Tu Tiempo con el Número Uno 6.ª temporada, 1 de octubre. Sanidad física.

3 Juan 1:2 NVI Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.

Comienza un nuevo mes y ya casi estamos terminando esta serie de doce meses para la sanidad total y, como nos podemos dar cuenta, durante el mes de octubre estaremos orando y estudiando la palabra, de tal manera que podamos encontrar la sanidad física que tanto necesitamos. 

Oro, como lo dice Juan, para que nos vaya bien en todos nuestros asuntos y para que gocemos de buena salud, así como seguimos prosperando espiritualmente.

Pues bien, la sanidad física es el diseño de Dios para nosotros, como lo dice el verso de Juan, y así mismo lo reafirma (Isaías 53:4-5 NVI) al decir: «Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios y humillado. [5] Él fue traspasado por nuestras rebeliones y molido por nuestras iniquidades. Sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz y gracias a sus heridas fuimos sanados».

La sanidad física es, pues, uno de los beneficios de la salvación, y para apropiarnos de él tenemos que empezar con la sanidad espiritual, que es lo que hemos venido tratando durante todo este año: sanar en todas las áreas principales de la vida, de tal manera que podamos experimentar la libertad, sanidad y equilibrio completo en Cristo Jesús.

Ahora pues, ya sabemos que el anhelo de Dios es que podamos experimentar la salud física como resultado de una sanidad espiritual integral, ya sea en esta vida o en la vida eterna, pero llegarla a experimentar.

Vamos a orar.

Amado Dios, gracias por la manera integral como te encargas de todas las aflicciones que experimento y vivo. Hoy reconozco que necesito sanar mi vida espiritual para conseguir de esta manera la sanidad de mi cuerpo, y por eso hoy decido venir a ti para ser libre de toda enfermedad, dolor y desequilibrio que pueda haber en mi cuerpo, pues solo tú tienes palabras de vida y eres la fuente de la vida y quien le da vigor y vida a mis huesos secos y cansados. Sáname, Señor, y sana mi mente, mi corazón y mi voluntad, pues sano quiero ser. Me dispongo y quiero ser dócil ante ti, Señor, para ser sanado, y todo esto te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Proverbios 19-21

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

Tu Tiempo con el Número Uno 6.ª temporada, 30 de septiembre. Un obrero del Señor no debe andar pidiendo dinero.

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