Deuteronomio 28:1 NVI. Si realmente escuchas al SEÑOR tu Dios y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el SEÑOR tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra.
En el mundo vas a encontrar personas sumisas y otras que les cuesta someterse, ya sea por el estatus social o por el cargo que ocupen, por el estrato socioeconómico, por la edad o por el rol que desempeñen en donde se encuentren como líderes. Pero, la pregunta ante toda esta vitrina de modos de ser es: ¿Qué actitud vas a asumir tú?
En relación con las autoridades que Dios ha dispuesto en la ciudad, la calle, las instituciones y en cada lugar, ¿qué vas a hacer si toman decisiones con las que tú no estás de acuerdo? ¿Te vas a rebelar, te vas a quejar y a criticar? ¿Vas a irrespetar a la autoridad porque es policía, o porque es servidor general? ¿Te vas a ver obligado a hacer las cosas de mala gana? ¿Vas a ser un rebelde pasivo, de esos que parecen que no rompen un plato pero al final rompen toda la vajilla? ¿Vas a desobedecer la autoridad o vas a buscar alguna manera para no obedecer y hacer una trampita? ¿Vas a mostrar tu desacuerdo o a manipular la situación hasta lograr lo que tú quieras? ¿Vas a decidir llevar tus comentarios, tus sentimientos y tu desacuerdo a Dios, creyendo que si los que están en autoridad están equivocados, Él puede cambiarlos, pero que si aún no lo hace, te vas a someter con una buena actitud? ¿Vas a aceptar por fin la Biblia como autoridad sobre tu vida? ¿O vas a manipular lo que dice para lograr tus propósitos? ¿Qué camino vas a escoger? ¿Estás dispuesto a reconocer que esta actitud hacia la Palabra de Dios es rebeldía?
Vamos a orar.
“Señor, reconozco que no me he sometido y que he sido rebelde contigo y con lo que tu palabra me enseña; confieso que mi desobediencia es lo que me ha impedido verte. Por eso, te pido perdón y reconozco que no me he sometido a la autoridad que has puesto sobre mi vida, y me he rebelado. Sé que esto le ha dado derecho a Satanás, pues su plan es que me rebele, así como él lo hizo. Por eso, declaro que me someto a mi Padre Dios, a su Palabra y a las autoridades que Él ha puesto sobre mi vida. Renuncio en el nombre de Jesús a todo espíritu de rebeldía, división, falta de sumisión, terquedad, obstinación e insensatez; y renuncio a la independencia, y a toda actitud de indiferencia o menosprecio hacia la autoridad. En el nombre de Jesús mando callar toda voz que me dice que debo tenerle miedo a la autoridad o estar a la defensiva. Y te doy gracias, Señor, por perdonar mi rebelión, y decido obedecerte, en el nombre de Jesús. Amén”.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Lucas 23 – 24
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 26 de Febrero. Qué vas a hacer.
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Deuteronomio 28:1 NVI. Si realmente escuchas al SEÑOR tu Dios y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el SEÑOR tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra.
En el mundo vas a encontrar personas sumisas y otras que les cuesta someterse, ya sea por el estatus social o por el cargo que ocupen, por el estrato socioeconómico, por la edad o por el rol que desempeñen en donde se encuentren como líderes. Pero, la pregunta ante toda esta vitrina de modos de ser es: ¿Qué actitud vas a asumir tú?
En relación con las autoridades que Dios ha dispuesto en la ciudad, la calle, las instituciones y en cada lugar, ¿qué vas a hacer si toman decisiones con las que tú no estás de acuerdo? ¿Te vas a rebelar, te vas a quejar y a criticar? ¿Vas a irrespetar a la autoridad porque es policía, o porque es servidor general? ¿Te vas a ver obligado a hacer las cosas de mala gana? ¿Vas a ser un rebelde pasivo, de esos que parecen que no rompen un plato pero al final rompen toda la vajilla? ¿Vas a desobedecer la autoridad o vas a buscar alguna manera para no obedecer y hacer una trampita? ¿Vas a mostrar tu desacuerdo o a manipular la situación hasta lograr lo que tú quieras? ¿Vas a decidir llevar tus comentarios, tus sentimientos y tu desacuerdo a Dios, creyendo que si los que están en autoridad están equivocados, Él puede cambiarlos, pero que si aún no lo hace, te vas a someter con una buena actitud? ¿Vas a aceptar por fin la Biblia como autoridad sobre tu vida? ¿O vas a manipular lo que dice para lograr tus propósitos? ¿Qué camino vas a escoger? ¿Estás dispuesto a reconocer que esta actitud hacia la Palabra de Dios es rebeldía?
Vamos a orar.
“Señor, reconozco que no me he sometido y que he sido rebelde contigo y con lo que tu palabra me enseña; confieso que mi desobediencia es lo que me ha impedido verte. Por eso, te pido perdón y reconozco que no me he sometido a la autoridad que has puesto sobre mi vida, y me he rebelado. Sé que esto le ha dado derecho a Satanás, pues su plan es que me rebele, así como él lo hizo. Por eso, declaro que me someto a mi Padre Dios, a su Palabra y a las autoridades que Él ha puesto sobre mi vida. Renuncio en el nombre de Jesús a todo espíritu de rebeldía, división, falta de sumisión, terquedad, obstinación e insensatez; y renuncio a la independencia, y a toda actitud de indiferencia o menosprecio hacia la autoridad. En el nombre de Jesús mando callar toda voz que me dice que debo tenerle miedo a la autoridad o estar a la defensiva. Y te doy gracias, Señor, por perdonar mi rebelión, y decido obedecerte, en el nombre de Jesús. Amén”.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Lucas 23 – 24
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
MIguel Montes