Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 1 de Julio. El foso profundo de la pornografía. Efectos en el cerebro.

Romanos 1:32 NVI

Saben bien que, según el justo decreto de Dios, quienes practican tales cosas merecen la muerte; sin embargo, no solo siguen practicándolas, sino que incluso aprueban a quienes las practican.

Y comenzamos esa segunda y última parte de sanidad sexual hablando de pornografía, uno de los temas más polémicos, pero al mismo tiempo más escondido por quienes lo frecuentan, lo cual de entrada nos muestra que, si es una acción que debemos esconder, detrás de ella no hay nada bueno. Y para terminar, este es también uno de los temas en los que fácilmente podemos caer, si no conocemos los verdaderos efectos que esta práctica trae para el alma, el cuerpo, el corazón y para las relaciones interpersonales.

En primer lugar veremos los efectos reales de la pornografía sobre el cerebro, de tal manera que podamos comprobar los efectos nocivos de esta práctica. Y los efectos neurobiológicos nos muestran que el consumo frecuente de pornografía actúa sobre el sistema de recompensa dopaminérgico de forma similar a otras conductas adictivas, y los efectos más documentados son:

1. Tolerancia progresiva: en este caso, el cerebro se habitúa al estímulo y necesita contenido cada vez más intenso, novedoso o extremo para producir la misma respuesta de excitación, exactamente el mismo mecanismo que ocurre con las sustancias psicoactivas.

2. Desensibilización: en donde el umbral de respuesta sexual se eleva, de modo que la intimidad real, sin pantalla, puede parecer insuficiente o poco estimulante.

3. Cambios en la corteza prefrontal: estudios de neuroimagen muestran que el consumo problemático de pornografía se asocia con menor volumen y menor actividad en la corteza prefrontal, la zona responsable del control de impulsos, la toma de decisiones y la regulación emocional, lo mismo que se observa en adicciones a sustancias.

4. Hipersensibilización al estímulo sexual visual: el cerebro aprende a responder de forma casi automática e intensa a imágenes sexuales, lo que genera una urgencia compulsiva independiente del estado emocional o del deseo genuino.

Como lo podemos ver, esta idea del sexo que denigra y exacerba los sentidos, desde la perspectiva espiritual, denigra al hombre y a la mujer, ubicándolos en el lugar de un animal irracional, que se usa y se rebaja no solo en el uso del cuerpo, sino del lenguaje que lo acompaña.

Como lo dice el verso de hoy, quienes practican tales cosas no buscan más que la muerte y saben que esta práctica los conduce a la muerte, y aun así, siguen practicándolas e incluso aprueban a quienes las practican.

Muchas mujeres han perdido a sus esposos y muchos hogares se han destruido porque la pornografía se los ha robado; estos hombres y mujeres encuentran más satisfacción en la pornografía que en las caricias de su cónyuge.

Vamos a orar.

Perdón, Señor, por la ignorancia que me impulsa a este tipo de prácticas que dañan mi mente, mi sexualidad, mi vida espiritual, mis relaciones con los demás y mi corazón. Hoy te pido perdón por mi pecado y te pido que me permitas salir y comenzar de nuevo a tu lado con una sexualidad limpia, pura e inocente. Decido renunciar a toda pornografía en mi vida, y recuperar así mi libertad, mi sensibilidad, mi mente, mis funciones cerebrales, mi tiempo, mi productividad y todo lo bueno que diseñaste en mí desde la creación. En el nombre de Jesús te lo pido. Amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 1 Crónicas 27-29

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios

Estamos para escucharte. Si necesitas hablar más sobre este tema, puedes escribirnos al WhatsApp 3133340116

Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 30 de Junio. Una mirada.
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 2 de Julio. El foso profundo de la pornografía. Efectos en la sexualidad y en las relaciones de pareja.

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