Tu Tiempo con el Número Uno 6.ª temporada, 30 de septiembre. Un obrero del Señor no debe andar pidiendo dinero.

1 Timoteo 3:7 NVI
Se requiere además que hablen bien de él los que no pertenecen a la iglesia, para que no caiga en descrédito y en la trampa del diablo.

Existen muchas maneras de avergonzar el nombre de Jesús, y una de ellas se camufla detrás de todas aquellas estrategias que solo buscan conseguir y conseguir recursos y recursos, supuestamente para la obra del Señor.

Son muchas las estrategias que la mayoría de las iglesias usan para conseguir dinero, y en esa tarea se ocupa más tiempo que el que se emplea en compartir la palabra de Dios y en discipular a todos aquellos que están buscando respuestas en Dios y su bendita palabra.

Es indudablemente sospechoso para un ministro del evangelio que constantemente esté preocupado por las finanzas y por las cosas materiales, cuando en realidad lo que debemos hacer es solamente estar en la presencia de Dios, buscar respuestas en Él y pedirle a Él todo lo que necesitamos, pues la palabra dice que Él sabe lo que necesitamos antes de que se lo pidamos (Mateo 6:8).

Es por esto que, si hablamos de sanidad financiera, necesitamos entender que la iglesia debe estar completamente sana en este sentido, para que los demás miembros de la iglesia puedan alcanzar la libertad financiera que necesitan; en este caso, libres de toda ambición y amor por el dinero.

Solo ruego a Dios que de ninguno de nosotros se diga: «Es un ladrón», «Me engañó», «Me vendió algo defectuoso», «Cobró demasiado», «Es un incumplido», «Ama el dinero», «Es codicioso», «Es un interesado», «Es un aprovechado», «No hace sino pedir plata», «Es orgulloso» o «No se deja ayudar», pues todo ello no hace más que avergonzar el nombre de Jesús y apartar de la fe a quienes con necesidad vienen buscando respuestas en el Señor.

Vamos a orar.

Perdóname, Señor, por pensar que yo debo hacer lo posible para conseguir algo que solo tú me puedes dar, pues tú eres el dueño, el administrador y el único que provee. Te ruego, Señor, que me permitas descansar completamente en ti y me permitas ser diligente con lo que debo hacer al estudiar la palabra, al enseñarla y al llevarla a la práctica, pues sé que el resto lo haces tú y es algo de lo que no me debo preocupar. Descanso en ti, Señor, y te pido perdón por todo aquello que solo muestra una imagen de la iglesia llena de interés y con necesidad de buscar un salario que tu misma palabra rechaza y lo muestra como una práctica de asalariados. Hoy descanso en ti, pues tú siempre me das lo mejor, y decido estar alegre y realizado con lo que me das y lo que me permites experimentar al ser tu siervo fiel y tu discípulo. Perdón, Señor, por tanta ignorancia de tu palabra que nos lleva equivocadamente a desdecir de tu nombre y con ello a ser estorbo a tu bendito plan de redención. En el nombre de Jesús. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Proverbios 16-18

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

Tu Tiempo con el Número Uno 6.ª temporada, 29 de septiembre. Devuélvelo.
Tu Tiempo con el Número Uno 6.ª temporada, 1 de octubre. Sanidad física.

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