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Proverbios 12:18 NVI. El charlatán hiere con la lengua como con una espada, pero la lengua del sabio brinda sanidad.
Como lo dice el verso, una persona herida fácilmente se deja en evidencia, pues de lo que sale de su boca podemos entender lo que sucede en el corazón. Y la verdad es que en muchas ocasiones podemos encontrar personas que con lo que dicen, no hacen más que mostrar su resentimiento y dolor.
Nosotros, por nuestra parte, no estamos exentos de caer en el mismo abismo, pues una herida abierta fácilmente puede supurar sangre y, sin darnos cuenta, nos está cayendo por todo el cuerpo y la vida, sin que seamos conscientes de que está pasando; así que tenemos que estar atentos a nuestras palabras y a lo que sentimos y pensamos, pues en la medida en que estemos heridos y no hayamos perdonado, estaremos mucho más vulnerables a perder.
Para finalizar, nos podemos preguntar: ¿Estoy herido?, ¿me duele algo?, ¿ando contrariado e incómodo por algo en particular? Si es así, el perdón es el freno perfecto para conducir por el borde del abismo y la herramienta precisa para impedirnos herir más a los demás.
Vamos a orar.
Amado Señor, yo te necesito para perdonar y para limpiar mi corazón, mi alma y todo mi ser de toda amargura y resentimiento. No me permitas herirme más ni herir más a quienes me rodean. Sano quiero estar y vivir mi vida completamente en tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Números 5-8
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 16 de Marzo. Normalmente las personas heridas hieren a otros.
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Proverbios 12:18 NVI. El charlatán hiere con la lengua como con una espada, pero la lengua del sabio brinda sanidad.
Como lo dice el verso, una persona herida fácilmente se deja en evidencia, pues de lo que sale de su boca podemos entender lo que sucede en el corazón. Y la verdad es que en muchas ocasiones podemos encontrar personas que con lo que dicen, no hacen más que mostrar su resentimiento y dolor.
Nosotros, por nuestra parte, no estamos exentos de caer en el mismo abismo, pues una herida abierta fácilmente puede supurar sangre y, sin darnos cuenta, nos está cayendo por todo el cuerpo y la vida, sin que seamos conscientes de que está pasando; así que tenemos que estar atentos a nuestras palabras y a lo que sentimos y pensamos, pues en la medida en que estemos heridos y no hayamos perdonado, estaremos mucho más vulnerables a perder.
Para finalizar, nos podemos preguntar: ¿Estoy herido?, ¿me duele algo?, ¿ando contrariado e incómodo por algo en particular? Si es así, el perdón es el freno perfecto para conducir por el borde del abismo y la herramienta precisa para impedirnos herir más a los demás.
Vamos a orar.
Amado Señor, yo te necesito para perdonar y para limpiar mi corazón, mi alma y todo mi ser de toda amargura y resentimiento. No me permitas herirme más ni herir más a quienes me rodean. Sano quiero estar y vivir mi vida completamente en tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Números 5-8
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
MIguel Montes