Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 16 de Enero. Espíritu de Religiosidad.

Santiago 4:7 NVI. Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo y él huirá de ustedes.

Una de las maneras como el enemigo trata de desestabilizar la iglesia, pero sobre todo de confundirla y lograr su propósito de rezagarla es a través del espíritu de religiosidad, que en la mayoría de los casos viene como una máscara, que es solo eso, fachada y nada más, pero en lo íntimo, en lo cotidiano, en lo que pasa por dentro, muestra su verdadera esencia llena de pecado, comparación, envidia, e insatisfacción.

Detrás del espíritu de religiosidad se camuflan ataduras, que solo a través de la oración y el ayuno pueden ser vencidas, acciones de fanatismo, legalismo, mundanalidad, crítica, queja, oposición, pereza, pobreza, amor al dinero, rebeldía, deslealtad, falta de compromiso, abuso de autoridad, pasividad, entre otras, son atributos perfectos y claros de un espíritu de religiosidad.

Por eso para lograr la libertad de la religiosidad debemos conocer la manera en la cual el enemigo logra meterse en nuestro pensamiento y en nuestras emociones, y después de detectar este tipo de síntomas que acabamos de nombrar, decidir confesar el pecado, renunciar a toda influencia de las tinieblas y no darle lugar al diablo.

Finalmente, yo creo que nosotros mismos, somos el mayor obstáculo, para la liberación, si seguimos pensando que una relación con Cristo se trata de rezos, costumbres, repeticiones, apariencias y reglas.

Vamos a orar.

Amado Dios, hoy yo me presento a ti y en el nombre de Jesús, decido crucificar toda actividad en mí que impide que yo reconozca mis pecados religiosos. Reconozco que le he abierto las puertas al enemigo en mi vida, y en el nombre de Jesús renuncio a todo espíritu de engaño, control, y bloqueo para la oración y la lectura sistemática de la bendita palabra de Dios.

Así mismo, en el nombre de Jesús renuncio a toda manifestación de control, manipulación (Jezabel), orgullo, amargura, ambición, (Absalón), amor al mundo, (en Damián), de oposición directa a la obra de Dios, de confusión espiritual, de engaño religioso, y de blasfemia (Belcebú) y al espíritu de los fariseos.

Finalmente, me someto a Dios Padre en el nombre de Jesús y te pido Espíritu Santo, que me reveles todo aquello que le ha dado derecho al enemigo a oponerse a mi crecimiento espiritual y a impedir que yo cumpla el propósito que Dios tiene para mí, en el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Génesis 5 – 8

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 15 de Enero. Me consagraron y no lo sabía.
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 17 de Enero. Orgullo espiritual.

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