Juan 13:1-5 NVI. Se acercaba la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre. Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. [2] Llegó la hora de la cena. El diablo ya había incitado a Judas Iscariote, hijo de Simón, para que traicionara a Jesús. [3] Sabía Jesús que el Padre había puesto todas las cosas bajo su dominio, y que había salido de Dios y a él volvía; [4] así que se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura. [5] Luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavarles los pies a sus discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura.
Toda esta historia nos narra cómo Jesús, en medio de la traición de Judas y de lo que le esperaba por parte de sus discípulos, decidió dejar de lado su dolor y enfocarse en los demás, pues como lo dice el verso, Jesús ya sabía que le había llegado su hora y en vez de llorar y desfallecer decidió mirar a los ojos a sus discípulos y lavarles los pies.
Normalmente, cuando estamos en medio de una situación difícil, lo que hacemos es ubicarnos en el lugar de las víctimas y no salir de allí. No sé por qué, pero parece una constante cuando estamos tristes, ponernos a llamar la atención o a dudar de Dios, o a quejarnos o a desear morirnos.
Yo creo que todos esos sentimientos son parte de nuestra naturaleza humana que necesitan ser perfeccionados por Dios para algo mejor.
Necesitamos aprender, como Jesús, a hacerle frente a la tristeza, a enfocar nuestra atención en los demás y a dejar de mirarnos a nosotros mismos.
Vamos a orar.
Perdón, Señor, perdona mi debilidad y mi tristeza a veces sin control y más bien llena de egoísmo y derrota. Enséñame a vivir la vida como tú y a fijar mi mirada en ti y en los demás en medio de la dificultad y la tristeza. Te necesito, Señor. Lléname de tu consuelo, te lo ruego, y ayúdame a descansar a tu lado. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Deuteronomio 1-4
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 2 de Abril. Para hacerle frente a la tristeza, Jesús se enfocó en los demás y dejó de mirarse a sí mismo.
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Juan 13:1-5 NVI. Se acercaba la fiesta de la Pascua. Jesús sabía que le había llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre. Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. [2] Llegó la hora de la cena. El diablo ya había incitado a Judas Iscariote, hijo de Simón, para que traicionara a Jesús. [3] Sabía Jesús que el Padre había puesto todas las cosas bajo su dominio, y que había salido de Dios y a él volvía; [4] así que se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura. [5] Luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavarles los pies a sus discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura.
Toda esta historia nos narra cómo Jesús, en medio de la traición de Judas y de lo que le esperaba por parte de sus discípulos, decidió dejar de lado su dolor y enfocarse en los demás, pues como lo dice el verso, Jesús ya sabía que le había llegado su hora y en vez de llorar y desfallecer decidió mirar a los ojos a sus discípulos y lavarles los pies.
Normalmente, cuando estamos en medio de una situación difícil, lo que hacemos es ubicarnos en el lugar de las víctimas y no salir de allí. No sé por qué, pero parece una constante cuando estamos tristes, ponernos a llamar la atención o a dudar de Dios, o a quejarnos o a desear morirnos.
Yo creo que todos esos sentimientos son parte de nuestra naturaleza humana que necesitan ser perfeccionados por Dios para algo mejor.
Necesitamos aprender, como Jesús, a hacerle frente a la tristeza, a enfocar nuestra atención en los demás y a dejar de mirarnos a nosotros mismos.
Vamos a orar.
Perdón, Señor, perdona mi debilidad y mi tristeza a veces sin control y más bien llena de egoísmo y derrota. Enséñame a vivir la vida como tú y a fijar mi mirada en ti y en los demás en medio de la dificultad y la tristeza. Te necesito, Señor. Lléname de tu consuelo, te lo ruego, y ayúdame a descansar a tu lado. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Deuteronomio 1-4
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
MIguel Montes