Proverbios 17:9 NVI. El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos.
Es muy llamativo para nosotros cuando de escapar de nuestros pecados se trata, echarle la culpa a otros, a los demás, y no solo para excusar nuestra manera de ser, de pensar, de sentir y de obrar, sino también para alentar esa sensación de piquiña emocional que nos dice «pues que sufra un poquito a ver si aprende» «que se sienta mal y que sufra, así como me hizo sufrir a mí». Y es justo en este momento cuando debemos recurrir a la herramienta que el apóstol Pablo nos dejó en (2 Corintios 10:5 NVI): Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que obedezca a Cristo. Y de esta manera cultivar el amor y el perdón en vez del odio y el resentimiento, para mantener el perdón.
Como lo dice el verso de hoy (Proverbios 17:9 NVI): El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos.
Es imposible perdonar en nuestras propias fuerzas y es por eso mismo que necesitamos recurrir a Dios para que nos permita lograrlo y de esta manera recibir una cosecha cultivando el amor.
Vamos a orar.
Amado Dios, sabes que solito y en mis fuerzas no puedo. Yo te pido que me reveles a quién más debo perdonar y de esta manera limpies mi vida, mi mente, mi corazón y mi voluntad de todo aquello que me haga daño y me aparte de hacer tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Números 25-28
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 21 de Marzo. Si quieres una buena cosecha, Cultiva el amor.
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Proverbios 17:9 NVI. El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos.
Es muy llamativo para nosotros cuando de escapar de nuestros pecados se trata, echarle la culpa a otros, a los demás, y no solo para excusar nuestra manera de ser, de pensar, de sentir y de obrar, sino también para alentar esa sensación de piquiña emocional que nos dice «pues que sufra un poquito a ver si aprende» «que se sienta mal y que sufra, así como me hizo sufrir a mí». Y es justo en este momento cuando debemos recurrir a la herramienta que el apóstol Pablo nos dejó en (2 Corintios 10:5 NVI): Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que obedezca a Cristo. Y de esta manera cultivar el amor y el perdón en vez del odio y el resentimiento, para mantener el perdón.
Como lo dice el verso de hoy (Proverbios 17:9 NVI): El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos.
Es imposible perdonar en nuestras propias fuerzas y es por eso mismo que necesitamos recurrir a Dios para que nos permita lograrlo y de esta manera recibir una cosecha cultivando el amor.
Vamos a orar.
Amado Dios, sabes que solito y en mis fuerzas no puedo. Yo te pido que me reveles a quién más debo perdonar y de esta manera limpies mi vida, mi mente, mi corazón y mi voluntad de todo aquello que me haga daño y me aparte de hacer tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Números 25-28
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
MIguel Montes