Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 15 de Enero. Me consagraron y no lo sabía.

Génesis 35:2 NTV

Entonces Jacob les dijo a todos los de su casa: «Desháganse de todos sus ídolos paganos, purifíquense y pónganse ropas limpias.

Una cosa que pudieron haber hecho nuestros padres, durante nuestra infancia, fue consagrarnos a un santo o a una virgen, o al divino niño, y todas esas prácticas no hacen más que impedir nuestro crecimiento espiritual y consagrar nuestras vidas a una deidad que de ninguna manera representa al Dios creador del cielo y de la tierra, pues como ya lo estudiamos en los mensajes anteriores, Dios prohibe todo tipo de idolatría de dioses que tienen ojos y no pueden ver, oídos pero no pueden oír y boca pero no pueden hablar.

Todas estas prácticas paganas, no hacen más que rezagarnos en nuestra relación con Dios e impedir que conozcamos al Dios verdadero, pues por andar adorando a un santo o a una deidad dejamos de ver y conocer al Dios creador del cielo y de la tierra y al único a quien debemos rendir cuentas.

Este tipo de prácticas espirituales traen decadencia espiritual a nuestras familias y a nuestros hijos, expresados en engaño, confusión, duda, orgullo, bloqueos, pesadez, rebeldía, idolatría, religiosidad, ceguera, y ritualismos.

Vamos a orar

«En el nombre de Jesús, pido perdón por el pecado de mis padres, por haberme entregado o consagrado a un santo, una virgen o el divino niño. Como hijo de Dios tomo la autoridad que el Señor me ha dado y renuncio a todo derecho, terreno y autoridad que el mundo espiritual tenga sobre mi vida y que impida mi crecimiento espiritual por haber sido consagrado a un santo o una deidad pagana.

En el nombre de Jesús, ato y reprendo toda influencia que tenga el enemigo y el mundo espiritual de las tinieblas sobre mi vida como resultado de esa entrega, y ordeno que esos demonios salgan ahora mismo en el nombre de Jesús. Echo fuera todo espíritu de engaño, confusión, duda, orgullo, bloqueo, pesadez, rebeldía, idolatría, religiosidad, ceguera, y ritualismo y me declaro ¡libre!, en el nombre de Jesús.

Rompo toda maldición sobre mi vida causada por los pecados de mis padres y de mis antepasados, y anulo el acta de decretos que Satanás ha escrito en contra de mí por los pecados de idolatría de nuestra nación. Declaro la bendición de Dios sobre mi vida y sobre mi descendencia. Dedico mi vida al Señor Jesucristo y me consagro para su servicio, en el nombre de Jesús, amén.

Para que leas la Biblia en este año, hoy; en tu Café con Dios ☕️ 📗 Génesis 1 – 4

y Para que llenes tu vida de gratitud en su presencia, puedes animarte a cantar una alabanza para Dios 🎼

Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 14 de Enero. Un examen que seguramente no has hecho.
Tu Tiempo con el Número Uno. 6ª temporada, 16 de Enero. Espíritu de Religiosidad.

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