Jueces 11:2 NTV. La esposa de Galaad tuvo varios hijos, y cuando esos medios hermanos de Jefté crecieron, lo echaron del territorio. «Tú no recibirás ninguna parte de la herencia de nuestro padre -le dijeron-, porque eres hijo de una prostituta».
Como lo dice el verso, en el caso de Jefté, él recibió rechazo por parte de sus medio hermanos, lo cual produjo en él sentimientos de rebeldía que lo llevaron a cometer fechorías en su adultez.
De la misma manera, nos podemos ver impactados por lo que han hecho de nosotros al rechazarnos y al entender que desde la concepción, las cosas no estaban bien. Es posible que hayas sido un embarazo no deseado por tus padres, o que hayas sido concebido fuera del matrimonio o como resultado de una relación de adulterio.
Posiblemente fuiste concebido como resultado de una borrachera, o eres el resultado de un abuso sexual o de una relación sexual violenta, y de pronto en medio de todas esas cavilaciones has pensado o sentido que quizá tu mamá haya usado el embarazo como una manera de retener a tu padre a su lado.
Finalmente, el temor en el momento de la concepción como resultado de no querer tener más hijos, puede afectar de manera directa lo que somos y pensamos como adultos, de pronto por la situación económica y de salud de tus padres en el momento de la concepción y durante el embarazo.
Existen muchas razones que nos motivan a buscar la sanidad de esas heridas de la mano de Dios, pues solo de esta manera pueden ser sanadas y traer la libertad que necesitamos a nuestras vidas; de pronto embarazos fallidos, o abortos o la incertidumbre de la identidad de nuestros padres, por cosas que hemos escuchado o percibido en nuestra propia familia, nos pueden causar heridas que necesitan sanarse.
Vamos a orar.
Amado Dios, hoy decido perdonar el maltrato, la dureza y las maneras como tuve que experimentar el milagro de la vida. Te pido perdón por mi rabia y mi amargura y me entrego a ti como tu hijo amado, pues sé que me amas y que no me rechazas y que para ti soy tu hijo amado y me has hecho nacer con un propósito, así sea el de limpiar la historia de mi familia a través del perdón y de tu presencia en nuestras vidas, decido perdonar y con ello, traer bendición total y abundante sobre mi vida y la de mi familia y las personas que amo. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Deuteronomio 32-34
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 10 de Abril. Rechazo en la concepción.
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Jueces 11:2 NTV. La esposa de Galaad tuvo varios hijos, y cuando esos medios hermanos de Jefté crecieron, lo echaron del territorio. «Tú no recibirás ninguna parte de la herencia de nuestro padre -le dijeron-, porque eres hijo de una prostituta».
Como lo dice el verso, en el caso de Jefté, él recibió rechazo por parte de sus medio hermanos, lo cual produjo en él sentimientos de rebeldía que lo llevaron a cometer fechorías en su adultez.
De la misma manera, nos podemos ver impactados por lo que han hecho de nosotros al rechazarnos y al entender que desde la concepción, las cosas no estaban bien. Es posible que hayas sido un embarazo no deseado por tus padres, o que hayas sido concebido fuera del matrimonio o como resultado de una relación de adulterio.
Posiblemente fuiste concebido como resultado de una borrachera, o eres el resultado de un abuso sexual o de una relación sexual violenta, y de pronto en medio de todas esas cavilaciones has pensado o sentido que quizá tu mamá haya usado el embarazo como una manera de retener a tu padre a su lado.
Finalmente, el temor en el momento de la concepción como resultado de no querer tener más hijos, puede afectar de manera directa lo que somos y pensamos como adultos, de pronto por la situación económica y de salud de tus padres en el momento de la concepción y durante el embarazo.
Existen muchas razones que nos motivan a buscar la sanidad de esas heridas de la mano de Dios, pues solo de esta manera pueden ser sanadas y traer la libertad que necesitamos a nuestras vidas; de pronto embarazos fallidos, o abortos o la incertidumbre de la identidad de nuestros padres, por cosas que hemos escuchado o percibido en nuestra propia familia, nos pueden causar heridas que necesitan sanarse.
Vamos a orar.
Amado Dios, hoy decido perdonar el maltrato, la dureza y las maneras como tuve que experimentar el milagro de la vida. Te pido perdón por mi rabia y mi amargura y me entrego a ti como tu hijo amado, pues sé que me amas y que no me rechazas y que para ti soy tu hijo amado y me has hecho nacer con un propósito, así sea el de limpiar la historia de mi familia a través del perdón y de tu presencia en nuestras vidas, decido perdonar y con ello, traer bendición total y abundante sobre mi vida y la de mi familia y las personas que amo. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Deuteronomio 32-34
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
MIguel Montes