Eclesiastés 11:4 NTV. El agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra; si contempla cada nube, nunca cosecha.
Yo creo que la vida espiritual fina y buena, se compone de tener una actitud vigilante y activa frente a la vida y lo que en la cotidianidad vivimos. Muchas veces caemos en una pasividad tan impresionante, que dejamos que los problemas hagan nido a nuestro alrededor y dejemos pasar el tiempo sin resolverlo.
Por eso podemos identificar que algunas características del espíritu de pasividad son el conformismo, la pereza espiritual, dejar de orar, de leer la palabra, y abandonar la comunión con Dios. Así mismo, este espíritu puede presentar síntomas como la tolerancia al pecado, la falsa humildad, la falta de iniciativa, el miedo al conflicto, evadir la responsabilidad, y un estado de comodidad.
Como lo dice el verso de hoy, (Eclesiastés 11:4 NTV) El agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra; si contempla cada nube, nunca cosecha. Creo que debemos tener cuidado con el espíritu de pasividad.
Vamos a orar.
Amado Señor, no me dejes caer en tentación, líbrame de quedarme quieto, estático, inmovil y como muerto frente a lo que sucede a mi alrededor. Yo te pido que disipes en mí toda conformidad, toda pereza, toda falsa humildad y todo aquello que me deja pasmado sin comprometerme con mi vida espiritual y la vida que quiero llevar haciendo tu voluntad y no la mía. Yo te lo pido, en el nombre de JESÚS, Amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Génesis 41 – 44
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 25 de Enero. Espíritu de pasividad.
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Eclesiastés 11:4 NTV. El agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra; si contempla cada nube, nunca cosecha.
Yo creo que la vida espiritual fina y buena, se compone de tener una actitud vigilante y activa frente a la vida y lo que en la cotidianidad vivimos. Muchas veces caemos en una pasividad tan impresionante, que dejamos que los problemas hagan nido a nuestro alrededor y dejemos pasar el tiempo sin resolverlo.
Por eso podemos identificar que algunas características del espíritu de pasividad son el conformismo, la pereza espiritual, dejar de orar, de leer la palabra, y abandonar la comunión con Dios. Así mismo, este espíritu puede presentar síntomas como la tolerancia al pecado, la falsa humildad, la falta de iniciativa, el miedo al conflicto, evadir la responsabilidad, y un estado de comodidad.
Como lo dice el verso de hoy, (Eclesiastés 11:4 NTV) El agricultor que espera el clima perfecto nunca siembra; si contempla cada nube, nunca cosecha. Creo que debemos tener cuidado con el espíritu de pasividad.
Vamos a orar.
Amado Señor, no me dejes caer en tentación, líbrame de quedarme quieto, estático, inmovil y como muerto frente a lo que sucede a mi alrededor. Yo te pido que disipes en mí toda conformidad, toda pereza, toda falsa humildad y todo aquello que me deja pasmado sin comprometerme con mi vida espiritual y la vida que quiero llevar haciendo tu voluntad y no la mía. Yo te lo pido, en el nombre de JESÚS, Amén.
Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️📗 Génesis 41 – 44
y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼
MIguel Montes