos a orar.

Señor mío y Dios mío, solo te pido que me enseñes a dar tanto como tú lo haces conmigo y a no escatimar en el momento de ayudar a alguien más o de compartir lo que tengo. Solo tú eres mi proveedor, y hoy decido dar tanto como tú me des. En el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Santiago 1-2

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

Jeremías 9:23 NTVEsto dice el SEÑOR: «No dejen que el sabio se jacte de su sabiduría, o el poderoso, de su poder, o el rico, de sus riquezas.

Como nos podemos dar cuenta, el orgullo también se manifiesta en las apariencias, pues por orgullo nos endeudamos, comprando cosas que no necesitamos, con dinero que no tenemos, para impresionar a gente a la que no le importa.

Nos endeudamos entonces para que la gente piense que estamos bien, o despilfarramos sin pensar, solo para impresionar. Asimismo, gastamos sin medir lo que se viene, solo por ostentar que tenemos y estamos bien.

Es por esto que debemos preguntarnos si nuestra dificultad económica es ocasionada por el despilfarro y por el presumir orgullosamente de algo que no tenemos.

Vamos a orar.

Perdóname, Señor, por mi inseguridad, que me lleva a malgastar, a presumir o a vivir una vida de apariencias que no necesito. Hoy solo quiero buscar la aprobación que viene de ti y de tu Santo Espíritu. Enséñame, Señor, a vivir con moderación y sensatez, sin apariencias ni máscaras. En el nombre de Jesús te lo pido, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Salmos 148-150

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

Escuchanos en tu plataforma favorita

Déjanos tu testimonio

Contacto General