Si el SEÑOR no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el SEÑOR no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada.
Es muy evidente la preocupación de muchas personas por las pérdidas materiales después de un terremoto, así esas personas digan que no; detrás de todo ello están buscando subsidios, seguros, ayudas y maneras de construir de nuevo lo que se derrumbó; y como lo dice el verso de hoy, «(Salmos 127:1 NTV) Si el SEÑOR no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo.»
Todo esto nos permite entender que quien debe edificar nuestra casa es el Señor, y que el arquitecto que necesitamos para reconstruir lo que por dentro está en ruinas y completamente agrietado, es el Señor; pues podremos reconstruir casas, edificios, muros y restaurar todo lo que ven nuestros ojos, pero si por dentro todo sigue igual, no habrá servido de nada.
Así mismo, el verso nos dice «(Salmos 127:1 NTV) …….. Si el SEÑOR no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada.» Y todo esto nos lleva a pensar que, más allá de reconstruir una ciudad en su apariencia física y estructural, lo que necesitamos es entregarle nuestra vida a Dios, conocerlo a Él y hacer su bendita voluntad. Nada más, pues mientras sigamos con una espiritualidad a medias, prestada, llena de ritos y de prácticas repetitivas e insulsas, la ciudad seguirá estando en ruinas.
Vamos a orar.
Amado Dios, yo te necesito en mi vida, y necesito conocerte y entregarte mi voluntad y todo lo que soy. No quiero vivir una vida sin ti, pues si lo hago mi casa estará completamente en ruinas. Quiero tener la riqueza y la firmeza que viene de ti, pues es aquella que no se puede comprar con dinero y que solamente tú me puedes dar. Dámela, Señor, pues tuyo soy y quiero conocerte, amarte y dedicarme a hacer nada más que tu bendita voluntad. En el nombre de Jesús. Amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Salmos 29-32
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 22 de Agosto. No sirve para nada.
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Salmos 127:1 NTV
Si el SEÑOR no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el SEÑOR no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada.
Es muy evidente la preocupación de muchas personas por las pérdidas materiales después de un terremoto, así esas personas digan que no; detrás de todo ello están buscando subsidios, seguros, ayudas y maneras de construir de nuevo lo que se derrumbó; y como lo dice el verso de hoy, «(Salmos 127:1 NTV) Si el SEÑOR no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo.»
Todo esto nos permite entender que quien debe edificar nuestra casa es el Señor, y que el arquitecto que necesitamos para reconstruir lo que por dentro está en ruinas y completamente agrietado, es el Señor; pues podremos reconstruir casas, edificios, muros y restaurar todo lo que ven nuestros ojos, pero si por dentro todo sigue igual, no habrá servido de nada.
Así mismo, el verso nos dice «(Salmos 127:1 NTV) …….. Si el SEÑOR no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada.» Y todo esto nos lleva a pensar que, más allá de reconstruir una ciudad en su apariencia física y estructural, lo que necesitamos es entregarle nuestra vida a Dios, conocerlo a Él y hacer su bendita voluntad. Nada más, pues mientras sigamos con una espiritualidad a medias, prestada, llena de ritos y de prácticas repetitivas e insulsas, la ciudad seguirá estando en ruinas.
Vamos a orar.
Amado Dios, yo te necesito en mi vida, y necesito conocerte y entregarte mi voluntad y todo lo que soy. No quiero vivir una vida sin ti, pues si lo hago mi casa estará completamente en ruinas. Quiero tener la riqueza y la firmeza que viene de ti, pues es aquella que no se puede comprar con dinero y que solamente tú me puedes dar. Dámela, Señor, pues tuyo soy y quiero conocerte, amarte y dedicarme a hacer nada más que tu bendita voluntad. En el nombre de Jesús. Amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Salmos 29-32
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios
Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116
MIguel Montes