Proverbios 19:3 NTV. La gente arruina su vida por su propia necedad, y después se enoja con el SEÑOR.
Yo creo que cuando nos cuesta aceptar nuestros errores o nuestra propia injusticia, terminamos echándole la culpa a Dios de todo lo que nos pasa y, como lo dice el verso, para colmo, nos enojamos con el Señor por años y años, sin darnos cuenta que esta actitud en sí misma nos impide radicalmente conocer a Dios y su infinito amor y gracia para con todos nosotros.
De pronto, de niño perdiste a alguien especial o sufriste un golpe de maltrato o violencia, y como no encontraste respuestas directas, buscaste descargar toda tu ira o resentimiento o tu dolor en Dios, pensando que Él fue el culpable de todo lo sucedido.
Y la realidad es que, como parte de nuestra existencia en este mundo caído, vamos a experimentar situaciones muy difíciles y traumáticas que solo demuestran que vivimos en un mundo lleno de maldad y de seres humanos imperfectos que en algún momento de su vida se van a equivocar y no van a saber cómo interactuar con los demás y de esa manera solo causar daño y más daño.
Dios no tiene que ser perdonado porque no comete errores, pero a veces tenemos falsas expectativas de Él que nos han llevado a enojarnos y tenerle rencor.
Finalmente, estos sentimientos pueden convertirse en un muro entre Dios y nosotros, que dejan como resultado sentimientos de enojo hacia Él.
Aun así, si en esos momentos culpamos a Dios por lo que hizo alguien lleno de maldad, debemos reconocer que necesitamos descargar de esa culpa a Dios y dejar de pelear con Él por lo sucedido y más bien buscar en oración pedirle perdón por nuestra manera equivocada de entender las cosas, pues Dios es tan perfecto, íntegro, lleno de amor, misericordia y gracia que no tenemos nada que perdonarle.
Vamos a orar.
Amado Dios, perdóname por querer descargar todo mi odio y resentimiento en ti. Hoy reconozco la maldad de quienes me han hecho daño y reconozco también que no has sido tú, sino la maldad que habita en ellos la que los llevó a hacerme tanto daño. Hoy decido volver a ti como el Padre que eres, cuidador, protector, lleno de amor y gracia, pues quiero ser tu hijo y recibir de ti el amor que como padre me puedes dar de manera perfecta e íntegra, con cuerdas de ternura y amor. Y todo esto te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Hechos 4-6
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 25 de Marzo. ¿Será que necesitas perdonar a Dios?
Podcast: Reproducir en una nueva ventana | Descargar
Suscríbete: Apple Podcasts | Spotify | Correo electrónico | YouTube Music | RSS
Proverbios 19:3 NTV. La gente arruina su vida por su propia necedad, y después se enoja con el SEÑOR.
Yo creo que cuando nos cuesta aceptar nuestros errores o nuestra propia injusticia, terminamos echándole la culpa a Dios de todo lo que nos pasa y, como lo dice el verso, para colmo, nos enojamos con el Señor por años y años, sin darnos cuenta que esta actitud en sí misma nos impide radicalmente conocer a Dios y su infinito amor y gracia para con todos nosotros.
De pronto, de niño perdiste a alguien especial o sufriste un golpe de maltrato o violencia, y como no encontraste respuestas directas, buscaste descargar toda tu ira o resentimiento o tu dolor en Dios, pensando que Él fue el culpable de todo lo sucedido.
Y la realidad es que, como parte de nuestra existencia en este mundo caído, vamos a experimentar situaciones muy difíciles y traumáticas que solo demuestran que vivimos en un mundo lleno de maldad y de seres humanos imperfectos que en algún momento de su vida se van a equivocar y no van a saber cómo interactuar con los demás y de esa manera solo causar daño y más daño.
Dios no tiene que ser perdonado porque no comete errores, pero a veces tenemos falsas expectativas de Él que nos han llevado a enojarnos y tenerle rencor.
Finalmente, estos sentimientos pueden convertirse en un muro entre Dios y nosotros, que dejan como resultado sentimientos de enojo hacia Él.
Aun así, si en esos momentos culpamos a Dios por lo que hizo alguien lleno de maldad, debemos reconocer que necesitamos descargar de esa culpa a Dios y dejar de pelear con Él por lo sucedido y más bien buscar en oración pedirle perdón por nuestra manera equivocada de entender las cosas, pues Dios es tan perfecto, íntegro, lleno de amor, misericordia y gracia que no tenemos nada que perdonarle.
Vamos a orar.
Amado Dios, perdóname por querer descargar todo mi odio y resentimiento en ti. Hoy reconozco la maldad de quienes me han hecho daño y reconozco también que no has sido tú, sino la maldad que habita en ellos la que los llevó a hacerme tanto daño. Hoy decido volver a ti como el Padre que eres, cuidador, protector, lleno de amor y gracia, pues quiero ser tu hijo y recibir de ti el amor que como padre me puedes dar de manera perfecta e íntegra, con cuerdas de ternura y amor. Y todo esto te lo pido, en el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Hechos 4-6
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
MIguel Montes